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Aire viciado

Por John Quintero
Periodista

El Salvador carece del equipo necesario para el análisis de la calidad del aire. Agentes contaminantes se mueven confiados que, por ahora, no habrá ningún escándalo por los altos niveles de contaminación atmosférica.

Foto: John Quintero

Estudios confirman que los automóviles son uno de los mayores contaminantes.

Para el capitalino, respirar el aire impuro de la ciudad no es extraño, puesto que se sabe que hay contaminación atmosférica. Contener la respiración y llevarse las manos a la nariz, cuando se transita alrededor del transporte público, es parte de la cotidianidad de los que viajamos en autobuses. Ante esto, surge la pregunta: ¿Qué tan contaminado está el aire de San Salvador?

La respuesta es incierta. No hay estudios recientes que demuestren la calidad del aire que las 316 mil personas respiran en el municipio más poblado del país, San Salvador. Aun así, el Informe Nacional del Estado del Medio Ambiente de 2002 señala que, en el área metropolitana de San Salvador, el 70% de las emisiones al aire provienen de la flota vehicular.

La edad promedio de las unidades de transporte de pasajeros es mayor de 15 años y el promedio de edad de los demás vehículos es de 10 años. Cabe destacar que Centroamérica tiene una tasa de crecimiento vehicular entre el 5% y el 14% anual. Autos, en su mayoría, viejos y en mal estado, lo que contribuye enormemente a generar más contaminantes.

El responsable de comunicaciones de la Unidad Ecológica de El Salvador (UNES), Alfredo Carías, declaró que la flota vehicular chatarra del país es un gran contaminante. Asimismo, el ecologista manifestó que el problema de la deforestación no ayuda a restaurar el medio ambiente. “El país sólo posee 1.98% de los bosques naturales. Los demás son cultivos”, concluyó Carias.

Aire de ciudad

El desequilibrio del aire se debe, en gran parte, a las concentraciones de industrias, los vehículos y a la urbanización. El Salvador es uno de los países más densamente poblado, con 273 habitantes por kilómetro cuadrado, según los datos del V Censo de Población y VI de Vivienda.

En este marco, la capital tiene una densidad poblacional de 1,768 habitantes por kilómetro cuadrado. El técnico en Inspectoría Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), José Navarrete, dijo que la cantidad de habitantes de una región determina directamente los niveles de contaminación. “Entre mayor concentración de gente hay, mayor uso de fuentes contaminantes”, externó Navarrete.

El inspector mencionó que la quema también desmejora la calidad del aire, aunque esta práctica es vista como normal para los agricultores. Además, “las personas no tienen cultura de reciclar y botan la basura donde sea”, resaltó Navarrete. Los gases liberados por los basureros se mezclan con el oxígeno y tiene efectos contaminantes.

Foto: John Quintero

El centro capitalino es uno de los micro-climas más afectados.

Monitoreo y regulación

Aunque el país no posee mecanismos para medir la contaminación del aire, entre 1997 y 2002, se realizaron monitoreos de este tipo con el apoyo técnico y financiero de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) y la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico (Swisscontact). En el estudio se analizaron los centros de San Salvador, Santa Tecla y Soyapango, además, la Colonia Escalón y Santa Elena.

Ante la comprobación del deterioro del aire, surgió la Política de Calidad del Aire el 17 de diciembre de 2003. Esta es una herramienta jurídica con el objetivo de reducir la cantidad de sustancias contaminantes que se descargan a la atmósfera.

Además, el MARN creó, en febrero de 2005, la Dirección General de Inspectoría Ambiental con el fin de realizar inspecciones que determinan el nivel de cumplimiento de la Normativa Ambiental, y atender las denuncias de la población.

Sobre las emisiones industriales, el MARN exige a las empresas que llenen ciertos requisitos para poder obtener el permiso ambiental. En caso de incumplimiento de ley, existen sanciones hasta 250 mil salarios mínimos, según la gravedad del caso.

Por otro lado, los convenios internacionales como son el Protocolo de Montreal, el Protocolo de Kyoto y el Convenio de Viena, a los que está afiliado el país, son unos de los principales mecanismos para solucionar problemas como el agotamiento de la capa de ozono.

Mirada al pasado

Swisscontact ejecutó el Programa Aire Puro en 1993. Proyecto con el fin de promover políticas y acciones enfocadas a mejorar la calidad del aire.

En 1997, la fundación elaboró planes, como EcoBus, para el mantenimiento preventivo que mejoraría las emisiones de gases de automóviles. El método fracasó por la informalidad de los empresarios de buses para cumplir con las responsabilidades que les asignaba el proyecto.

Sin planes concretos en pro del mejoramiento ambiental, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social ha reportado, en los últimos años, un incremento en los casos de infecciones respiratorias. Sin embargo, no existen estudios que demuestren la relación directa de las deficiencias respiratorias con la calidad del aire.

Mientras el control, hacia las fuentes móviles (autobuses) y las fuentes fijas (Industrias), sea ineficaz, los capitalinos seguiremos inhalando aire viciado de metano y con alto contenido de dióxido de carbono, los cuales repercuten en desmejora para el organismo y en el cambio climático global.

 

 

 

 

 

Fechas
 
Desde 1996, existen dos bancos para la protección ambiental:
 

Fondo Iniciativa para las Américas El Salvador (FIAES)

 
Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES)
 
El Salvador eliminó la gasolina con plomo en 1996.