Piden dar seguimiento a caso de Kathya Miranda
Por Walter López
Periodista
El Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA) presentó una petición a la Fiscalía General de la República (FGR) para solicitar al Fiscal General, Felix Garrid Safie, el seguimiento del caso Kathya Miranda, con un respaldo de 8,000 firmas. Además ahora se tienen nuevas pruebas.
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Foto: Walter López |
Solidaridad. Los alumnos y alumnas del Colegio Sagrado Corazón acompañaron al IDHUCA en la entrega de la carta para reapertura del caso. |
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La propuesta del IDHUCA, para darle seguimiento al caso que más ha impactado a la sociedad salvadoreña, cuenta con el apoyo de más de 8,000 firmas de trabajadores, estudiantes, profesionales, jóvenes, entre otros. La carta de petición para la revisión del caso Kathya Miranda fue entregada a la Fiscalía General de la República el pasado lunes 14 de mayo. Según Roberto Burgos, abogado del IDHUCA, esta presión se hace porque ya faltan dos años para que el caso quede finiquitado y aún no hay una respuesta concreta de parte de la FGR.
Según la Fiscalía, este caso no se ha vuelto a investigar por falta de pruebas verídicas de culpabilidad. A pesar de todo, el IDHUCA asegura tener pruebas nuevas que pueden darle un giro a la investigación, esto además de las que ya se tienen. “Tenemos las pruebas anteriores, como que el cuerpo se movió antes de que llegara la policía (esto entorpeció la investigación, porque no permitió que se estudiara a profundidad la escena del crimen), la casita de Kathya fue quemada a los pocos días después del incidente, y así todas las pruebas anteriores. Pero a estas le vamos agregar otras que se han descubierto, pero que no podemos revelar aún a los medios”, declaró Burgos.
Hace aproximadamente ocho años (4 de abril de 1999), Kathya Natalia Miranda Jiménez, de nueve años de edad e hija del jefe de logística de la seguridad del Presidente de la República, de ese entonces, y sobrina del subjefe de la División de Investigación Criminal (DIC) de la Policía Nacional Civil (PNC), fue violada y asesinada mientras se encontraba de paseo en el rancho de su familia paterna, en la Playa Los Blancos de la jurisdicción de San Luis, La Herradura, Departamento de La Paz. Los motivos verdaderos de este hecho aún se desconocen y la Fiscalía ha sido incapaz de identificar y sancionar a los culpables.
La FGR no ha dado oficialmente un cierre definitivo a la investigación de este caso, pero para estas fechas tampoco se ha movido en su indagación. Esto puede ser, porque según lo establece la ley, un caso como estos tiene diez años para poder ser investigado y establecerlo como finiquitado.
Krissia Mayorga, quien fue compañera de estudios de Kathya, reclama una reapertura al caso. Sin embargo, para Burgos “no se puede hablar de que se quiere reabrir el caso, ya que nunca se cerró y ese es el problema, porque el pueblo salvadoreño lo ve como un caso cerrado. Lo que se busca con la carta que entregamos a la Fiscalía es que se vuelvan a tomar las riendas de la investigación y no se tengan como simples papeles escondidos en un cajón”.
El año de la promoción de Kathya
Por otra parte, a la entrega de la carta se unió también el último año de bachillerato del Colegio Sagrado Corazón, quienes fueron las compañeras de estudio de Kathya y que para este año han declarado a su promoción como “el año de la promoción de Kathya”. Nidya Ramos, directora del colegio, asegura que cada 4 de abril se hace un homenaje especial dentro de la institución. Para este año su promoción va a dedicarle todos sus triunfos.
Todas sus compañeras de promoción se sienten indignadas ante tal hecho de impunidad. Karla Verónica López, estudiante de último año del Colegio Sagrado Corazón, aseguró sentirse mal por todos los casos que han quedado impunes en El Salvador, “el gobierno no se da cuenta en el sufrimiento de las familias afectadas en este tipo de casos y con nuestra presencia en estas actividades tratamos de apoyar una causa justa”.
Ana María Martínez, coordinadora de bachillerato de la institución, concluye que ellas tratan de dar a demostrar a toda la sociedad que Kathya representa a la niñez salvadoreña maltratada e irrespetada, con un sistema de justicia que no es capaz de cumplir los derechos de cada uno de sus miembros. |
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Un recorrido sin conclusión |
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Desde hace ya ocho años se le ha dado un seguimiento poco profundo al caso de Kathya Miranda, y ha sido en algunos momentos en los que se vuelve a tener la ilusión de llegar a una conclusión del caso, pero sólo queda en papeles y se vuelve a atenuar su investigación.
1999 – Violación y asesinato de Kathya Miranda.
2000 – Capturan al papá y a otros familiares de Kathya como posibles culpables del hecho.
2000 – Se da libertad, por falta de pruebas, a los capturados.
2001 – La Fiscalía retoma las investigaciones sobre el caso, pero no encuentra suficientes pruebas.
2003 – El IDHUCA entrega una carta al Fiscal General, Belisario Artiga, para que vuelva a investigar el caso.
2007 – Otro intento del IDHUCA, se vuelve a mandar una carta al Fiscal General, Félix Garrid Safie, con el mismo objetivo.
2009 – Plazo para que el caso quede cerrado. |
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