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Anticonceptivo: puede causar infertilidad

Por Mayra Perla
Periodista

En la actualidad Vermagest también llamada “la pastilla del día después”, es considerada por los expertos en salud un medicamento que protege a las jóvenes de embarazos no deseados.

Foto: Mayra Perla

Los adolescentes son los consumidores en potencia de este medicamento.

La creación de la “píldora de emergencia” data desde 1974. Año en el que el medicamento fue inscrito a nivel internacional y cuya circulación en el mercado farmacéutico causó polémica por parte de la iglesia y de las organizaciones que defienden el derecho a la vida.

En la actualidad los más conocidos en el país es Vermagest yNorlevo, éste último es producido y distribuido por la casa farmacéutica DNA. Ambos contienen Progestina y Etinil-estradiol. Para reducir el riesgo de embarazo deben ingerirse en el lapso de 72 horas.

Para el ginecólogo de Pro Familia, Alexander Méndez, la anticoncepción de emergencia no es un método de planificación; por eso se llama de emergencia, sólo sirve cuando no se ocupó un método de barrera o se tuvo una relación sexual ocasional en la cual se sospecha un posible embarazo.

Las jóvenes de 16 a 22 años son las que más consumen el producto, debido a la desinformación que existe y a la sexualidad activa que mantienen, agregó. El uso frecuente de la píldora puede provocar desde trastornos menstruales, anemia, infertilidad y hemorragias que pueden durar 15 ó 20 días.

Jóvenes planifican

Los especialistas en el tema sostienen que los anticonceptivos de emergencia no son abortivos. “Ni los tradicionales, ni aún los de emergencias se consideran infructíferos, porque lo que van a impedir es la unión del óvulo con el espermatozoide”, señaló el experto.

En los últimos siete años ha incrementado el número adolescentes que planifican. De diez jóvenes, cinco son sexualmente activos y tres planifican, según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Familia (FESAL). Los anticonceptivos son los medicamentos que más se venden en el país.

Sin embargo, la iglesia Católica se opone ante la comercialización y consumo de los mismos. “Todo acto anticonceptivo va en contra de la naturaleza del acto sexual y amoroso dentro del matrimonio. Se considera un pecado, porque atenta contra la dignidad de la sexualidad”, sentenció el Presbítero de la parroquia Santa Lucia de Santa Ana, Armando Díaz.

Foto: Mayra Perla

Las unidades de Salud sólo recomiendan los métodos de planificación familiar comunes.

Vacíos legales

De acuerdo al Secretario General del Consejo Superior de Salud Pública, Elías Daniel Quinteros, lo que hace falta es una regulación moderna en el Código de Salud, respecto a la venta libre de los medicamentos.

En el país la mayoría de las farmacias comercializan fármacos sin receta cuando debería venderse con prescripción médica, subrayó Quinteros. Por el momento, ya existe una propuesta de leyla cual todavía no se da a conocer.

Quintero, mencionó un posible artículo referido a la venta sin receta. “Se considera infracción contra la salud aquella farmacia que despache, venda o expenda medicamentos a pacientes que no presenten la receta médica”.

La Corte Suprema de Justicia ha resuelto que el CSSP debe imponer sanciones a los casos tipificados como infracciones. La condena para quienes distribuyan medicamentos no autorizados por el ministerio de Salud, será sancionada de uno a tres años.

El CSSP acepta tenervacíos en el Código de Salud, sin embargo en el artículo 73 delCódigo Penal está estipulado que “el que despachare o comerciare con medicamentos no autorizados, deteriorados o caducados… será sancionado con prisión de uno a tres años”.

“Considero que es mínima la sanción a los responsables en comparación al daño que le pueden causar a una persona por venderle ese tipo de medicamentos, ya que puede hasta perder la vida”, opinó el juez de Sentencia, Orlando Zúñiga.

Aumentan en festividades

La venta de inyecciones y tabletas de emergencias crece en épocas festivas, expresó Daniel Flores, dependiente de una farmacia. “Durante los tiempos de fiesta es cuando más se venden; como la mayoría que tiene relaciones a veces lo hacen alcoholizados y no se protegen”, afirmó.

Al mes se inyectan 15a 20Vermagest, en la farmacia San Antonio, ubicada en el centro de Santa Ana. Sara Torres de 19 años, usó la inyección de emergencia en varias ocasiones y como consecuencia su ciclo menstrual comenzó a ser irregular.

Ella afirmó que no volverá a usar el método, ya que si bien la protegió de varios embarazos no deseados, también le afectó a su salud. “No pienso ponerme una inyección más, mejor que se proteja mi novio”, comentó.

Al igual que Sara, Mirna Castro, de 16 años, usó el anticonceptivo de emergencia en pastillas, porque su novio se lo compró. Sin embargo no corrieron la misma suerte ya que desconocían la dosis adecuada de Vermagest.

La joven se sumó a la lista de madres adolescentes, debido a la escasa información y educación sexual que recibió en su casa y enla escuela, ya que manifestó ignorar los métodos de planificación tradicional.

 

 

 

 

 

Efectividad de anticonceptivos
 
El uso de los anticonceptivos de emergencia cada día aumenta. La garantía de Vermagest depende de la información que manejen las consumidoras.
 

Pastillas combinadas: se usan anticonceptivos orales combinados que contengan una mezcla de etinil-estradiol y levonorgestrel o norgestrel. Existen algunas que contienen 50 microgramos de etinil-estradiol y 250 microgramos de levonorgestrel o 500 norgestrel.

 
Se estima que por cada mujer que tienen una sola relación sexual no protegida durante la segunda semana y la tercera de un ciclo menstrual normal, ocurren ocho embarazos. La anticoncepción de emergencia previene el 75% de los embarazos que ocurrirán si no se usara este método.
 
El régimen recomendado es el uso en dosis, administradas con un intervalo de 12 horas, dentro de las 72 horas que siguen de la relación sexual no protegida; cada dosis debe contener 100 microgramos de etinil-estratinol.
 

Usar de forma correcta, Vermagest disminuye el riesgo de embarazo en un 99,8% luego de una relación sexual sin protección, aunque factores muy particulares de cada mujer pueden llevar la efectividad a un 97,6%.