Remesas ayudan a pobres
Por
Flor Orellana
Periodista
Migrantes que se encuentran en los Estados Unidos se han organizado para ayudar con remesas a 25 familias más pobres de la comunidad del Cantón Carasque de Nueva Trinidad, al noroeste de Chalatenango. La solidaridad de esta juventud permite a las familias sobrevivir del hambre.
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Foto: Flor Orellana |
Lucía López, madre de siete hijos vive en la comunidad del Cantón Carasque, Nueva Trinidad, Chalatenango. Es beneficiaria de las remesas que envían jóvenes solidarios. |
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Nueva Trinidad es uno de los municipios con mucha pobreza y está olvidado por el Gobierno de Elías Antonio Saca ya que no llega ayuda de Red Solidaria, que permita a los hogares salir adelante con la familia. Además, fue uno de los lugares más sufridos durante los 12 años del conflicto armado.
Para lograr continuar la secundaria, los jóvenes deben salir del municipio a otros lugares aledaños, pues en la escuela de la comunidad solo se puede estudiar hasta noveno grado.
Los primeros adolescentes que salieron del lugar para alcanzar el "sueño americano" se unieron para dar la oportunidad de ayudar a más jóvenes y lograran superarse al igual que los pioneros. Así ha ido creciendo el número de personas que se encuentra colabornado en este proyecto.
Los emigrantes que están organizados son 27 entre ellos hombre y mujeres. Decidieron salir por la pobreza que vivían en el cantón. Algunos han logrado obtener la residencia y pueden visitar sus familiares, pues tienen 10 y 12 años de haber migrado. Sin embargo, hay otros que solamente tienen cuatro y siete años de estar en los Estados Unidos.
Para seleccionar a las familias que van a ser ayudadas se basan en dos criterios; que vivan en condiciones de pobreza muy vulnerable y que no tengan ningún pariente en los Estados Unidos.
"Cada joven participa con $10 ó $20 al mes para enviar a las familias necesitadas que no tienen quien por ellos. Lo hacemos porque sabemos que es una comunidad muy organizada", dijo el residente Abel Rivas.
Según este joven, ayudar es estar cumpliendo un compromiso por su gente. "Colaboramos de lo poco que tenemos. Quisiéramos ampliar el beneficio a más familias, pero no tenemos suficientes recursos para apoyar a más gente", expresó Rivas.
Organización abre puertas
Según el residente, lo que les impulsó para ayudar es el grado de organización que tiene la comunidad. Esto les anima porque saben que también trabajan para que más instituciones puedan acercarse y dar una mano a la población. "Nosotros sabemos que el dinero que enviamos va a ser bien distribuido a la gente necesitada", sostuvo.
El alcalde de Nueva Trinidad, José Raimundo Alas, afirmó que Cantón Carasque es una de las mejores comunidades organizadas que tiene el municipio. "Es un orgullo trabajar con gente entusiasta. De esta forma se trata de apaciguar la pobreza que vive tanta familia", testificó.
Por su parte, Alas tiene una buena relación con estos emigrantes. Les ha visitado en el estado de Washington para conversar sobre el trabajo que realizan.
Rivas piensa que con el Gobierno tienen bien claro que no ayudará a la gente. No se preocupa en nada por los pobres. Por lo que no se puede confiar o esperar que dé beneficios a los necesitados. Esto les hace más comprometidos con las familias.
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Foto: Flor Orellana |
Abel Rivas emigró a los Estados Unidos en 1996, por la pobreza que se vivía en el país. Hoy es residente y puede viajar a visitar a su familia y a la comunidad. Él es uno de los pioneros que comenzó con la iniciativa de ayudar a la gente más desprotegida de su comunidad. |
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La de las remesas
Los beneficiados consideran que recibir dinero de personas que no son familia es una bendición de Dios. "Estoy agradecida por el apoyo que nos dan estos jóvenes. Con su ayuda me permite comprar maíz y frijoles para darles comida a mis hijos. Ese dinero me "saca de agua", pues yo no tengo ningún trabajo", detalló Lucía López, madre de siete hijos.
De igual manera, Sebastiana Pineda, de 94 años, está muy contenta con ellos por la ayuda que le brindan. Con los $50 dólares que le proporcionan ella puede comprar producto para la alimentación. "Yo ya no puedo trabajar, paso muy enferma. El dinero que me dan me sirve de mucho", expresó.
Así como el servicio llega a familias en particular, también, se beneficia la comunidad en general. Colaboran en actividades donde toda la gente lo puede disfrutar. Para la celebración del día de la madre y el padre, las fiestas patronales, al grupo musical de jóvenes y cuando una familia pierden un ser querido se solidarizan con los dolientes ayudando con lo económico.
Sin esperanza en Gobierno El presidente de la Directiva Comunal de Carasque, Mario Menjívar dijo que al Gobierno le compete ayudar a estas familias, pero no lo hace. Sin embargo, lo que permite es hacer más grande la migración porque la Canasta Básica cada día aumenta más. "No hay esperanza que nos ayude a solventar la desesperación que vivimos por la pobreza". Acotó.
También opinó que al Ejecutivo no le preocupa la migración porque se convierte en un negocio para el presidente Saca, ya que no genera fuentes de empleo. "Este grupo de jóvenes se han organizado para auxiliar en pequeñas cosas a las familias más desprotegida"
La directiva comunal gestiona proyectos a solidaridad internacionales para ayudar a la gente en sus necesidades. "Una ciudad hermana que tenemos en Estado Unidos dio una ayuda para reparación de casas a familias de muy escaso recursos", detalló Menjívar.
El residente dijo que el Gobierno tiene abandonada a las familias, por lo que ellos se sienten comprometidos con la gente de su comunidad.
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