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Llamadas laborales con acento inmigrante

Por Ronald González
Periodista

“Technical support. Thank you for calling. I'll be your support assistant...” Así contesta “Josué” en un inglés fluido cada vez que atiende una llamada en su lugar de trabajo: uno de los “call centers” de nuestro país. Y mientras continúa ayudando a alguien con el soporte técnico, en los cubículos vecinos otros “agentes” como él contestan, también en inglés, llamadas de otros clientes.

Foto: Ronald González

Los “call centers” son una opción laboral para los inmigrantes que regresan al país y que tienen un dominio del inglés.

Entusiasmado por tener un trabajo remunerado en forma aceptable, Josué comenta: “Mirá, necesitás un inglés con acento neutral. Acá en el país muchos están ya aprendiendo a hablarlo. En mi caso, se me hizo fácil porque cuando me mandaron ya lo traía de allá (Estados Unidos)”.

Josué es un capitalino de 24 años que vivió indocumentado durante dos años en Sacramento, California, hasta que a principios de 2006 pasó a formar parte de los más de 14,000 salvadoreños deportados de EUA, según cifras de Migración General y Extranjería.

Asegura que al volver al país pudo acceder a una plaza en este centro de contacto gracias a su buen dominio del inglés. “Es una ventaja. Aparte que no te discriminan si sos deportado; eso sí, siempre y cuando no te manden de allá con antecedentes”, comenta Josué.

Y en ese mismo punto coincide Enrique Villa, director general de Sykes El Salvador, un “call center” que inició operaciones en el país en abril de 2005 y hasta la fecha emplea a 1,000 personas en sus instalaciones. “Para los deportados no hay problemas. Hacemos una verificación en Estados Unidos de los antecedentes de la persona; si los tiene, pues no es elegible para Sykes”, explica Villa.

Así como Josué pudo acceder a una plaza laboral en un centro de contacto gracias a que puede hablar inglés, hay más salvadoreños que alguna vez han viajado de forma legal o ilegal a Estados Unidos, han regresado y ya poseen los conocimientos necesarios de la lengua anglosajona como para poder convertirse en mano de obra calificada para trabajar en los “call centers”.

“Doña Marina” es otra salvadoreña inmigrante a quien le fueron abiertas las puertas de uno de estos centros de llamadas. A diferencia de la condición migratoria de Josué, ella obtuvo su residencia estadounidense cuando vivió en El Paso, Texas, durante casi ocho años. “Yo paso en los dos países. Lo que sucede es que acá también tengo dos hijos. Y hoy que estoy aquí, pues tuve el chance de trabajar en este lugar”, cuenta con un marcado acento gringo la connacional de 46 años.

Tanto Josué como doña Marina comentan que en los “call centers” donde trabajan conocen a varios salvadoreños que también han viajado legal o ilegalmente a otros países aparte de Estados Unidos, como Australia o el Reino Unido, y que el punto en común ahora que trabajan en estos centros de llamadas es que ellos ya cuentan con la herramienta del inglés.

Presencia bilingüe

Desde que iniciaron las negociaciones para abrir el primer “call center” en El Salvador en 2003, producto de una iniciativa entre el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), la Agencia Nacional de Promoción de Inversiones (PROESA) y el Ministerio de Economía, ahora ya funcionan en nuestro país 10 empresas de ese sector, afirma Roberto Rivas, jefe de Comunicaciones de PROESA.

En esos centros de contacto laboran cerca de 4,500 personas -entre jóvenes, adultos-, estima el director Villa, de Sykes. Rivas, por su parte, asegura que los “call centers” han generado “6,000 empleos directos, más los empleos indirectos”.

Aunque el número preciso de empleados de este sector ni las autoridades del Ministerio de Trabajo (MINTRAB) lo conocen. “Se supone que deberíamos tener ese dato, pero no existe porque las empresas no nos dan esa información”, justifica Mauricio Cáceres, técnico del área de estadísticas del MINTRAB.

En ese sentido, la presencia de los salvadoreños inmigrantes -viajero legal o deportado- en los “call centers” de nuestro país dista de ser cuantificada con cifras exactas. “No estamos hablando de una población grande. Son personas que no quieren volver a arriesgarse con los coyotes, y se quedan para estabilizarse, siempre y cuando sean mano de obra calificada en el inglés”, asegura el director Villa, de Sykes.

Para Josué, su trabajo en el “call center” ha significado una nueva oportunidad de poder desarrollarse, no solo en el ámbito laboral. “Hoy que tengo este trabajo, ya puedo pensar en seguir estudiando, cosa que antes no podía hacer porque es bien difícil un empleo que te pague más o menos”, señala mientras afirma que ya inició sus estudios superiores en la Universidad Francisco Gavidia.

Doña Marina dice que es muy probable que regrese a Estados Unidos a inicios del próximo año. Mientras, seguirá trabajando en el “call center” para no perder la fluidez y el acento de su inglés.

 

 

 

 

 

Deportados de EUA en 2006 ( Migración General y Extranjería)

 
 

Sin antecedentes penales

11,302

Con antecedentes penales

3,093

Total

14,395

 

   

Cifras

 

•  4,500 agentes de llamadas en los siete “call center” que funcionan en el país.

• 1,000 agentes laboran para Sykes El Salvador.
   

Clasificación legal de los “call center”

 

Artículo 13, literal “C”, del Reglamento de Funcionamiento del Fideicomiso Especial para la Creación de Empleos en Sectores Productivos Estratégicos (Decreto n.º 3)

Se entenderá por inversiones en sectores productivos estratégicos las siguientes:

C) Las dedicadas a tecnologías de la información, tanto en la producción de equipos electrónicos como computadoras y similares... y la prestación de servicios de información exclusivamente al exterior denominados “centros de llamadas” o “call centers”.
   
Vínculos
 


Información en PROESA sobre “call centers”

 


Consulte el reglamento para la creación de empleos en sectores productivos estratégicos