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Los viveros empresas para el medio ambiente

Por Karla Ayala
Periodista

Pueden ser rosas para regalar a un ser amado, un naranjo para degustarlo en familia en unos tres años, un maderable para que nos brinde sombra, puede ser cualquier tipo, clase o tamaño. Pero lo cierto es que son plantas y las podemos conseguir en cualquier vivero..

Foto: Karla Ayala

La limpieza de maleza en cada planta es importante para evitar su mal crecimiento.

¿Quién no ha pensado algún día en mejorar el ambiente de su hogar, hacer de la oficina un área más confortable o buscar una técnica de bajo costo para relajarse?

La respuesta es sencilla muchas personas han logrado hacer todo esto, gracias a las plantas. Pueden ser estas ornamentales, frutales o florales, todas ayudan a que cualquier lugar se modifique por el agradable ambiente que nos brindan y por el tiempo que debemos invertir para que ellas luzcan hermosas.

Si queremos comprar plantas en bolsas negras para embellecer nuestro jardín tenemos que visitar los viveros.

Los viveros son terrenos donde se transplantan desde la almáciga (lugar donde se siembran la semillas de las plantas para cambiarlas después), arbolillos u otras plantas para trasponerlos después de recriados, a su lugar definitivo.

El que existan estos lugares con diferentes especies de plantas requiere de un amplio conocimiento y de prolongadas horas para cuidarlas. Para que un vivero se le nombre como tal requiere acceso al agua, energía eléctrica, tierra, espacio grande, diferentes tipos de sustratos, piedra pómez, escorias (blancas, roja, negra), y una buena vía para ser comercializado. Además de reunir buena mano de obra y por supuesto tener presente que lo que se cultiva debe crecer con buena calidad.

Tipos de vivero

Para Carlos Mario Aparicio, catedrático y director de la estación experimental de prácticas de la Universidad de El Salvador, los viveros se clasifican en cuatro. Existen los viveros forestales que el 80 y 90 por ciento de su producción es destinada a producir plantas que ayudan al medio ambiente que ha sufrido cambios drásticos en el suelo. Los ornamentales producen plantas para exterior- interior, con flores y hojas. Los frutales son los que ofrecen sólo árboles con provecho para el consumo humano. Y por último están los frutales, ornamentales, medicinales. Es decir aquel vivero completo.

“Un vivero es toda una empresa y hay que meterse de cabeza”, afirma el catedrático. Ya que, para él debe pensarse para ser creado en grande.

Para el profesional un vivero pequeño es nada más una sala de ventas no un vivero, pues si sólo se venden plantas y no se cultivan o se injertan, estos lugares no tienen la calidad. Las salas de venta son las que comúnmente están en la ciudad, es solo la exhibición y ventas de plantas. La mayoría de las ventas de plantas se encuentran en las afueras de la ciudad, por la gran cantidad de espacio que estos necesitan.

Injertos y costos

Cultivar a través de injertos es otra alternativa que se ofrecen. Luís Alonso Hernández, propietario del Vivero Central, ubicado en calle Ichanmichen, manifiesta que la mayoría de clientes prefieren el injerto. Pues a tres años ya se obtienen los frutos de la planta, de no ser así, si sólo es por semilla se ve el resultado a los seis u ocho años. “El injerto es bueno pero es egoísta, pues no se puede reproducir”, enfatiza.

Esta misma opinión la comparte José Abraham Vázquez, propietario del vivero, Las Acacias, ubicado en el centro de San Tomás, afueras de San Salvador. Quien sostiene que las plantas injertadas al sembrarlas sólo se obtiene el 50%. “Sólo se conoce a la mamá y no al papá”, afirma. Pues, se obtiene únicamente el color y sabor de la fruta original, el tamaño, la cantidad de pulpa, grosor de cáscara varían.

Pensar en invertir en un vivero es pensar en algo serio. Desde la bolsa, la tierra, los abonos y todo lo que se utiliza en preparación de plantas tiene su costo.

Para Luís Alonso Hernández, del Vivero Central, todo lo que se utiliza hay que obtenerlo en grandes cantidades, pues si se compran por pequeñas sumas es más elevado el gasto.

El abono blaucor que es para el coco y palmera es a $0.80 la libra. Triple 15, para ornamental $1.00 la libra. El orgánico que estiércol de ganado seco, se vende por quintal a $2.18. Tierra negra traída del volcán de Zacatecoluca, el saco ya listo para utilizar $1.80.

Pro y contras de los viveros

Napoleón Irigoña, encargado de seguimiento del proyecto frutículas de El Salvador, del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), sostiene que los beneficios de los viveros son importantes. El primero es el aspecto social, se ofrece empleo por la mano de obra a los habitantes de la zona, a quienes por supuesto hay que capacitar. Segundo se introducen plantas diferentes para la zona. “Si son frutales benefician la nutrición y alimento de la población”, recalca, como tercer beneficio. Ya que si el vivero es frutal abunda más el alimento de la zona.

Introducir plagas y contaminación del medio ambiente, son algunas de los problemas que se registran al introducir al país plantas sin ningún control por algunos viveristas. “Hay viveros que no siguen las medidas fitosanitarias (cuidados dedicados a los vegetales y plantas)”, define, Alcides Navarro, coordinador del área de análisis de riesgo de plaga, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Además hay viveristas que dan mal uso al pesticida lo que provoca la contaminación del ambiente.

Apoyo a viveristas

Con la plena convicción de aumentar el consumo de aguacate, zapote, marañon, mango, anona, nance, naranja y limón entre otras Se creó en el 2003 el Programa Frutales, bajo la tutela del MAG y IICA. Este programa reunió a más de 250 viveros de todo el país para incentivar la producción de frutas en todo El Salvador, como una alternativa a la agricultura, la comercialización y alimentación.

Hasta la fecha sólo son 15 viveros los que pertenecen a este gremio, pues los demás se retiraron por no cumplir con los requerimientos que el programa exige o porque pensaron que era un negocio que les dejaría grandes entradas de dinero.

Por el momento esta en la 4º etapa y estos viveros reciben la visita una vez por mes por un técnico. “La ventaja de estar en el programa es que se ofrece asesoría técnica para obtener productos de calidad”, aseguró Napoleón Irigoña, del IICA.

Parte de esa asesoría es recomendarle a los viveristas que aconsejen a sus clientes a sembrar o considerar la compra para forestar con árboles frutales. Pues en un futuro lo que se pretende es producir alimento y que más recomendable que un árbol de aguacate, marañón y zapote. Para degustarlo en nuestro propio terreno y sembrado por nuestras propias manos.

 

 

 

 

 

Plantas comunes que encontramos en la mayoría de viveros

 

Florales: isoras, claveles, rosas, corazón chino, monja blanca, mirto, Júpiter, etc.

Frutales: coco, mango, rosas, níspero, aguacate, zapote, mamey y toda la variedad de cítricos.

Forestales: flor amarilla, cedro clave, laurel, laurel de la india, caoba, volador, mora, maquilishuat, zorra, teca, etc.

Ornamentales: croto, hoja de la suerte, quiebra palitos, curarina, etc.

   
 

Viveros asociados al IICA

 

Magaña - Cantón Cashal, Ataco, Ahuachapán.

El buen Amigo- San Juan Opico, Carretera a Quezaltepeque, La Libertad.

El coco- Km.38,5, Carretera a Sonsonate, Armenia.

Fruto de la Vida- Caserío San Francisco Zapotitán.

Gardenia Gabriela- San Juan Opico, La Libertad.

La Ceiba- Atiquizaya, Calle a Rio Frío, Ahuachapán.

La Finca- Bª el Centro, Jocoro, Morazán.

La Nueva Creación- San Juan Opico, La Libertad.

Los Arévalos- Km.84,5, Carretera a Ahuachapán.

Monte Lindo- Km.23, Carretera a Santa Ana.

San José- Caserío Talcomunca, Sonzacate, Sonsonate.

Santa María- Caluco, Sonsonate.

Viveros Tropicales- San Juan Opico, La Libertad.

Zapotitan los Cerritos - Cantón Veracruz, Zapotitán.

El Tempixque- Km.84, Cantón El Salitrero, Atiquizaya.

   
Vínculos
 


www.iica.org.sv