Reptiles como mascotas
Por
Leticia Girón
Periodista
En el país existen varios zoocriaderos que se encargan de la reproducción de iguanas, garrobos y serpientes. Esta clase de reptiles son exportados a países como Estados Unidos y Europa, entre otros países, para su venta en tiendas de mascotas.
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Foto: Leticia Girón |
Félix Reyes sostiene una serpiente boa constrictor de apenas 5 horas de nacida. |
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Martes por la mañana. Se escuchaba el canto de un gallo, el cacareo de las gallinas, el mugido de las vacas y el correr de los garrobos e iguanas por las láminas cubiertas de manera estratégica por ramas en un corral. El clima era cálido. Todo apuntaba a que sería un día normal en la granja La Única, ubicada en la Costa del Sol.
Cerca de las 8 de la mañana, César, uno de los encargados de cuidar la producción de boas, se dio cuenta de que una de las serpientes estaba dando a luz. La escena se produjo dentro del sitio donde mantienen a las serpientes embarazadas, es decir, en un contenedor, ya que al encontrarse a punto de dar a luz es necesario separarlas del resto.
“No estaba seguro de la hora a la que los tendría, pero se veía que ya le tocaba”, dijo César al momento de atenderla. Se aseguró de que todo estuviera bien y continuó revisando a las demás. “Por lo visto ahora va a parir esta otra”, comentó al referirse a otro contenedor que tenía otra serpiente embarazada.
El lugar donde reproducen a estas serpientes conocidas como “masacuatas”, y donde también hay garrobos, iguanas y dragones barbados, es uno de más de veinte zoocriaderos que existen en El Salvador. Con aproximadamente 5 manzanas de terreno, la familia Reyes se ha dedicado a la crianza de animales exóticos para su exportación.
De seis a seis
Conforme avanzaba el día, los encargados de cada área hacían las visitas en cada zona del zoocriadero. Procuran empezar a hacer el recorrido desde media mañana. “No tenemos un horario específico para empezar, ellos comen a la hora que uno les sirve”, declaró Félix Reyes, dueño del lugar.
La experiencia les ha enseñado a los encargados las horas propicias para hacer el recorrido respectivo por los alrededores de la granja. “Uno no puede asomarse a cualquier hora, porque los animales son delicados y tienen sus horas para atenderlos”, explicó Reyes.
De no ser así, los animales se asustan y pueden maltratarse entre ellos mismos; incluso pueden llegar a matarse.
“Por ejemplo, yo sé que de 6 de la mañana a 6 de la tarde puedo ir donde están los garrobos y las iguanas, porque están acostumbrados a vernos a esa hora”, manifestó Reyes.
En 1987 se inició el negocio solo con iguanas. “Con un pie de crías de 70 hembras y 20 machos empezamosy hemos ido produciendo y repoblando a las iguanas”, recordó Reyes. “Ahora ya no solo tenemos iguanas, también producimos boas, dragones barbados y muy pronto tortugas”, agregó.
Clima cálido
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Foto: Leticia Girón |
Los dragones barbados son parte de las especies que la familia Reyes tiene en su zoocriadero. |
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Tener una variedad de animales exóticos para su reproducción y su posterior exportación es una gran responsabilidad. Las instalaciones para criar reptiles tienen que ser calurosas debido a la sangre fría que los caracteriza. “Por el clima no hay ningún problema”, comentó Manuel, encargado del área de los garrobos e iguanas. “Como estamos en la zona costera hace suficiente calor como para mantener en buen estado a estos animales de sangre fría”.
Por otro lado, el lugar donde se crían los dragones barbados tiene que ser un poco más caliente que el exterior. El cuarto donde se incuban los huevos mantiene una temperatura de más de 35° centígrados. “Cuando uno entra al cuarto para revisar los huevos, ya tiene que ir mentalizado que va a salir bañando en sudor por el calor que hace adentro”, ilustró Reyes.
Para alimentarlos y asegurarse de la calidad de cada animal que se exportará, la familia Reyestambién cría ratas e insectos controlados de tal manera que estos no perjudican la salud de los reptiles a alimentar. De esta manera se aseguran de darles lo principal para su crecimiento. “Lo mejor quepodemos hacer para saber lo que comen es criarles nosotros el alimento. Para las boas criamos ratas y para los dragones insectos”, dijo César.
Con respecto a la limpieza del lugar, corre por cuenta del encargado de cada zona vigilar que no esten sucias. “Ahora que esta serpiente ha parido, después de separarla de sus crías, me va a tocar lavarle su contenedor para que esté en lo limpio”, declaró César.
Con todas las reglas
En horas de la tarde, Ricardo Vaquero, coordinador de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) hizo una visita a la granja. Reyes le comunicó que una de las serpientes había parido y queriaque viera cuantas había tenido.
Vaquero saludó a Reyes, quien muy contento le contó que en el día parieron dos de las boas, cada una tuvo 15 crías. Juntos las revisaron y aprovecharon para separarlas de su madre. “El animal puede nacer hoy y ya manaña mismo se puede enviar en el barco para Miami”, manifestó Reyes mientras le mostraba a Vaquero las 30 recién nacidas serpientes.
“Como CITES somos responsables de controlar los zoocriaderos del país”, explicó Vaquero a su llegada al lugar. CITES controla el manejo y garantiza la calidad y cantidad que sale fuera del país.
Si los zoocriaderos no cuentan con el certificado emitido en el país por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, y por la vigilancia de CITES, las mascotas exóticas no pueden ingresar a los países extranjeros.
Al final del día, como ya saben los encargados, nadie tiene que asomarse por los alrededores de los corrales con las iguanas y garrobos. Para el día siguiente esperan tener listas las crías de serpientes para exportarlas. |
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Para cruzar las fronteras, estos reptiles tienen que cumplir con ciertos reglamentos estipulados por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), que determina si la especie es criada o no en cautiverio. |
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El CITES es la cartilla de legalidad y nacimiento de las iguanas. Sin este certificado, la especie es considerada ilegal. Está penado, al igual que el contrabando de drogas, y las multas son altas (de más de mil dólares).
Si los zoocriaderos no cuentan con el certificado emitido en el país por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, las mascotas exóticas tendrán prohibido ingresar a los países extranjeros.
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