La moda del ateísmo en Redes Sociales

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Por Doris Rosales y Laura Flores

Las redes sociales juegan dos papeles fundamentales en la actualidad. Por un lado contribuyen a la construcción del imaginario colectivo y, por otro,  son el reflejo del pensamiento social, que se encuentra en constante cambio.

Por supuesto, los  temas relacionados con la religión, o directamente con Dios, son una parte constitutiva de dicho pensamiento y, por tanto, se ven reflejados en las redes sociales. De esta forma se explica que durante los últimos años se hayan hecho visibles en estas plataformas algunas variaciones importantes en cuanto a la cantidad de practicantes de ciertas religiones.

En el año 2009 la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) realizó una encuesta sobre “La religión para los y las salvadoreñas”. Los datos revelados en la investigación indicaron que el 91.1% de la población salvadoreña practicaba o pertenecía a una religión, es decir que solo el 8.9% se declaraba “sin religión”.

Sin embargo, en una investigación titulada “El catolicismo ha perdido feligreses” y publicada por La Prensa Gráfica (LPG) en el año 2016, se mostró que el porcentaje de población “sin religión” había aumentado al 22%. Según el filósofo de la UCA Gabriel Hernández, este aumento es producto del desencantamiento religioso que las personas han tenido y el resultado del descubrimiento de actos corruptos cometidos por líderes religiosos, tanto de la iglesia católica como de la protestante.

El alza significativa que muestran las encuestas en relación a las personas no religiosas se ve reflejada en algunos productos culturales difundidos en redes sociales, por ejemplo los memes. Estas imágenes virales que satirizan muchas prácticas y creencias religiosas alcanzan cientos de reacciones en Facebook y también son muchos los usuarios que las comparten.

Esto es el reflejo de un fenómeno que ha ocurrido paulatinamente en países europeos, e incluso en algunos de América Latina, como Uruguay. Así lo evidencia un artículo de RT titulado “El país latinoamericano con menos católicos y más ateos”, en el que se enfatiza que el laicismo es cada vez más frecuente. Hernández afirma que esto se debe a varias razones, entre ellas al proceso paulatino de secularización y a la globalización.

El sociólogo Óscar Armando Morales agrega que “una de las características principales de la sociedad actual es la multiculturalidad y la apertura a nuevos conocimientos. Esta generación no se rige por muchos códigos morales. Ahora es posible que un niño de diecisiete años se declare ateo en redes sociales y dentro de dos o tres meses diga que su vida ha cambiado porque ha aceptado el Islam o que ha encontrado la conexión con los dioses mediante el uso del cannabis, y que dentro de dos o tres años está en un movimiento de rock satánico”.

Esta inestabilidad es el resultado de los pocos fundamentos teóricos sobre los que se adquieren estas ideologías. La idea de ateísmo que se maneja en redes sociales es un ejemplo claro de ello, pues las imágenes que se publican y comparten en algunas páginas de “ateos” rechazan prácticas religiosas y, en ese afán, contradicen incluso algunos presupuestos de lo que sería en realidad el ateísmo con argumentos razonables.

“Hay una especie de ateísmo que es por moda, por la misma situación de ser ‘diferente’. Ahora todos creen ser  filósofos, todos son pensadores, todos tienen libertad de pensamiento y piensan que solo su filosofía es correcta”, afirma Morales, quien coincide con el presbítero de la Diócesis de San Miguel, Adrián Acosta, que sostiene que “en nuestra época es una moda decir ‘yo no creo en Dios’, y funciona porque es lo que domina a los jóvenes”.

Resulta evidente que el tema de la religión es frecuente en redes sociales, pero en realidad pocos están documentados al respecto. Esto ocurre por lo que afirma el profesor de Comunicación y Periodismo de la Universidad de los Andes en Colombia, Omar Rincón, en su libro “Narrativas mediáticas”. “Nuestra filosofía en la actualidad es light porque es de búsquedas veloces (cero profundidad de tiempo) y estéticas sin referencia (cero profundidad de memoria), todo es cuestión de estilo, no de ideología”.

Es importante mencionar que una de las razones por las que hay mayor aprobación de memes burlescos sobre la religión son los escándalos asociados con líderes religiosos. A esto se le suma la creciente ola de movimientos, como el feminismo y la defensa de los derechos de la comunidad LGTBI, que están ganando credibilidad y ponen en tela de juicio algunos presupuestos de las iglesias.

De este modo, en vista del crecimiento de las ideas dispersas e infundadas sobre el ateísmo, se han creado comunidades en redes sociales cuyos administradores afirman que intentan reunir a las personas que aún no han sido contaminadas con la idea del “ateísmo actual” y reforzar ideas fundamentadas del ateísmo.

 

 

 

 

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