Aumenta el consumo de anorexígenos
Por: Ruth Marroquín
Periodista
Bajar de peso o estar en forma es hoy en día muy sencillo, basta consumir una pastilla todas las mañanas por 6 meses, y adquieres el peso ideal. Sin embargo el consumo de anorexígenos puede crear adicción y afectar la salud.
La sibutramina, el rimonabant y el orlistat son los nombres genéricos de cuyas sustancias sirven para perder peso. Estas son distribuidas y solicitadas en las farmacias con gran rapidez sin ninguna prescripción médica.
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Foto: Ruth Marroquín |
Los anorexígenos se obtienen con facilidad en cualquier farmacia y a precios accesibles. |
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Según Nelson Pineda, visitador médico, que trabaja para un laboratorio químico del país, estos anorexígenos, son suspensores del apetito. Muchas personas se automedican estas píldoras sin saber sus efectos adversos e ignoran que para consumirlos han de estar debidamente prescritos por un médico.
Estas tres sustancias son las que la Organización Mundial para la Salud, (OMS), ha aceptado y aprobado como suspensores del apetito vendibles, pero deben estar bajo observación médica y su consumo debe ser controlado y no compulsivo, argumenta Pineda.
“Tengo 8 años de trabajar como visitador médico y no había visto que la gente demandara tanto estos productos como hoy, creo que las personas están siguiendo un estilo de vida muy diferente a otros tiempos”, dice Pineda.
Sandra Valencia, toma una cápsula de sibutramina todas las mañanas, anteriormente ya había seguido este tratamiento por 6 meses y comenta no sentir ningún desorden en su metabolismo al tomarlas.
“No encuentro ningún problema al consumir estas pastillas, me siento bien y lo mejor no tengo que someterme a dietas específicas o hacer ejercicios, y mantengo el peso que deseo”, apunta Sandra.
Para Vilma Menjívar estas pastillas son de gran importancia en su dieta, ya que sin ellas no puede mantener un peso adecuado, es un hábito que se ha creado, “es un hábito y me siento bien al tomarlas”.
Efectos adversos
Gladis Escobar, nutricionista, comenta que a su consultorio llegan personas con trastornos gastrointestinales y un metabolismo quebrado por el consumo de estos genéricos.
Escobar, sostiene, que son los estilos de vida de cada persona los que le obligan a ingerir estas sustancias, “los patrones de un cuerpo saludable al costo que sea, sin cambiar los hábitos de alimentación, lleva a un declive corporal y emocional”, explica.
A pesar que una persona intente retomar sus hábitos alimenticios disciplinadamente el daño ya está hecho. La paciente está tan acostumbrada a estas sustancias que le será difícil controlar su voluntad sin el auxilio de este medicamento.
Por si fuera poco este tratamiento puede causar, daños al s istema nervioso central como aceleración generalizada, irritabilidad, agresividad e insomnio, afirma Pineda.
En el aparato digestivo causa diarrea, náuseas y serios problemas a nivel intestinal.
Y en el aparato circulatorio hipertensión, taquicardia y hemorragias cerebrales.
Blanca Rosa de Quan, propietaria del gimnasio femenino Fair Laydi, no está de acuerdo que las personas tomen anorexígenos, pues estos engañan al cerebro y lo hacen adicto a este medicamento ocasionándoles un daño mayor; ya que cuando lo suspenden aumentan el doble de su peso, señala de Quan.
Muchas personas ingieren estos medicamentos sin importar sus efectos adversos, ya sea porque se crean una adicción o simplemente no están enteradas de las consecuencias y daños que les puede causar a su organismo.
“Tomar pastillas ya sea naturales o químicas no es lo mejor, yo se los hago saber a mis alumnas, ya que al dejarlo de hacer les suman más libras que antes. Si quieres un cuerpo saludable y en forma haz ejercicio y come sano”, manifiesta de Quan. |