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CONACYT prepara normas de seguridad que buscan controlar mercado pirata

Por Mercy Velásquez
Periodista

A nivel nacional, no se habla mucho sobre los aparatos eléctricos piratas. Sin embargo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) trabaja en la formulación de normas de seguridad para comercializar y usar productos eléctricos de buena calidad.

Foto: Mercy Velasquez

Las calles de San Salvador son el punto frecuente de ventas de productos piratas.

"Los productos deberán cumplir con la normativa que se impone. Tienen que ser originales o que estén bajo términos de calidad que cumplan con las normas establecidas", informó la coordinadora de Proyectos de Calidad, CONACYT, Evelyn Castillo.

Las normas de calidad y seguridad para los productos eléctricos piratas se tienen previstas oficializarlas el próximo año. Las medidas formuladas ayudarán a que los materiales eléctricos no tengan libre entrada al mercado nacional, y se comercialicen menos. "Serían como un filtro que se usaría en la aduana. No hay normativas que restringen el paso de productos al país", explicó Castillo.

Las reglas de comercialización se usarán como un control de calidad y de ventas, a nivel nacional. No sólo es la ineficacia de los aparatos piratas, pues no se tiene garantía del producto, ni respaldo de una factura en caso de desperfectos.

Foto: Mercy Velasquez

Las pilas desechables son uno de los productos piratas más comercializado en el mercado informal. Varias marcas sí cumplen con los controles de calidad. .

Baterías, celulares, cables y tomas corrientes, cargadores, extensiones eléctricas son los productos eléctricos piratas más vendidos en los negocios informales de San Salvador. No sólo por su menor valor adquisitivo, sino por el libre comercio que tienen, sin importar su baja calidad en comparación a los originales.

"Hablar de piratería es igual que hablar de calidad baja. La materia prima con la que se fabrican es de baja calidad, atentan con la seguridad y salud de los consumidores", recalcó Castillo.

La Ley de Protección al Consumidor no contempla ningún artículo para sancionar o decomisar los productos piratas. "La ley no da garantía al comprar un producto pirata. En las ventas de la calle no se puede denunciar por algún producto en malas condiciones", explicó el colaborador técnico en la Dirección de Educación de la Defensoría Para el Consumidor (DPC), Julio Ramírez y agregó: "Estos productos no pagan impuestos. Evaden el fisco, y por eso son más baratos".

Con respecto a la demanda de los aparatos pirateados entre la población salvadoreña, según la DPC, los productos son comprados por el bajo costo que tienen con respecto a los originales. "Me sale más barato comprar un producto pirata. No es igual de bueno, pero no tengo suficiente dinero para comprarme uno caro", expresó la clienta Cristina Melara.

Los precios de la calle varían mucho con los adquiridos en un almacén. Por ejemplo, Salvador Morales, vendedor ambulante de los alrededores del mercado "Daniel Hernández" en Santa Tecla, La Libertad, vende pilas marca "Sony" a 50 centavos de dólar; en cambio, en tiendas de formales, un par de pilas de la misma marca cuesta alrededor de los tres dólares.

 

 

 

 

 

La piratería en casa
 

Los equipos eléctricos utilizados en casa son puntos claves de imitaciones piratas de menor calidad, con normas de seguridad por debajo de lo recomendado.

-El producto se ve similar por fuera, mientras, por dentro, ha sido modificado para disminuir costos, afectando la seguridad del consumidor.

-La piratería usa materiales de calidad inferior, generando un mal funcionamiento del aparato. Tienen un corto tiempo de vida y pueden incrementar el riesgo de un incendio o una explosión en residencias y oficinas.

-Entre los productos más falsificados están: lámparas en general, pilas de todo tamaño, fusibles, interruptores, cargadores de celulares, cables eléctricos, entre otros.