Trás bambalinas
Por: Evelyn claros
Periodista
En la perspectiva actual, un elemento clave para el desarrollo del teatro nacional es la existencia de alternativas de financiamiento para la producción de espectáculos.
El coordinador del Festival Centroamericano de Teatro, Fernando Umaña, tiene claro que no hay recursos ni estatales ni privados, en donde los grupos puedan aplicar y solicitar fondos.
 |
Foto: Evelyn Claros |
Ricardo y Claribel actuando en la obra “La Maleta del Burum-Búm”, en una de las escuelas de la Palma. |
|
“Luces, cámara y acción” son las palabras que se escuchan en la voz del director, cuando la obra está por presentarse; pero también en los ensayos que estos tienen, acompañado de otros ingredientes, los aplausos de los espectadores; la ansiedad, por ver el acto es el aliento para los artistas.
A falta de respaldo estatal los directores escénicos tienen que buscar recursos para presentar las obras de teatro, ya que es una profesión poco reconocida en nuestro país.
Para el fundador de “Ariel Zuria”, no se necesita tener apoyo de otras instituciones, “me han enseñado a trabajar y por eso me gustan los retos, hay que trabajar hacer las cosas bien, ser disciplinado, responsable, obsesivo, tocando puertas, tratando de ser mejor cada vez”, explica Estrada.
Este es uno de los directores que invierte en sus obras, a partir del ingreso que obtuvo de las presentaciones anteriores, “si me pongo a esperar que me ofrezcan un millón de dólares yo no voy hacer nada, soy dependiente del teatro y no puedo dejar de hacerlo”, manifiesta Héctor.
“No hay un banco en donde le presentes un proyecto y le decís que vas a gastar $2 mil y voy a pagar en cuotas el préstamo. No existe espacio, ni oportunidad para que el artista pueda acelerar su propia dinámica económica, como cualquier otro microempresario”, revela Umaña.
Estrada es director y fundador de la “Compañía de Ariel Zuria”, lleva más de diez años de estar en las artes escénicas; ha presentado dos obras: La Maleta del Burum-Búm, esta cuenta con la participación de seis actores y la técnica de clown, que rompe con la cuarta pared y da paso a la improvisación; Carburo Clown, consiste en mimos cómicos, cuentan historias en el idioma carburo (no dice nada).
Para realizar una obra de arte, se necesita trabajo de años. “De los dos espectáculos anteriores que he presentado, sí las he adaptado, bajo una estructura, nunca las termino. Siempre trato que los actores tengan el margen de improvisación; pero yo soy el último en dar la palabra”, explica Estrada.
Héctor entra como director de teatro por pasión y por necesidad. “Me apasiona dirigir y he estado con los directores, Fernando Umaña y Salomón, siempre termino haciendo la asistencia de dirección nunca me lo impusieron, siempre me ofrecí y lo terminaba haciendo”, comenta el fundador.
Algunos de los elementos que se toman en cuenta para montar una obra, es el tiempo, el elenco, espacio, la guionización, producción, iluminación, vestuario, la inversión. Aspectos que solo se ven en el escenario, pero que el director tiene sumo cuidado de cada uno de ellos.
Los directores se enfrentan a otros desafíos, en el caso de Estrada, es al momento de presentar la obra, al señalar: “para mí siempre es un reto constante, desde el punto que el público acepte mi espectáculo, no necesariamente que le guste, pero que lo admita, siempre tengo un margen de riesgo”, aclara Héctor.
El arte no puede surgir mientras no estén garantizadas las necesidades elementales (dinero para subsistir, dinero para producir, actores formados, espacio físico y equipo técnico idóneo para ensayar y presentarse, tiempo y energía para ensayo).
Una producción de teatro independiente, como en el caso de las obras que dirige Héctor Estrada, puede oscilar entre 1,000 y 1,500 dólares, que se destinan prácticamente a escenografía, utilería y vestuario.
Presupuesto
El Estado se ha dedicado a apoyar festivales y muestras de teatro, con una inversión que en 2006 obtuvo la cifra de 79 mil dólares. Estos fondos fueron destinados a dos eventos que vienen realizándose desde hace más de diez años: el Festival Centroamericano de Teatro ($16 mil) y el Festival Internacional de Teatro Infantil –FITI- ($22 mil); y a tres actividades de creación más reciente: el Festival de Teatro Universitario –FITU- ($5 mil), la Muestra Nacional de Teatro ($11 mil) y la Caravana Nacional de Teatro ($25 mil).
El elenco
Para Héctor el papel de los artistas nunca los superan, ya que son quienes llevan la obra y de ellos depende el criterio del espectador. “Lo compongo de gente que no tiene escuela, que nunca ha hecho teatro, porque se tiene que ver la diferencia en escena”, comenta Héctor.
Además Estrada pide una característica para ser actriz, tener una gota de actitud y con ella tiene la llave para actuar, del tiempo que tiene de trabajar como director manifiesta, que se logran mejores resultados con estudiantes que con actrices, quizá por la actitud.
Tiempo para montar una obra
“No puedo dirigir un ensayo de más de dos horas, una hora es suficiente, es como calentar un motor y lo demás se deja, con el fin de dar lo mejor y ahí va el margen de improvisación”, aclara Héctor.
Los actores tienen la tarea de prepararse y los espectáculos son montados en quince días, bajo el sistema de trabajo de Estrada nunca las obras que ha presentado, les da un final siempre está agregándole.
El vestuario
No es un elemento de mucha importancia, según Héctor, ya que quien ocupa el primer lugar es el actor mismo. “Hay cosas secundarias que ayudan al teatro pero no es primordial, un buen actor te puede llevar a que te duela el estómago de reírte y no necesariamente va a tener una nariz, un gran vestuario”, explica el director.
Guionisación
El ser director no solamente es sentarse en la silla con el guión y dar órdenes, sino saber hacer el guión, conocer qué personajes están en la primera escena, en la segunda.
“Estudian el texto dependiendo de la naturaleza, pueda que en una presentación tenga que decirles que se memoricen el texto, en otro espectáculo sólo les cuente y en otro ni ellos sepan que van hacer”, expresa Estrada.
Estrada además de ser fundador y director, se encarga de ofrecer los papeles. “Trabajo con proyectos, donde llamo a la gente; teniendo la concepción de lo que se va hacer, busco a las personas ya que lo hago con gente que conozco su trabajo y lo hago dependiendo del papel”, manifiesta el fundador. |
 |
Héctor Estrada
Artista escénico
|
|
| |
Ha participado como actor en algunas obras, entre ellas:
“La celestina”.COMUNICATEATRO. 95-97.
“El enfermo imaginario”. Comedia del arte 1995.
“En el Jardín de las Angustias”. 2001-02.
“Somos Maíz”, OCELOT-TEATRO. 1996-97.
“La Maleta del Burúm- Bum”.Infantil. 2005-07 |
|
| |
|
|
 |
|
| |
El 25 de marzo de 2007 los teatreros salvadoreños decidieron celebrar el día internacional del teatro.
Desde 1978 el país carece de una compañía nacional de teatro.
Para los teatreros hace falta un elemento clave para superar la escasez de obras nacionales. |
|
| |
|
|
|
| |
|