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Diego de Holguín, un sendero de cemento

Por Glenda Flores
Periodista

La Santa Tecla de antaño recibía a sus visitantes con una fría bienvenida. Un clima que era fruto de las vecinas montañas de la Cordillera del Bálsamo y del bosque de la finca El Espino. Hoy, el bulevar Diego de Holguín, una carretera de concreto y cemento, representa una acelerada deforestación que pretende ser compensada con la siembra de 200 mil arbolitos.

Foto: Glenda Flores

El Ministerio del Medio Ambiente otorgó todos los permisos como también documentos donde muestra el impacto ambiental que tendrán los municipios.

“Al entrar por la Panamericana, se sentía un friíto que le avisaba a uno que ya estaba en Santa Tecla. Ahora no se soporta el calor”, resume decididamente Marta de Urrutia, mientras se transporta en una coaster hacia su trabajo ubicado en Las Delicias.

El cambio de temperatura, la falta constante del recurso hídrico y la biodiversidad son algunos de los síntomas ambientales que padece el municipio. Pero uno de los factores más importantes que ha ocasionado este cambio en el clima es la deforestación que arrasa con zonas pobladas de árboles para construir urbanizaciones y carreteras, como el polémico bulevar Diego de Holguín que atraviesa el bosque de lafinca El Espino, uno de los pocos pulmones que le van quedando al Gran Salvador.

En el municipio de Santa Tecla se realizó la construcción del primer paso de este bulevar, que posee una longitud de 9.02 kilómetros aproximadamente. Desde el inicio de este tramo, inicia desde Santa Tecla, Antiguo Cuscatlán y finaliza en el municipio de San Salvador, organizaciones no gubernamentales como Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA) se ha opuesto a la obra debido al impacto ambiental que ya está generando.

Al momento de intentar conocer la postura oficial de la cartera ambiental sobre los permisos otorgados para la realización de esta vía, Wendy Ramos, jefa de prensa del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), expresó que las personas que tienen la información del proyecto no se encuentran en el país, y agregó que no hayotras personas que puedan brindar estos datos.

Para el Ministerio de Medio Ambiente de la República, las consecuencias en la naturaleza no son algo importante, manifiesta la directora del CESTA, Silvia Quiroa.

“Quisiéramos que no hubiera un Ministerio de Medio Ambiente tan raquítico, queremos un ministerio más responsable, con más capacidad de acción”, expresó Quiroa.

Foto: Glenda Flores
Los impactos a largo plazo, según el CESTA, son más falta de agua, más cambios en microclima, más zonas inundadas, y eso incrementa la vulnerabilidad de los municipios.

Responsabilidad institucional

Las ONG ambientales sostienen que los problemas que se ocasionarían al medio ambiente, y por consiguiente a la calidad de vida de la población, son algo que tiene sin cuidado a las autoridades competentes.

Quiroa, del CESTA, responsabiliza al Ministerio de Medio Ambiente por otorgar el permiso al Ministerio de Obras Públicas (MOP), para la construcción del bulevar; y a las dos alcaldías por dar su aval.

“Vemos cómo las alcaldías están dando los permisos, sobre todo la de Santa Tecla y Antiguo Cuscatlán han dado consentimiento para la construcción de esta megacarretera”, criticó Quiroa.

Por su parte, el gerente general de la Alcaldía de Santa Tecla, Carlos Castillo, manifestó que la comuna no tiene nada que ver con el desarrollo de este proyecto, pues no les pidieron ningún tipo de autorización para llevarlo a cabo, por lo que asegura que no tienen responsabilidad alguna.

“Ya había un derecho de vía desde 1985 para la construcción. La municipalidad no tuvo ninguna participación en el diseño, ni tampoco el MOP hizo algún tramite para la aprobación de los planos”, aseguró Castillo.

Pero Quiroa contradice esa versión y sostiene que las alcaldías sí han dado las aprobaciones al MOP para la realización del proyecto. “Son irresponsables con la población. Están atentando contra la vida de la gente”, expresa Quiroa.

“Ese proyecto nos desliga a entrar y supervisar o darle seguimiento. Lo hace directamente el MOP. Son proyectos directamente financiados por el gobierno central y no había nada que hacer. Solo hubo compensación ambiental. Es lo único”, expresó el gerente general de la Alcaldía de Antiguo Cuscatlán, Gilberto Pérez.

“No hubo solicitud de permiso, porque hay una sentencia de la Corte Suprema de Justicia que declara que en proyectos de interés nacional el gobierno no debe de pedir permiso. Entonces estamos obligados a respetar las leyes, y la sentencia de la corte es ley”, afirmó Castillo, de la comuna tecleña.

¿Comercio o población?

Los objetivos de la construcción de la carretera es brindar ordenamiento vehicular a los municipios, pues se supone que el bulevar descongestionará el centro del municipio al desviar el transporte público que se dirige hacia el occidente del país.

La directora del CESTA lamenta que estos objetivos disten de la realidad que la construcción del Diego de Holguín implica. “La intención es facilitar el movimiento de mercancía a escala regional, como parte del megaplan Puebla-Panamá. Es la verdadera razón de la carretera, como también la Longitudinal del Norte. Estas carreteras están pensadas para los grandes camiones”, asegura convencida Quiroa.

Pero la comuna tecleña afirma que este proyecto les dará beneficios, según su gerente general. “Va a favorecer a los motoristas del transporte público, pesado y liviano, los usuarios de la red vial. Y esto no podría ser posible sin el bulevar, por el crecimiento vehicular”, dijo Castillo.

Daños sensibles

 Dado que el medio ambiente es uno de los primeros elementos más afectados por esta infraestructura, se presentó un estudio del impacto ambiental que generaría, y el permiso ambiental fue otorgado por el Ministerio del Medio Ambiente. Es por esto que la comuna tecleña asegura que no pudo hacer nada.

“¿Qué haces si las competencias del gobierno municipal están determinadas? El estado de derecho actual es desfavorable. Como administración no nos podemos oponer”, se escuda Castillo.

Estela Rodríguez, de 45 años, es una habitante de la colonia Altos de Santa Mónica, y secunda la idea de que el ambiente en el municipio no es igual que en años anteriores: “Ya no sentimos aquel clima heladito, que refrescaba antes, ahora se siente el gran calor y eso es por cortar tantos árboles.”

Al igual que ella, muchos de los habitantes de las colonias Quezaltepeque y la residencial San Rafael creen que es demasiado lo que se está deforestando y que el cambio en las temperaturas naturales es cada vez más sentido por la población.

El daño al medio ambiente es irreparable, pero había que enfrentarlo porque el proyecto del bulevar iba con o sin nosotros, encima de nosotros. Lo que hicimos es que impactara lo menos posible”, concluyó Castillo.

 

Medidas ambientales del bulevar

 
Descripción Cantidades

Construcción de pozos de infiltración

10

Construcción de barrera
reductora de sonido

12,960
Contratación de técnico forestal
3 meses
Plantación de árboles
38,103
Plantación de arbustos de café
214,200
Instalación de nidales
308
Instalación de percha
52
Control de polvo durante
la etapa constructiva
21,870
   

 

 

 

 

 

 
 
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