Millonarias ganancias sobre los derechos laborales de las mujeres
Por Claudia Castillo
Periodista
En el 2006, la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) recibió 628 denuncias laborales, por parte de trabajadoras de diferentes sectores como: comercio, gobernación, servicios y financieros, incluyendo a las maquilas. En la industria textil, las violaciones a los derechos humanos y de trabajo de las mujeres son el pan de cada día.
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Foto: cortesía de Ormusa |
Un 87 por ciento de las trabajadoras de las maquilas son mujeres solteras, mayoritariamente jóvenes entre 20 y 26 años de edad. |
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Los principales derechos violentados son: despidos sin causa justificada, no pago de aguinaldos, de ISSS y AFP, de horas extraordinarias, de indemnización por despido injusto, no se les da el salario en fecha correspondiente, no se les permite ir al ISSS y descuentos ilegales por causas imputables al patrono.
En diferentes círculos laborales, se escuchan diversos testimonios que recrean el difícil panorama que todavía se vive en el país. “Fui trabajadora en una maquiladora, comencé en Autran Zacarías S.A de C.V. el 4 de enero de 1993. Durante los tres primeros meses de trabajo me pagaron como convenido, sin hacerme "jarana", pero luego empezaron las "jaranas", con 8, 10 horas de trabajo y aunque reclamaba nunca me las devolvían”, expresó María Hernández, una madre tres niños que vive en Soyapango.
La encargada del departamento de Comunicaciones de ORMUSA, Karen Mina, explicó que: “las mujeres están sufriendo violencia que no deja de estar ligado a la cuestión laboral ni a los derechos humanos, porque ellas trabajan allí y no sólo sufren precariedad de empleo. También, toleran maltrato no sólo verbal sino físico”.
El Ministro de Trabajo y Previsión Social, Miguel Espinal, aseguró que: “constantemente se monitorea a las maquilas para constatar que todo esté bien”, a la vez su cartera de Estado rechaza que en las maquilas salvadoreñas “se vulneren los derechos laborales de los trabajadores”.
Algunas de las empresas acusadas en está ONG son: Boira de Centroamérica, S.A. de C.V., Bordos de exportación, Colitex, CTM, Home S.A. de C.V., Industrias Víctor, Joatil S.A. de C.V., Kimberly Clar, entre otras.
La esclavitud moderna
En nuestro país se han profundizado la exclusión social, con un especial retroceso en los índices de superación de la desigualdad de género, porque hay un limitado mercado de trabajo para las mujeres, en actividades más inestables y de menores ingresos en relación al hombre.
La oferta de trabajo para ellas está constituida en las maquilas. Allí las mujeres constituyen la fuerza primaria de trabajo con más del 80 por ciento. De igual manera, continúan percibiendo salarios inferiores con relación a los hombres por trabajos similares, a pesar de tener el derecho a acceder a un empleo en igualdad de condiciones y renumeración.
La dueña de la fábrica me propuso a trabajar "por obra", pagándome $0.03 centavos por "short" y $0.02 centavos por blusa. Al día siguiente hice 875 shorts y el subsiguiente 900 blusas (que representaba un monto de $12.34) y así sucesivamente, todo lo anotaba en mi cuaderno.
En una sola jornada de trabajo logré hacer 1400 blusas, trabajaba desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde, sólo salía una hora para almorzar y regresaba a trabajar hasta la una o dos de la mañana. A este ritmo, en la catorcena sacaría un gran capital. Sin embargo, terminada la catorcena, propuse a la contadora de hacer cuentas ya que había trabajado "por obra" y ella me respondió: "no es necesario, usted está ganando siempre $3.54 diarios", contó Juana Castillo, trabajadora de maquila.
Frente a está situación el Consejo Nacional de Salario Mínimo anunció el 10 de mayo del 2007 un aumento del 10 por ciento al salario. Sin embargo, por la sensibilidad actual de está industria sólo se le incrementará el 4 por ciento al salario de los trabajadores y trabajadoras de esté sector y entrará en vigor el primero de septiembre de este año. El sueldo de la maquila pasa de $151.2 y sube a $157.25 al mes.
De acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Trabajo, existen 57,000 obreras laborando en las fábricas de maquilas. De ellas, sólo el 35 por ciento se encuentran aseguradas, el 65 por ciento restante no cuentan con los beneficios del seguro social salvadoreño, a pesar que las empresas les descuentan la respectiva cuota.
Justicia para “los empresarios”
En el seguimiento a los casos concretos de violaciones a derechos laborales, se sigue constatando la ausencia patronal a las diferentes citas judiciales en los respectivos procesos. En la mayoría de estos, se ha declarado rebelde al patrono por no contestar la demanda.
La mala organización del Sector Justicia en El Salvador coadyuva a que exista una mora judicial y que los trabajadores y trabajadoras desistan a seguir un proceso ante una instancia judicial porque saben en la situación vulnerable en la que se encuentran: los patronos nunca asisten a las diferentes audiencias, dan las ordenes a sus apoderados judiciales para no llegar a ningún acuerdo favorables con el ex trabajador o trabajadora, muchas veces los testigos que se presentan son intimidados por la parte demandada y se contradicen en sus declaraciones.
Esto hace que la probabilidad de llegar a obtener una sentencia satisfactoria decrezca y que el nivel de denuncia para hacer valer las garantías fundamentales del trabajador y trabajadora, sea tremendamente bajo.
Por ello, ORMUSA firmó un convenio formal el 13 de enero pasado con la Procuraduría General de la República para llevar un seguimiento a los casos de violaciones a los derechos laborales. Actualmente, verifican 28 casos por demanda laboral. “Se trata de ayudar a la trabajadora para que se le resarzan los daños”, dijo Silvia Juárez, encargada del Programa de Mujeres, Derechos Humanos, laborales y acceso a la justicia de está ONG.
En cuanto a las inspecciones que realiza El Ministerio de Trabajo en las empresas, estas no pasan de ser meras revisiones de rutina en las cuales es casi imposible detectar violaciones a derechos laborales, ya que la mayor parte de las veces, las visitas se concretan con anticipación con los empresarios o jefes de recursos humanos, por lo que a la hora del examen, la maquila parece llenar las condiciones requeridas por las leyes de trabajo, según el Informe de Labores de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos abril 2006.
Decrecimiento del sector textil
En la década de los años 90, la industria maquilera de ropa e indumentaria experimentó un notorio crecimiento en el país. Lo anterior, como consecuencia directa de la decisión de configurar una estrategia económica basada en la industrialización y en la exportación de productos no tradicionales.
Por ello, la maquila comenzó a posicionarse en lugares privilegiados dentro de las cuentas nacionales, hasta el punto que sus exportaciones empezaron a desplazar los productos tradicionales. Cerca del 75 por ciento de las empresas maquiladoras se encuentra en el área metropolitana de San Salvador.
Sin embargo, debido a la finalización del Acuerdo Multifibras, ha provocado que a partir del primero de enero de 2005, la eliminación de restricciones no tarifarías (cuotas) de importación. Entonces, la maquila se encuentra viviendo uno de sus peores momentos en la región centroamericana.
Lo anterior, no solo se ha traducido en el decrecimiento de la industria de la confección en el país en términos de exportaciones sino también en la pérdida de empleos, dónde las más afectadas han sido las mujeres, pues poco a poco las fabricas están emigrado hacia otros países.
“Las fuentes de trabajo que se han abierto con el Tratado de Libre Comercio (TLC), no son nada comparado con el cierre de empresas. De 90 mil empleos que habían, hoy hay un aproximado de 60 mil”, aseguró Sonia Díaz, del Sindicato General de Costureras (SGC).
Dentro de los principales obstáculos que ORMUSA a enfrentado para educar sobre derechos humanos están: aversión a los sindicatos por su identificación con movimientos políticos y estos tienen poca identificación con las mujeres, existencia de una política antisindical dentro de las empresas, por lo roles que tienen ellas (madre, esposa y trabajadora) les queda poco tiempo para asistir a una charla, el acceso a la justicia y el resarcimiento de los daños.
“Finalmente, en las empresas maquiladoras los patrones nos consideran como máquinas de hacer dinero. Como salvadoreñas, pienso que ya no podemos seguir bajando la cabeza, hay que defender nuestra soberanía, hay que luchar por la dignidad, por nuestros derechos laborales y humanos, de lo contrario, van a seguir viniendo al país a tratarnos arbitrariamente, violando nuestros más elementales derechos”, expresó Hernández. |
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Inicios de la industria textil en Centroamérica |
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Está actividad comenzó en 1970 y estuvo marcada por tres hechos importantes a nivel externo:
• Una estrategia que promovía productos no tradicionales hacia terceros mercados apoyándose en políticas públicas que dieron origen a un nuevo marco legal e institucional, con la finalidad de promover los bienes manufacturados.
• Una política de la cooperación internacional, específicamente la proporcionada por los Estados Unidos de América, que buscaban impulsar la exportación de bienes manufacturados en los países de Centroamérica y el Caribe.
• La reestructuración de la industria estadounidense, en especial la de los textiles y la confección, que se vio afectada por la competitividad de los productos asiáticos, lo que llevó a los Estados Unidos a impulsar una política de protección para estas dos industrias.
Presencia y ubicación de las Zonas Francas
Las empresas está ubicadas en el área metropolitana de San Salvador y son principalmente, maquilas de ropa, pero también hay distribuidoras de máquinas de coser, elaboración de piezas dentales, entre otras.
• Entre 1996 y 1997 existían 240 maquilas, donde laboraban 41,8000 personas, de ellas 85 por ciento eran mujeres. Estas devengaban salarios promedios de $0.60 centavos por hora.
• En el 2001 según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) existían 215 empresas, las cuales empleaban a 74,302 personas.
• Durante el año 2005 se verificó el cierre de 16 empresas maquileras según la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos que repercutió en la pérdida de 11,5000 puestos de trabajo.
• En El Salvador existen un promedio de 163 zonas francas, en el 2006. Según el Banco Centra de Reserva de El Salvador. |
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