La semilla del rugby aún debe germinar

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Desde su aparición, en 2009, el rugby en El Salvador busca establecerse en los niveles colegial y universitario, pero existen diversas dificultades para promoverlo. Sin embargo, también ha recibido apoyo internacional a través de proyectos como Get Into Rugby, el cual impulsa el deporte en varias escuelas del país.

Por Ariel López y Gabriel Martínez

El rugby es un deporte de contacto que comenzó a jugarse recientemente en El Salvador y busca establecerse con ligas colegiales, según el Comité Olímpico de El Salvador COES, presidido por Eduardo Palomo.

Según el presidente de la Federación Salvadoreña de Rugby, Daniel Olano, aunque se ha buscado promocionar este deporte, existen algunas carencias, tanto para impulsarlo en distintos sectores, como para informar a la población sobre su práctica.

Este deporte tuvo su primera aparición de manera pública en septiembre de 2009, cuando se fundó la Asociación Salvadoreña de Rugby, según reportes de La Prensa Gráfica.

En el año 2011 se comenzó a jugar rugby femenino, lo cual generó el nacimiento de dos clubes: San Salvador Rugby Club y Cuscatlán Rugby Club.

Se aprende sobre cómo trabajar en equipo, disciplina y valores que se deben tener tanto dentro como fuera de la cancha. Por eso, que los niños y niñas lo conozcan desde pequeños los ayuda a que convivan entre ellos y puedan reconocer que el rugby es para todos

Desde entonces, han aparecido varios equipos de jugadores de este deporte. En un artículo del periódico virtual Equilibrium, se explica que “en El Salvador actualmente hay cuatro clubes de mayores, que participan en la liga nacional y son representativos de: Santa Ana, San Pedro Masahuat, Santa Tecla y San Salvador”.

Sudamérica Rugby escribió en su página web sobre cómo el programa realizó la enseñanza de este deporte a los niños de diversas escuelas salvadoreñas: “Hubo visitas a la Escuela Alemana, el Centro Escolar Católico Corazón de María, la escuelita Santa Tecla y el Colegio Francés”, reseña el portal digital.

Particularmente, en la visita a la Escuela Alemana hubo una dinámica teórica y práctica para los niños. “Durante la jornada se aprovechó a hablarles del regreso del rugby a los juegos olímpicos. Mediante juegos como ‘Mica’, ‘Zope’, ‘El ataque zombie’ entre otros, los pequeños aprenden las habilidades básicas del deporte y progresivamente lograron llegar en estos tres días a su primer partido de rugby sin contacto”, describe Sudamérica Rugby.

Una de las encargadas del proyecto en El Salvador es Jennifer Meneses; ella destacó los beneficios de jugar al rugby: “Se aprende sobre cómo trabajar en equipo, disciplina y valores que se deben tener tanto dentro como fuera de la cancha. Por eso, que los niños y niñas lo conozcan desde pequeños los ayuda a que convivan entre ellos y puedan reconocer que el rugby es para todos”, señaló. También espera que pronto el rugby sea un deporte oficial en El Salvador.

Pero para ser un deporte oficial, es necesario fomentarlo bastante entre los jóvenes. Por eso, una exjugadora del San Salvador Rugby Club, Katherine Pleitez, mencionó que “es necesario que se conozca del rugby y capacitar personas para que puedan instruir a gente que quiera saber del deporte, además de designar espacios para poder practicarlo”.

Sin embargo, el presidente de la Federación Salvadoreña de Rugby, Daniel Olano, expresó que “la aceptación es bien baja porque la gente no conoce el deporte. La filosofía, la dinámica y la mística que se vive en el deporte es bien profunda. No podés agarrar este deporte y decir: ‘agarren la pelota ustedes 15 y pónganse a jugar’. Debe ir acompañado de una enseñanza de una práctica filosófica”.

Edit 4Olano hace énfasis en que es posible implementar este deporte a nivel universitario, pero existe un reto de fondo: impulsar primero el rugby a nivel colegial. El obstáculo es explicarle a los padres de familia sobre el porqué los niños presentan golpes o moretones después de jugar, ya que es un deporte de contacto. Muchos padres podrían no aceptar que sus hijos jueguen rugby, lo cual limita más el apoyo y proyección que busca este deporte en el país.

Por su parte, el coach del Maquilishuat Rugby Club, Guillermo Castillo, resiente el poco apoyo a este deporte: “El deporte es bastante sencillo de ver. Las actividades son abiertas, gratuitas. Jugamos casi cada dos fines de semana. Lo que realmente necesita es ser apoyado. No nos apoyan y [los partidos] los hacemos  de nuestra propia bolsa”.

Dentro del rugby, los problemas principales radican en la promoción de este deporte a los jóvenes, la financiación de los equipos y el apoyo de la federación hacia los mismos. Tanto el presidente, como los jugadores y los entrenadores, confirmaron a Comunica que se necesita una visión más abierta de la gente hacia este deporte y que haya una formación desde la niñez.

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