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Un doctor de secretario de la APES

Sandra Moreno
Editora

José Luis Benítez no duda a la hora de conseguir lo que desea. En un solo día se acreditó como miembro de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) y asumió el puesto de secretario en la directiva.

Foto: Lourdes Quintanilla

Junta directiva APES. El Dr. José Luis Benites, centro, junto a los nuevos miembros de la Directivas de APES en el momento de ser juramentados.

Un 26 de febrero de 1970 vino al mundo José Luis Benítez, en Corinto, departamento de Morazán. La profesora Andrea Álvarez tenía así a su último hijo, el número ocho que había engendrado con el agricultor Francisco Benítez. Desde muy pequeño el “benjamín” de la familia fue aficionado a la radio, jugaba a locutor. “Luego empecé a pensar en ser periodista”, dice Benítez, quien actualmente es el líder en la estrategia de organizar el programa de la futura maestría en comunicaciones de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA).

Los planes son abrir la maestría en marzo de 2007. Benítez se siente muy seguro a la hora de enumerar las ventajas del nuevo plan de estudio frente a lo que existe en otros centros superiores de enseñanza en El Salvador. “No es porque trabaje en la UCA, pero ella tiene un nivel de credibilidad y seriedad en los programas de estudio”, comenta el hombre que ostenta un doctorado en Comunicación y Desarrollo de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos.

Además del soporte institucional, estaría la integración de tres grandes áreas de estudios: la comunicación organizacional, comunicación y desarrollo; y finalmente, comunicación y procesos culturales. Esta decisión se tomó a partir de un estudio de factibilidad llevado a cabo con egresados, egresadas y personal de los medios de comunicación.

Luego está el convenio de intercambio de alumnado y profesorado con el resto de universidades jesuitas de América Latina. La apuesta mayor se hará con la Javeriana de Bogotá, Colombia, la cual posee una maestría en Comunicación de mucho prestigio y tradición. Entre sus docentes se encuentra Omar Rincón y Martín Barbero.

Y a pesar de toda esta actividad, Benítez siempre tuvo la idea de afiliarse un día a la APES. La oportunidad vino sola el pasado 31 de julio, Día del Periodista, cuando unos amigos le propusieron que aceptara el cargo de la directiva que sería juramentada ese mismo día. Le gustó la propuesta de formar un equipo de trabajo entre periodistas en práctica y los que están en la universidad. En lo personal, se plantea facilitar el vínculo de la academia con la actualización y la formación de la gente que ejerce. “Habrá que pensar en diplomados en periodismo, en especializaciones”, comenta.

El valor del gremio

Una de las amenazas que se cierne sobre la APES, según Benítez, es que

no atraiga a los y las periodistas, “que no la sientan que es una asociación profesional de su gremio”. Él entiende que hay medios que bloquean, que prohíben a sus empleados y empleadas afiliarse a la APES, “se escucha, hay cierto temor en los dueños de los medios”, sostiene. Pero en este punto también influye la historia misma de la Asociación, especialmente la época de los años 80s cuando perdió mucha credibilidad ante el personalismo de la gente que asumió el mando; después está la visión de que es una organización con tendencia de izquierda y hay periodistas que sienten que no concuerdan con esa postura o que les va a traer problemas en sus trabajos.

Y por último surge la interrogante de qué gano con afiliarme. El secretario es un convencido de las bondades de los beneficios concretos ya estipulados (seguro de vida colectivo, capacitaciones, becas de estudios), pero sobre todo hace énfasis en el menos tangible: el sentido de asociación. El que surge en el momento que un o una periodista enfrenta un problema y se da un respaldo, un acompañamiento de la APES, la cual tiene incluso un equipo de asesores legales a disposición del gremio.

“La APES se está planteando como una asociación que pueda fortalecerse, que pueda tener credibilidad en el sector periodístico, que pueda ser un centro de capacitación y de referencia en los temas de periodismo en el país”, dice convencido Benítez. “Ya se lleva un registro de los casos que se dan a lo largo del año de despidos, conflictos, libertad de prensa o casos de conflictos éticos de cómo publican en algún medio”.

En esta nueva faceta, será fundamental el aporte del nuevo secretario quien últimamente combina su agenda nacional con actividades en el extranjero. A finales de septiembre, del 25 al 28, estuvo en Colombia en el Congreso de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (FELAFACS), y entre el 25 y 28 de octubre estará en Morelos, México, en el Segundo Coloquio Internacional sobre Migración y Desarrollo, donde hablará sobre los resultados de su tesis doctoral “Comunicación e identidad colectiva en el espacio trasnacional, estudios de medios en la comunidad salvadoreña de Washington”.

José Luis Benítez en breve

•  A los nueve años dejó Corinto, en Morazán, y se instaló en la capital salvadoreña.

•  Estudió en la escuela Alberto Masferrer, en el Ricaldone con los salesianos, en el Seminario Menor Franciscano, en Los Planes de Renderos; y comenzó la carrera de Periodismo en la Universidad Nacional de El Salvador y al mismo tiempo, Letras en la UCA.

•  En 1988, pertenecía a ciertas organizaciones estudiantiles como ASEUCA con la cual hicieron actividades culturales justo en la parte donde hoy está construido el edificio de Comunicaciones de la UCA y de análisis político. Además estuvo ligado al Frente de Estudiantes de Secundaria (FRES) y a la Unidad Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS), en el componente de estudiantes.

•  Su ingreso a la Compañía de Jesús fue en febrero de 1989. Estuvo nueve años estudiando para jesuita, pero decidió salirse fundamentalmente por tres razones: quería ser periodista, la obediencia le costaba cada vez más y no quiso renunciar a tener una relación afectiva con una mujer.

•  Empezó a trabajar en la Radio YSUCA en 1995. Cubría notas para el noticiero en la mañana, y en la tarde estudiaba la carrera de Filosofía.

•  En 1997, al dejar la Compañía de Jesús, le ofrecieron la coordinación de la Carrera de Comunicación y Periodismo. Eso haría hasta el 2000, cuando partió hacia Estados Unidos a estudiar la maestría en Comunicación y Desarrollo, en la Universidad de Ohio, por medio de una beca Fullbright. Después haría el doctorado.

•  En junio de 2005, regresó a El Salvador y a su trabajo en el Departamento de Letras de la UCA, donde comienza a preparar la maestría en Comunicaciones.