Trébol, pero no de la suerte
Por
Kathya Catota
Periodista
Entre cartones, lámina, madera y plástico ha vivido durante más de 10 años Berta Lidia Enríquez y Vicente Cruz. Ambos originarios de Jocoro, departamento de Morazán.
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Foto: Kathya Catota |
Vicente Cruz y Berta Enríquez viven expuestos al peligro cada día. Sin embargo, tratan de disfrutar los días juntos. |
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Unieron sus vidas hace 43 años, durante el tiempo de convivencia han enfrentado muchas dificultades, una de ellas, es que uno de sus tres hijos nació con retraso mental y hasta la fecha lohan tenido quecuidar como bebé.
Pero sus dificultades se agravaron desde que por su edad y las enfermedades, Vicente ya no pudo trabajar.
-Me dedicaba a cortar grama, le hacia de ayudante de albañil, y de todo lo que estuviera a mi alcance para ganarme la vida-, comentó Vicente.
Cuando sus ingresos fueron nulos y no pudieron pagar el alquiler de un pedazo de tierra para hacer su vivienda se vieron en duros aprietos.
-Me encontré a un amigo de la infancia y me dijo que él estaba viviendo en un lugar cerca de San Salvador y que ahí había espacio para que construyera mi ranchito. Es así como venimos a parar aquí a la Comunidad El Trébol-, relata Vicente.
La Comunidad El Trébol, está ubicada en las cercanías del paso a desnivel El Trébol, ubicado en la intercepción de la Carretera Panamericana y la calle que de San Salvador conduce hacia el puerto de la Libertad. Dicha comunidad es habitada actualmente por 34 familias.
Las tres hojas
Son las 7:30 de la mañana, al caminar por las calles polvosas de la ComunidadEl Trébol, se puede observar en el aire líneas de humo que salen de las humildes viviendas y un penetrante olor a café. Bebida que para muchos habitantes,al igual que para Vicente Cruz, será su suculento desayuno.
-Gracias a Dios no hemos tenido problemas de desalojo. Nadie nos ha venido a decir que desocupemos el lugar, pero seguimos rogándole a Dios que eso no vaya a ocurrir, porque somos demasiado pobres yno tenemos a donde irnos-, dijo Berta, mientras está en su improvisada cocina hecha de alambres, latay ladrillos.
La comunidad se encuentra dividida en tres, pero no por hacerle honor al nombre de Trébol, sino porque es propiedad de tres dueños.
–Una parte de la comunidad pertenece a la finca El Carmencito, la otra es pública, es parte a la carretera y por endees de Santa Tecla y el otro sector es de Santa Elena-, afirmó Reina Guerrero, habitante y miembro de la directiva de la Comunidad El Trébol.
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Foto: Kathya Catota |
La mayoría de las casas de los habitantes de la Comunidad El Trébol, están construidas con materiales frágiles. Con ninguna condición parecida a una vivienda digna. |
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El esfuerzo
-Organizarnos como comunidad nos ha ayudado en cierta manera, porque es por eso que hemos conseguido algunas cositas, como el agua, que es de gran importancia. Fuimos a la alcaldía de Santa Tecla y gracias a Dios nos ayudaron, nos pusieron dos cantareras para que tuviéramos agua-, comentó Guerrero.
Los habitantes aseguran que si no fuera por los miembros de la directiva no tuvieran agua. Pues son ellos los que han buscado ayuda.
-Los de laalcaldía sólo vinierona inaugurar las cantareras y ya no los vimos, mandaban promotores de vez en cuando, pero a los días ya no sabíamos nada de ellos. Sólo nos alborotaban con sus promesas-, agregó Reina Guerrero.
-Nosotros no hemos recibido ayuda del Gobierno. Sólo cuando ya se acercan las elecciones se acuerdan que nosotros existimos. Vienen los del PCN, ARENA, FMLN, todos esos; pero una vez pasa ese tiempo no los volvemos a ver-, comentó Berta, mientras limpia un poco de frijoles.
El peligro
Ángela López afirma que a losproblemas que se enfrentan son debidos a las lluvias.
–En el invierno, se nos mete el agua a la casa, años anteriores ya me he despertado y cuando me bajo de la cama me paro en los grandes charcos de agua –, añadió.
La lluvia es el peor enemigo de los habitantes de la comunidad, pues además de deteriorar sus casas, deja charcos en los que se hacen criaderos de zancudos y los niños son los que corren mayorriesgo de adquirir enfermedades.
-Aquí a quién está peor, quizá entre los más afectados somos nosotros, porque estamos a centímetros de la barranca, cuando esta se inunda somos los primeros afectados, también porque la casa está a la orilla de la calle. Hace uno meses chocó un carro como a tres metros de la puerta-, dijo Berta.
La mayoría de personas que habitan en El Trébol, son gente que trabajan en maquilas, en casas haciendo oficios varios, recolectando plásticos, entre otras. No cuentan con lo necesario para adquirir una vivienda digna, es por ello que a pesar de los peligros a los que se ven expuestos en la comunidad, no se van de ahí porque no cuentan con los recursos.
¿Y la política?
La Política Nacional de Vivienda, entendida como Política de Estado, estipula:
“Contribuir sustancialmente al desarrollo humano y económico del país, asumiendo la responsabilidad constitucional, social, política y moral que toda familia salvadoreña habite y llegue a ser propietaria de una vivienda adecuada a sus posibilidades, dentro de un entorno sostenible”.
El que todavía muchas personas carezcan de una vivienda apropiada es un reclamoal que los entes estatales están en la obligación de responder.
-Yo nunca había escuchado hablar sobre la política de vivienda, pero todo lo que lleve esa palabra “política”, para mí, es algo que no se cumple, son sólo promesas y palabras que se las lleva el viento-,comentó Vicente.
El calor es insoportable, el sol calienta con todas sus fuerzas las láminas y plásticos que forman las paredes y techo de la casa de Vicente y Berta. La olla de frijoles está en pleno hervor, lista para ser el almuerzo de los ancianos y su hijo.
–Vamos a comer, porque mañana quién sabe si vamos a tener-, dijo Berta a Vicente. |