Cuatro años y sin recursos para El Salvador
Por: Karen Ramos
Periodista
A cuatro años del Gobierno del Presidente Elías Antonio Saca se observan aspectos positivos, como el incremento de la economía en un 4.12%, y también aspectos negativos, como la falta de recursos que presenta el Gobierno y la no planificación a largo plazo. El economista Juan Héctor Vidal analiza la situación actual de El Salvador.
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Foto: Karen Ramos |
El economista piensa que el presidente debería de tener un acto de humildad y hacer un pacto de gobernabilidad. |
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¿Cuál es su evaluación de los cuatro años de Gobierno del Presidente Elías Antonio Saca?
Pasa raspado, con seis, porque tuvo oportunidades por el apoyo de los votantes, pero estamos en una situación bien delicada. Hay criminalidad, la incidencia de los homicidios es mayor, no hay recursos, crisis en el petróleo, los alimentos, escasez del dinero del Gobierno para seguir con los subsidios.
¿Cómo está la economía de El Salvador a cuatro años de la gestión Saca?
Estamos en una situación bastante complicada. El petróleo llegó a casi los 130 dólares. Hoy las presas hidroeléctricas están llegando al límite, los cortes de energía eléctrica ya están programados. Esto se da por no planificar a largo plazo. Se privatizó, vendieron plantas que trabajaban con búnker y hoy CEL compra plantas con búnker. Es peligroso porque la energía eléctrica casi abarca todas las actividades diarias de las personas, familias y empresas en el país.
En el marco de los cuatro años de Gobierno, ¿podría enumerar elementos positivos y negativos en la economía salvadoreña que han surgido por la gestión Saca?
Un logro es el crecimiento. Según las cifras oficiales, la economía nacional empezó a recuperarse en el 2005 con un 2.7%, luego un 2.8% hasta llegar al 2007 con un 4.12%.
Otro logro es cuando el Estado comienza a tutelar los derechos del consumidor y los de competencia; dado esto, se crearon dos entidades: la Defensoría del Consumidor y la Superintendencia de Competencia. Ha rescatado aquel concepto del Estado subsidiario haciéndolo en dos vías: los subsidios de energía eléctrica, agua y el gas, creando la Red Solidaria, el Fosalud, que son ayudas pequeñas pero que de alguna manera llevan alivio a las familias pobres.
Una de las cosas malas que ha hecho el Presidente es que se ha hecho prepotente. El hecho que la oposición no le apoye en la aprobación de préstamos no quiere decir que se los tiene que saltar, eso no es democracia. Dado a ese fenómeno, ha creado los fidecomisos que son inconstitucionales. Saca tiene que acudir a eso porque la oposición no le ayuda, pero también el Presidente utiliza esos recursos para hacer lo que se le da la gana y así tampoco funcionan las sociedades. La distribución del ingreso es algo que hay que cuestionar. Cuando aumentan los alimentos, el transporte público, las escolaridades, afectan a los más pobres y a la gente de clase media. El fisco tiene problemas serios, quieren un esquema de subsidios y no hay dinero.
¿El Presidente ha sabido cumplir sus metas o no la ha sabido cumplir?
Las de él seguramente las ha cumplido, pero las del país no creo, porque las que ofreció en su campaña, no creo que las haya cumplido.
¿Qué cree que puede hacer para el último año que le queda?
Muy poco, lo que algunos visualizamos es que trate de expandir, de ampliar los programas de corte social, pero no tiene dinero para hacerlo. Rescatar ya no puede, pero sí mantener.
¿En qué puntos esenciales debería de actuar el Gobierno, a un año de terminar su gestión?
Deberían de hacer un esfuerzo realmente serio de esa comisión que ha nombrado produzca granos básicos para hacerle frente a la emergencia, y aunque el FMLN no esté participando, hay que construir una agenda mínima de país. Los planes ya están trazados, no se puede hacer mucho. Pero para el Presidente todavía le queda un chance, un acto de humildad: hacer un pacto de gobernabilidad.
¿Cómo cree que entregará al siguiente gobernante el país?
Él puede decir que deja un país, como dijo Paco Flores, con crecimiento de economía, pero detrás de eso hay muchas fallas, las finanzas públicas, de la hacienda pública, tiene bases que están corroídas. En el 2011 tenemos que pagar alrededor de 1,600 millones de dólares y hay mucha gente que duda que lo podamos hacer. El país se ha caracterizado por un país que ha cumplido con sus compromisos. Por primera vez, hay que renegociar la deuda del país y esa no es una credencial buena para ningún presidente.
¿Cuál cree que es el rumbo del país en la actualidad?
La salida es un pacto nacional, de gobernabilidad. Aunque Mauricio Funes se está comportando de forma inteligente, el problema va a seguir porque no hay un pacto de gobernabilidad. Por ello, el futuro del país no es alentador. Nosotros deberíamos de exigir más y hacer valer nuestros derechos. |