Los “potreros” del fútbol nacional
Por Yizack Montoya
Periodista
La mayoría de estadios y canchas de Segunda y Primera División carecen de las condiciones idóneas para jugar al fútbol. La precariedad de la infraestructura se mira domingo a domingo en las canchas donde hay balompié.
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Fotos: Yizack Montoya |
Una piedra sostiene la red de la portería. |
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Canchas sin césped y con desnivel. Un par de perros atravesándose en pleno juego. Vendedores ambulantes caminando casi a la par del juez de línea. Esto es solo un par de ejemplos de lo que se ve todos los domingos en la mayoría de estadios de fútbol de Segunda e incluso Primera División.
La mayoría de nuestros reductos se encuentran en pésimo estado tanto en tribunas como en sus canchas. La misma Selección Nacional, cuando entrena, lo hace en los “potreros” que le ha dispuesto la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) en la colonia Escalón, San Salvador. Quizá por ello es que la “azul” casi juega con pelota cuadrada y no logramos ir a otro Mundial desde 1982.
El estadio “Jorgito Meléndez”, en Soyapango, San Salvador, donde se celebran los partidos de Segunda División –y de Primera en emergencias-, está sin césped en buena parte. En lugar de gradas hay galeras de madera, y los periodistas de radio a veces tienen que transmitir los juegos tambaleándose sobre las ramas de los árboles, ya que no hay lugar para cabinas, debido al reducido espacio del recinto.
Otro ejemplo de la precariedad son el “Calero Suárez” y “Simeón Magaña”, de Metapán (Santa Ana) y Ahuachapán, respectivamente. En ambos, cuando llueve copioso, el agua forma inmensos y extendidos charcos en la cancha, a causa de que el sistema de drenaje está colapsado.
“En El Salvador, todos estamos claros de que nuestras canchas no tienen las condiciones idóneas para jugar. Algunas no poseen ni las medidas reglamentarias,” dice Carlos Méndez Flores, federativo.
Inconformes
El jugador salvadoreño no oculta su inconformidad del estado de nuestros recintos, sobre todo cuando regresa de una gira internacional, donde suele jugar en escenarios de primer orden. Un caso fue la experiencia de la Selecta en las hermosas canchas de Cancún, donde entrenaron y jugaron por un boleto a la Copa de Oro 2007.
“Uno se tiene que adaptar a las condiciones que se presentan en nuestro fútbol, porque uno tiene que comer. Nuestra realidad es jugar en canchas malas, pero tampoco creo que son excusas para perder un partido,” comenta Dennis Alas, de la Selección Nacional.
El entrenador de la Selecta, Carlos de los Cobos, reconoce la pobreza en recintos que adolece nuestro fútbol
De acuerdo a De los Cobos, “a los muchachos no les queda otra que adaptarse. Las canchas en las que entrenan son muy malas, pero hay que adaptarnos, es lo que se tiene. La idea es que aquí los que triunfan son los que son capaces de adaptarse al entorno, porque el jugador no se puede sentar a llorar y reclamar como niñas.”
Mucho tiene que ver que la mayoría de reductos nacionales datan de 1945, y lo único que se ha fortalecido son las columnas que sostienen los graderíos. Lo demás ha sido sólo mantenimiento.
La Federación Salvadoreña de Fútbol poco o nada ha hecho para que el panorama cambie. De acuerdo a Méndez Flores, el presupuesto destinado para la Federación no es suficiente para mejorar el estado de la infraestructura de los estadios. El dirigente no quiso revelar la cantidad de dinero que invierten en este rubro.
Aclaró que “se necesitará más dinero para que mejore el estado de los estadios. En algunos casos, habría que demoler e iniciar de cero la remodelación de los estadios”.
Muchos escenarios de fútbol carecen de iluminación adecuada, como es el caso del “Óscar Quiteño”, del FAS de Santa Ana, y el “Juan Francisco Barraza”, del Águila de San Miguel. “Usted puede ver. Hasta se han suspendido los partidos, porque la luz llega a ser tan deficiente y a los jugadores les cuesta ver la pelota,” dice Ricardo Orella Rico, entrenador del equipo San Salvador.
En otras ocasiones, cuando se presentan artistas de peso en los estadios, el problema se agrava ya que, debido al peso del andamiaje de los escenarios, el desnivel de la cancha aumenta y quedan profundos huecos en pleno césped, como sucedió en el “Mágico González”, cuando vino Arjona a inicios de mayo.
“Después de que se presenta un artista muy famoso, como el caso de Ricardo Arjona o Marc Anthony, se ha tenido que delimitar de nuevo las áreas, tratar de nivelar la cancha y limpiar mucha basura,” señaló Andrés Solórzano, directivo de Estadios de El Salvador (EDESA).
Según el ortopeda Augusto Cabrera, el desnivel de una cancha puede ocasionar dobleces de tobillo o resbalones en los jugadores:
“Lo ideal es una grama equilibrada, para que al correr no ocurran riesgos.”
EDESA estima que los únicos estadios adecuados para jugar al fútbol son el Cuscatán y el “Mágico” González. “Reconocemos que los estadios del interior del país y algunos de la capital son malos en cuanto a infraestructura. Se necesitaría un desembolso por parte del Gobierno para mejorar los estadios,” dice Solórzano.
Mientras una renovación no suceda en los recintos, el fútbol salvadoreño seguirá siendo precario como sus escenarios. |