Habitantes de Ciudad Corinto esperan respuesta por daños en sus viviendas
Diana Vidal
Redacción
Octubre de 2005 fue el mes que marcó el inicio de la situación de riesgo en la residencial Ciudad Corinto. Con el país recién golpeado por el paso de la tormenta tropical Stan, muchos de sus habitantes comenzaron a notar en las paredes de sus casas ciertas fisuras, tanto internas como externas.
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Foto: Diana Vidal |
La empresa responsable de los daños en Ciudad Corinto está realizando una obra de mitigación en la quebrada del río Chagüite. |
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Al observar los daños en sus viviendas, 22 de las 40 familias afectadas decidieron interponer una demanda por el delito de estafa en la Fiscalía sub regional de Mejicanos, San Salvador. La demanda iba en contra del presidente de la constructora Avance Ingenieros S.A. de C.V., Salvador Parras, y su esposa. Tres meses después, lo poco logrado ha sido entrar en un lento proceso de negociación con la empresa.
Pese a que el abogado que representa a estas familias, José Moisés Azucena, valora que la negociación con la constructora a raíz de la demanda es positiva en tanto se ha logrado al menos establecer ese diálogo, matiza que aún no se ha logrado que la empresa acceda completamente a las peticiones de los afectados.
“Ellos piden que se les reubique en otras casas y que se les reconozcan los gastos que han hecho en sus viviendas (…) La constructora aceptó que había un desplazamiento del talud y que había que reubicar a las personas afectadas”, explicó Azucena a este medio.
De las 22 familias demandantes, se ha logrado hasta ahora un acuerdo de reubicación con nueve, pero solo tres han firmado contrato de garantía con la empresa para cambiarse de vivienda.
Azucena cuenta que los afectados, en un primer momento, acudieron a la Defensoría del Consumidor y que, debido a que esta institución no pudo solucionarles nada, tomaron la decisión de recurrir a la demanda. Desde entonces. Azucena mantiene un contacto directo con un técnico mexicano contratado por la Defensoría.
Este rindió un informe el pasado 3 de mayo sobre el problema, desde la ciudad de México, en el cual recomienda que es necesario demoler unas 18 viviendas ubicadas al oriente de la urbanización, en la parte baja de las sendas, cerca de la zona recreativa. En el documento manifestó además que esta residencial se encuentra en alto riesgo, especialmente desde la cuarta hasta la octava senda; y declaró la parte central de las sendas en observación, ya que existen dos grietas subterráneas.
Asimismo, sugirió a la constructora demoler lo más pronto posible las casas que están ya en “estado inhabitable”.
Según Azucena, la Fiscalía ya tendría que haber dado los resultados de la investigación a los tribunales, pero esta institución aún no ha determinado si aplica el delito de estafa. “Si la Fiscalía no se pronuncia a favor de los afectados, se tendrá que acudir a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) porque las viviendas que han comprado no son para cinco o diez años, son para toda la vida”, expresó.
Afectados inconformes con resultado de negociaciones
“La situación es bien difícil porque cuando compramos la vivienda nos dijeron los de Avance ( Ingenieros) que estaba sobre suelo firme, es decir sobre rocas, y que jamás tendríamos problemas; pero es falso , esto es un relleno de tierra”, se quejó ante Comunica una ama de casa afectada, que no quiso ser identificada por temor a represalias de la empresa .
Otro residente afectado también dijo que él no está de acuerdo con la reubicación porque ha invertido en su casa alrededor de diez mil dólares, cantidad que no reconocerá la constructora.
Azucena argumenta que, según la Ley del Consumidor, por este tipo de demandas las empresas deben dar a cambio una vivienda igual a la que compraron o en similares condiciones. Eso, dice el abogado, es lo que se está tramitando por la vía legal.
A los habitantes se les vendió un proyecto residencial donde iban a tener extensas zonas verdes, una piscina semi olímpica y casa club, pista para bicicletas y patines, canchas, seguridad, entre otros.
“Ahora quieren venderles una casa que tiene daños, que está construida sobre un suelo que está en constante desplazamiento y que por boca de sus mismos técnicos (los consultores de Avance Ingenieros) saben que es una zona de riesgo”, criticó Azucena.
Reparación de daños hasta después de mitigación
Según el encargado de laboratorio de suelos y materiales de la constructora SEPROBIA S.A. de C.V., Carlos Hernández , el problema de Ciudad Corinto tiene un origen de grandes dimensiones: “está en la inestabilidad del talud que se forma en el sector oriente del terreno, con un ángulo bastante pronunciado que asciende desde la quebrada del río Chagüite”.
La misma preocupación de los vecinos afectados les ha llevado a agruparse e investigar por su propia cuenta sobre la condición del suelo sobre el que están construidas sus casas. Según sus indagaciones, en los lugares donde existen casas también hay nacimientos de agua, que a la larga podrían provocar un colapso de dicha residencial.
En respuesta, la empresa realiza trabajos de mitigación desde enero pasado, los cuales esperan finalizar en noviembre. “Esta obra de mitigación que se está realizando se inició como medida correctiva después de la tormenta Stan, cuando empezamos a tener reclamos por parte de los residentes”, explicó el gerente de comercialización e inversiones de Avance Ingenieros , Jorge Rivas.
La obra consiste en hacer una limpieza de la quebrada del río Chagüite, hacer muros de piedra y luego cubrir estas últimas con una red de protección de malla geotextil, un material hecho de poliéster de alta densidad. Esta malla proporcionaría la resistencia necesaria para soportar la fuerza constante originada por el empuje de tierra, como ocurre en las sendas donde se está dando el desplazamiento del talud. “Cuando finalicemos esta obra haremos las reparaciones que sean necesarias en las casas afectadas” , agregó Rivas.
“Ellos están respondiendo, pero de manera lenta y repararán algunas casas dañadas hasta que terminen la obra de mitigación”, confirmó Azucena. Esto supondría entonces que la reparación iniciará por lo menos hasta dentro de seis meses.
Pese a las obras, el temor por que otras viviendas sean afectadas persiste entre los residentes de Ciudad Corinto, como expresó una habitante afectada: “Yo tengo temor. Puede haber un terremoto y destruirá todas las casas. Si con una lluvia las paredes de mi casa bailan, con un temblor se caerán”. |