“Cómo olvidar al ingeniero Escapini; para mí es el mejor catedrático del país”

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Darío Hernández se encarga de colocar el sello y esencia de la UCA en cada uno de sus estudiantes. Transformar a la sociedad a través de la enseñada es su pasión y asegura seguir reafirmándolo después de 25 años de graduado de la UCA.

José Darío Hernández es profesor de matemáticas en el  Central de Señoritas. Estudio Profesorado en Matemática y Física en la UCA entre 1983  y 1987.

Por Valeria Hidalgo

Soy Profesor de matemática y física, graduado de la Universidad Centroamericana, José Simeón Cañas. Me he dado cuenta que las bases de la UCA han sido fundamentales en mi vida profesional porque nos enseñaron un programa mucho más sólido, me atreverías a decir que mucho mejor que el actual. En mi caso, quizá fui preparado más para el campo numérico que el humanista; sin embargo, en el mundo real, te das  cuenta que existe una aplicación para todo lo que aprendiste.

Considero que el grupo de maestros con los que ha contado siempre la universidad son los mejores del país. Yo me forme con los mejores matemáticos del país, entre ellos recuerdo al Ingeniero Eduardo Escapini, René Alberto Zelaya y Herbert Schneider.

Como si fuera ayer, hago memoria del profesor Mauro Hernán Henríquez, impartía Matemáticas III. Él fingía estar distraído y en una ocasión, mientras brindaba una de las clases más pesadas de la carrera en un aula magna, don Mario tropezó y estuvo a un pelo de caer de la tarima.

Todos los alumnos reaccionamos y pensamos que le había pasado algo. Ante nuestra reacción, lo único que don Mario hizo fue sonreír y decir que todo era una treta para que despertaramos, ya que todo el salón estaba distraído. Desde ese momento, cada vez que él tropezaba, era una señal intencional para que los alumnos estuviesen atentos.  

Cómo olvidar al ingeniero  Escapini; para mí es el mejor catedrático del país. Admiro su metodología de enseñanza. Él hace que el estudiante se apasione por las matemáticas,  que no les tenga miedo. Gran parte de mi carrera se la debo a Él. Me emociona saber que fui formado por un hombre comprometido con el aprendizaje; y aún más, saber que permanece en las aulas de la UCA formando a más profesionales, y que uno de ellos sea mi hija actualmente.

La calidad de la UCA es indiscutible.

Lo que me gustaba y me gusta es que la universidad no era un lugar para perder el tiempo. En mi experiencia como bachiller, sufrí del descuido en ese aspecto.

Estaba acostumbrado a la suspensión de clases por mínimos motivos. En mi primer año de universidad, hubo un atentado contra un americano dentro de las instalaciones de la universidad, y las clases continuaron como si nada. Atentados explosivos en los alrededores del campus, que provocaban apagones, los cuales nunca detuvieron a la planta eléctrica que hacía andar las clases.

Nadie que no hubiera estudiado podía pasar un parcial. Eran fuertes. Académicamente la universidad es exigente. Y aunque en mi tiempo, la guerra causaba estragos al momento de ubicarse profesionalmente, tener un título de la UCA hizo que en 1991 el Central de Señoritas me abriera las puertas. Desde aquel entonces hasta la fecha, soy profesor de matemáticas en la institución. En el Central de Señoritas, me encontré con graduados de otras universidades, con más experiencia y ninguno logró intimidarme porque ya me habían reventado en la universidad y estaba listo para demostrar de qué estaba hecho.

Un estudiante de la UCA no es cualquiera, es aquel que concientiza el compromiso, porque la universidad nos prepara para no perder el tiempo, tal como ahora yo no lo pierdo con mis alumnas. Ellas saben quién soy y quién me enseñó a ser así. Mis maestros cautivaron mi vida cuando yo los veía dar clase, ahora soy yo quien entra en ese trance donde enseñar en mi único objetivo.

6 Comentarios

  1. En verdad no cambia…las clases con nos impartia con tanto empeño y pasion, llego a cada una de nostras de una forma que podiamos entender aun las ecuaciones mas dificiles. FELICIDADES PROFE. DARIO ….agradezco muchos sus oportunas enseñanzas.

  2. Eternamente agradecida con el profe Dario, el motiva a sus alumnas a amar las matematicas, estudiar una carrera universitaria y seguir creciendo. Con su ejemplo enseña a ser profesionales comprometidos con la sociedad y ser fiel a sus sueños. Mis materias de la U fueron mas facil cursarlas gracias a el. Q grato ha sido recordarlo a traves de este articulo.

  3. El mejor profesor de Matemática que he conocido una vocacion pura de la sabiduria matemática que el imparte aparte de enseñar su amistad comparte no me queda duda que el es y sera alguien que marca la vida de las personas que tienen la dicha de conocer y fue un ptivilegio ser su alumna :)

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