En especie de extinción
Por
Johanna Díaz
Periodista
Habitantes de la Colonia Los Conacastes, se han visto obligados a solicitar apoyo a la alcaldía para que talen los árboles que están en peligro de desplomarse.
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Foto: Johanna Díaz |
Habitantes de la Colonia Los Conacastes están en constantepeligro de sufrir algún desplome de los árboles que todavía no han talado la alcaldía de Soyapango. |
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“Mi miedo era que me cayera una rama en el techo de mi casa”, afirma Luis Mario Martínez, lugareño de la Colonia Los Conacastes, en Soyapango. También, comentó que desde los 12 años que lleva de vivir en esa zona ha visto caer varios árboles, una de ellas en un carro y otro en una casa.
En el mes de marzo del presente año, la alcaldía de Soyapango realizó los trabajos de tala de árboles.
Según el Jefe del Departamento de regulación de poda y tala de árboles del Espacio Público, Edgar Flores explicó que la corta de los conacastes se debió a que el centro de los troncos estaban podridos, auque aparentemente la corteza se observara en buenas condiciones.
“La mayoría de los troncos, los murciélagos y las aves habían hecho sus nidos por lo débil que estaba la madera”, añadió Flores.
También, agregó que las raíces estaban muy crecidas, lo que ocasionaba levantamiento de las aceras cercanas a las casas.
Los trabajos tardó tres días, y se realizó en conjunto con la Compañía de Alumbrado Público de San Salvador (CAESS) para la suspensión del tendido eléctrico de las colonias aledañas.
Mirna Sarmiento, residente de la zona, dijo que la Alcaldía de Soyapango había realizado una buena gestión, ya que los trabajos se ejecutaron en poco tiempo y se evitó congestionamientos en las calles principales. “El alcalde Carlos Ruiz ha puesto un esfuerzo en resolver los problemas de las comunidades”, afirmó
Por ahora, donde cortaron los árboles se construye aceras o pequeños jardines para evitar dejar los espacios solos. “Lo que queremos evitar es sembrar otra vez este tipo de arbustos porque se vuelven grandes y atentarían con la seguridad de la población”, sostuvo Flores.
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Parte de los escombros y de las raíces de los árboles de conacastes aun no han sido retirados por la alcaldía. |
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Los pro y los contra
La colonia Los Conacastes obtuvo el nombre ya que en décadas pasadas era un predio donde existían cientos de árboles de esa especie. A medida se fue urbanizando, la mayoría de ellos fueron talados y por eso se perdió parte de la vegetación.
En este sentido, los árboles que quedaron no les dieron el debido cuidado, por lo que se hicieron grandes y viejos, admitió el Jefe del Departamento de regulación de poda y tala de árboles del Espacio Público.
“El trabajo que hacíamos era de podar, ahora, como los árboles tiene más de cien años, hemos decidido cortarlos para evitar incidentes a los vecinos”, manifestó Edgar Flores.
Por otra parte, Ramón Villatoro, habitante de la zona recalcó que los trabajos hechos por la alcaldía consistían en cortar algunas ramas que caían sobre el tendido eléctrico. “El trabajo está bien, pero lo malo esque sólo cortan de un lado el árbol y eso haceque se inclinen y se debiliten”, añadió el residente.
Las consecuencias
Soyapango es uno de los municipios más sobrepoblados de San Salvador. De acuerdo a los datos que proporcionó la alcaldía, más de 500 mil personas habitan en el sector y por la misma densidad de población, los recursos naturales se han vuelto inexistentes.
De acuerdo al Decreto 1 del Consejo Municipal, en su inciso número ocho dice: “Que el crecimiento físico del Area Metropolitana de San Salvador y Municipios vecinos, ejerce una fuerte presión sobre los recursos naturales y patrimonio cultural, cuyo efecto principal se manifiesta en la reducción de la capacidad de infiltración hacia los mantos acuíferos, el deterioro del suelo, la pérdida de identidad cultural, así como la contaminación del aire y las corrientes de agua superficiales, por lo que provoca graves daños en la salud y bienestar de la población y afecta la productividad”.
Los resultados son notables. Actualmente más de la mitad de sus colonias y comunidades tienen un servicio irregular en el abastecimiento de agua.
Además, el municipio tiene una gran escasez de áreas verdes, a consecuencia de la tala de árboles. Alrededor del 80% del territorio está bajo una plancha de cemento y asfalto.
“De igual manera siempre salimos perjudicados si quitan o dejan los conacastes”, señaló Villatorio, al estar en contra de la tala de árboles.
El impacto ambiental no solo es problema de Soyapango, también se da a nivel nacional. Las razones son muchas: construcción de carreteras, centros deportivos, centros comerciales, minería entre otros.
En el documento de la Organización para la Alimentación y Agricultura (FAO), sostiene que de las 262 mil 308 especies animales, que se poseían en el país en 1,977, únicamente quedaron 190 milpara el año 2,000. De esa fecha hasta hoy en día, la tala de árboles se ha incrementado sin que se tengan datos concretos de lo que queda.
Por el momento, los habitantes de la colonia Los Conacastes solo les queda esperar que la alcaldía termine de talar los árboles, aunque después se vean afectados con cambios climatológicos y ambientales. |