UCA sigue desarrollando sistemas de energía solar
Xenia Menjivar
Redacción
El 2007 es el año clave para que la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) arranque con el uso de la energía solar. César Villalta, del Departamento de Electrónica e Informática, quien está a cargo del proyecto, dijo: “En este caso existe la posibilidad de dar un nuevo paso en la instalación de sistemas fotovoltaicos conectados a la red con el nuevo edificio de la UCA, ya que los sistemas fotovoltaicos que poseen en el edificio Martín Baró y (en) el edificio de las Aulas ‘C' son sistemas fotovoltaicos aislados. Es decir que almacenan la energía en baterías, para su uso posterior”.
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Foto: Xenia Menjivar |
Otro lugar de la UCA, que cuenta con los beneficios fotovoltaicos es el edificio Martín Baró. |
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Según Villalta, la visión de la UCA respecto a los proyectos de sistemas fotovoltaicos es tener respuesta para las preguntas sobre cómo resolver la crisis energética. Esta situación se prevé con el alza en los precios del petróleo. “Hoy se anunció que la energía eléctrica va a subir de precio. La tendencia es que, cada vez (que) la energía eléctrica y la gasolina suben de precio, la UCA pueda tener respuestas a las preguntas. Lo que ha hecho la UCA es ver el problema, prever el problema. Cuando la situación de la energía solar, y otro tipo de energía, sea igual o más barata que la energía convencional. Entonces la UCA tendrá ya la experiencia para poder ayudar”, sostuvo el profesional.
El sistema fotovoltaico aislado funciona por medio de un conjunto de dispositivos, diseñados para transformar la energía solar en corriente directa y almacenarla en baterías. De esta manera, sirve para un uso posterior, en la electrificación de viviendas rurales, escuelas, clínicas, casa comunales, casas y hoteles. También sirve para el bombeo, la refrigeración de alimentos, el alumbrado público y las telecomunicaciones, entre otras actividades.
La ventaja que ofrece el sistema fotovoltaico es que trabajar con la energía del sol deriva en beneficios económicos y ecológicos. Además, alimenta el conocimiento de la función del sistema y sus características, de modo que los estudiantes universitarios tienen una alternativa para generar energía.
El edificio Martín Baró y el de las Aulas “C” son ejemplos del sistema fotovoltaico aislado. Para ello se hizo una inversión de $32 mil. Esta cifra no incluye mano de obra y el diseño, afirma Villalta. “No se tiene en mente trabajar en otro proyecto diferente, sino que se piensa seguir desarrollándolo por mucho tiempo en el área de los sistemas fotovoltaicos”, explicó el catedrático.
Amiga del medio ambiente
La energía solar es un recurso natural renovable, gratuito y fácilmente disponible; por tal razón, se puede aprovechar en cualquier lugar del mundo, porque no produce ningún tipo de contaminación.
El Jefe del Departamento de Ciencias Energéticas de la UCA, Ismael Antonio Sánchez, trabaja en equipo con el Villalta. “El sistema fotovoltaico que se instaló en el año 2001 fue pensado bajo el concepto de generación eléctrica —para electricidad—, teniendo en cuenta la seguridad de los estudiantes; sobretodo en las noches, porque nunca se sabe cuándo va haber un corte de energía”, señaló Sánchez. “Pero no se descarta la posibilidad de que se sigan instalando sistemas fotovoltaicos en los edificios restantes de la UCA”.
En la actualidad, esta universidad no es el único lugar que cuenta con una alternativa para generar energía eléctrica a través de un sistema fotovoltaico aislado; otra institución que usa este sistema es La Cámara Alemana, que fue asesorada por la UCA. |
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