Portada Multimedia Edición actual    
 
 
Portada / Noticias

 

 
 

Editorial

El silencio de Vattimo

El 21 y 23 de mayo pasado, El Salvador tuvo un conferencista de lujo: el filósofo italiano Gianni Vattimo, de 72 años, considerado el gurú del Pensamiento Débil a nivel mundial. Detrás de sus palabras hay más de 40 años de estudios académicos, y eso se nota en el conocimiento profundo que demuestra de pensadores como Platón, Marx, Nietzsche o Heidegger, por mencionar solo algunos.

Es inevitable escucharlo y no pensar en el oficio del periodismo, tal vez porque el filósofo desarrolla una visión del todo. ¿Y que hace el informador? También intenta comprender lo que acontece en la realidad, en el todo, para que el público lo sepa.

Según Vattimo, la filosofía debe “escuchar” los signos de los tiempos. Otro símil. Nadie sirve en el periodismo si no sabe oír lo que pasa más allá, lo que sus fuentes dicen o también lo que ocultan. Es una habilidad a desarrollar, pero sin la cual no se puede ejercer el oficio.

¿Y cuáles son los signos en 2008? La lista en nuestro país es larga: la crisis alimentaria, un joven acribillado por soldados y policías en Metapán, los políticos abrazando ancianas y cargando bebés, la minería verde (tomó el color de la naturaleza porque ya no contamina), las chimeneas móviles de los buses, el alza de la gasolina, el cierre del mes con la tarjeta de crédito porque los sueldos no cubren el presupuesto familiar, ...la unificación de la información.

Vattimo advierte que vivimos una “homogenización” de la información, por tanto debemos fomentar las iniciativas ciudadanas. En este punto, apareció en mi mente ComUnica, la revista electrónica que este Ciclo-01 realiza el alumnado de quinto año de la Carrera de Comunicación Social. Muchas de las notas y las fuentes que son abordadas en las informaciones jamás son “noticia” en los medios tradicionales de El Salvador. Son otras voces, ocultas en el silencio histórico en complicidad con el mediático que a veces olvida su misión por los intereses económicos y políticos.

Igual, tarde o temprano, como periodista, enfrentaremos esa realidad. El secreto del éxito será simple: saber escuchar. Vattimo lo hizo y por eso, se ha ganado el derecho a tener un público cautivado por su sabiduría y rebeldía de filósofo comprometido con los débiles, los sin voz.