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Sabado, 18. Mayo 2013
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Portada Educación Julio Santos: “La riqueza de un pueblo está en el conocimiento de su historia”

Julio Santos: “La riqueza de un pueblo está en el conocimiento de su historia”

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Poeta salvadoreño, filósofo y profesor de letras, Julio Santos sostiene que el sistema educativo debe fomentar la lectura analítica en los jóvenes para generar una actitud crítica y un mayor conocimiento del pasado de los pueblos.

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El poeta salvadoreño, reconocido en el ámbito nacional e internacional, refleja en sus obras una crítica social del contexto social y político. Foto por Andrea Iraheta

¿Cómo percibe los programas de educación en el tema de la historia nacional?

Hay grandes vacíos en todas las áreas de estudio. Sin embargo, el error más grande está en el programa de Estudios Sociales porque, por un lado, a los estudiantes no se les enseña la verdadera historia de su país, de su pueblo. Únicamente les dan lo básico, pero no se les incentiva a leer más sobre ello, a profundizar. Por eso no hay una actitud crítica por parte de la población salvadoreña con lo que sucede a su alrededor. Se necesita cultivar un hábito de lectura crítica y analítica.

¿De qué manera considera que se podría incentivar a los jóvenes a cultivar el hábito de lectura?

No hay que hacer de la lectura algo impuesto como castigo o carga académica, sino un hobby que, además de entretener, les instruya y les enseñe a pensar diferente a lo que la sociedad quiere que todos pensemos. Hay que quitar la idea de que leer un libro o aprender es aburrido. Esa es la razón por la que la historia ha quedado relegada y ya ni se analiza en el ámbito académico.

Desde que el niño aprende a leer es bueno que se mantenga esa práctica y se convierta en un hábito. Todos los niños, al aprender a leer, quieren leer todo lo que se les pone en frente. Sin embargo, viene el sistema educativo y se los impone y, en lugar de ser un pasatiempo, es una presión. Hay que cambiar esa visión.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que enfrenta el sistema educativo para lograr mayor conocimiento histórico?

El problema es que vivimos en una sociedad muy conservadora que censura a quien se atreve a ser diferente. Por eso es que hay tanto miedo en aprender y cuestionar lo que nos rodea. En la actualidad, los jóvenes no se interesan por su pasado o su presente, y ese es el mayor obstáculo. Al sistema educativo le conviene que se olvide todo el pasado histórico y los mismos jóvenes contribuyen a eso, desde el momento en que no se interesan por desenterrarlo, conocerlo y cuestionarlo.

Yo todavía tengo la esperanza en los docentes, porque si hay un buen método de enseñanza, no hay obstáculo que limite las capacidades. Ni siquiera el programa que impone el Ministerio de Educación sería un problema porque los jóvenes buscarían conocer su contexto sin necesidad de seguir un esquema educativo.

Un escritor que destaca por la crítica social
El poeta salvadoreño, reconocido en el ámbito nacional e internacional, refleja en sus obras una crítica social del contexto social y político a través de un uso de lenguaje académico y metáforas como recurso.
  • Nació en San Salvador en 1939 aunque se le conoce como originario de la ciudad de Santa Tecla.
  • Miembro fundador del Grupo Literario “Piedra y Siglo” y del Taller Literario Salvadoreño “Francisco Díaz”. Formó parte del colectivo cultural “Segunda Quincena”.
  • Algunas de sus obras son: “Confidencias para académicos y delincuentes”, “Todos los días el hombre”, “Los espantapájaros”, “El Cristo de las calles”.
  • Ha sido reconocido en Latinoamérica y sus obras han sido publicadas en Centroamérica, Argentina, Ecuador, México y Canadá.
Fuente: Julio Santos.

¿Cómo cree que podría lograrse esa actitud crítica?

Los salvadoreños funcionamos a base de narrativa y es eso lo que debemos explotar en el aprendizaje. Es decir, si los docentes se dedicaran a relatar verbalmente los sucesos, discursos, historias, etc., se generaría una actitud más participativa en los adolescentes, niños y jóvenes. Les serviría como referente a la hora de tomar un libro y generaría esas ansias por conocer más sobre lo que ya se les ha hablado.

Es bueno que, desde la juventud, las personas siempre busquen saber más de lo que les dicen. Eso también sucede con la historia. No es bueno apegarse a una sola versión, sino cuestionar y profundizar en aquello que nos venden como verdad absoluta. Recordemos que la riqueza de un pueblo está en el conocimiento de su historia y por eso mismo debemos ser críticos.

Como escritor, ¿qué tipo de lecturas recomienda para fomentar la lectura como pasatiempo?

Hay una gran diversidad de géneros literarios que permiten que las personas opten por las lecturas con las que más se identifiquen. En el caso de los jóvenes, considero que lo más adecuado son las novelas porque son historias bien hiladas que despiertan intriga y curiosidad en cualquier lector. Posteriormente, cuando ya hay una conexión, entre la literatura y el lector, se amplía ese mapa de posibilidades y se diversifican los gustos.

Si los jóvenes optan por literatura de ficción, ¿cómo se puede crear en ellos gusto por la historia?

Desde el punto de vista de quien escribe, es decir, como escritor, puedo decir que todo texto literario tiene una razón de ser y siempre contribuyen al mismo fin. Por ejemplo, en mis obras trato de denunciar realidades que se esconden detrás de la doble moral de un pueblo conservador. Sin embargo, para llegar a ese tipo de análisis, es necesario adquirir conocimiento a través de la creación de referentes culturales que, solamente se consiguen por medio de la lectura diversa y variada. Esto debido a que, incluso las novelas de ficción, se basan en hechos reales para contar sus historias.

Actualizado ( Viernes, 25 de Mayo de 2012 11:37 )  

Foto de la edición

 

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