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Un techo se hace con voluntad

Por Marcela Villalta
Periodista

La organización de Un techo para mi País El Salvador tiene como meta para este año reunir a 3,500 voluntarios y voluntarias para la gran colecta del próximo 30 de junio. Y por consiguiente, llegar a construir la casa 1000 en el segundo campamento que se llevará a cabo durante las vacaciones de agosto de 2007, aunque todavía no se ha precisado el lugar.

Foto: Marcela Villalta

Entrega. El equipo de la UCA de Un Techo para mi País comparten momentos de alegría en su reunión quincenal.

En Chile, nace el novedoso proyecto en el año de 1997. Pero llegó a El Salvador después de los terremotos de 2001 con el propósito de erradicar la pobreza, a través de la concientización de los jóvenes para construir un mejor El Salvador. Aquí ya se contabilizan 784 casas edificadas.

Un techo para mi País El Salvador es una institución sin fines de lucro que por medio del trabajo de universitarios construye viviendas mínimas para personas necesitadas. Carmen Reyes, de 19 años, coordinadora general del movimiento en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), informó que en lo que va de este año se han construido alrededor de 150 casas y son 2000 jóvenes los que están en el proyecto.

Los miembros y miembras son de las diferentes universidades, entre las que se destacan Universidad Don Bosco (UDB), Universidad Dr. José Matías Delgado, Universidad Francisco Gavidia (UFG), Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN), Escuela de Comunicación Mónica Herrera,Universidad Católica de Occidente (UNICO, Santa Ana), Universidad de Oriente (UNIVO, San Miguel) y el Instituto Tecnológico Centroamericano (ITCA).

Pero fue hasta febrero de 2005 que se fundó la nueva asociación estudiantil en la UCA. “La idea de este proyecto partió en la ESEN y, posteriormente, invitaron a cuatro jóvenes de nuestra universidad a participar. Fue así como Luis Bonilla, Alejandro Calderón, Julius Durán y Josué Ortiz fueron los fundadores de este movimiento dentro de la universidad”, contó Reyes, quien estudia 3er año de Ciencias Jurídicas.

Para este año, la gente de la UCA suma 110 voluntarios. Carlos René López, de 18 años, trabaja en el equipo de Formación. “He ido a construir a siete campamentos, y he colaborado en todos los proyectos. Es una satisfacción increíble, porque además de ayudar a las familias con la construcción de viviendas de emergencia se ha iniciado un nuevo plan que es el de habilitación social. Este consiste en brindar talleres de educación, salud, biblioteca etc., a las comunidades, donde ya se ha construido para que se desarrollen y progresen,” declaró el alumno de 2º de Administración de Empresas.

La Asociación trabaja durante todo el año reclutando personal y consiguiendo donaciones para los tres grandes momentos: Semana Santa, vacaciones de agosto y diciembre. Esto con el fin de no interferir en las clases del voluntariado y que pueda asistir con facilidad a los campamentos. Les caracteriza la convocatoria masiva que hacen, por medio de la elaboración de afiches, pancartas, avisos y carteles.

Sin embargo, los estudiantes de la UCA aceptan que dentro del grupo hay puntos débiles. José Agustín Robert, de 21 años, estudiante de 3er año de Ingeniería Eléctrica, aseguró que hay factores que dificultan las tareas encomendadas, “nos estamos quedando pequeños en los materiales de construcción, porque el espíritu y las ganas de salir adelante sí las tenemos. Pero con respecto al dinero, creo que no es suficiente. En este último campamento de Semana Santa, éramos 77 personas en el grupo en el que yo estaba, y solo teníamos seis palas para 10 casas. Y también a último momento la oficina central, que es la encargada de asignar los lugares a los que se va a ir y a la vez brindar los implementos necesarios de construcción, tuvo que poner dinero extra para ir a comprar taladros, porque no había ni uno”.

Asimismo, el hecho de que sean jóvenes, estudiantes y no profesionales, hacen que existan algunos obstáculos en la organización de los proyectos, como la irresponsabilidad o la falta de apoyo e interés. Por eso, sostiene López, se debe trabajar más en la planeación y como universidad tratar de comunicarse mejor como equipo.

Reyes lleva la batuta de un Techo para mi País dentro de la UCA, pero tiene bien claro cuál es su misión: “Esto ha sido el canal por el cual yo me siento útil para cambiar mi país. Yo creo que algún día El Salvador vivirá sin extrema pobreza; sé que es duro y difícil, pero no imposible. Quiero ser el presente y no el futuro. Ese es mi gran reto”.

Ellos, como Asociación, están conscientes que la pobreza no se puede erradicar de la noche a la mañana y saben que ese es un problema de desigualdades sociales, sin embargo creen que con su aporte y su trabajo contribuyen a disminuirla.

 

 

 

 

 

Lo que se viene
 

Todo el año, se programan actividades que servirán para recaudar fondos

  • Inicia campaña en la UCA para la convocatoria de voluntarios a participar en el segundo campamento de construcción de viviendas: 18 de junio.
  • Período de Inscripción frente a cafetería UCA: 26,27 y 28 de junio.
  • Gran colecta masiva a nivel nacional: 30 dejunio.
  • Reunión final previa al segundo campamento: 10 de julio.
  • Segundo campamento para construir viviendas: 28 de julio al 2 de agosto.
  • Tercer campamento para construcción. Fecha tentativa: 15 al 20 de diciembre.
 
   
 
Un llamado con ganancia
 

Si quieres participar como voluntario de envía tus datos personales al correo electrónico.

  • Además puedes ganar hasta 200 horas sociales al asistir a los campamentos. (Excepciones: Tanto de Ingeniería Civil como Arquitectura se permiten alumnos antes de haber cursado su 2º año de carrera, y no participan estudiantes de Psicología.)
  • Dirección de la oficina central de Un techo para mi País El Salvador: Colonia General Arce, Calle José Hernández No. 9C San Salvador.
    Tel. (503) 22 98 99 41 -- FAX. 22 98 67 38
 
   
 
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