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Posible construcción de muelle amenaza arrecife rocoso en Los Cóbanos

Silvia Guadalupe Gutiérrez
Redacción

La legislación salvadoreña lo dispone claramente: “ los manglares y arrecifes son reserva ecológica, por lo que no se permitirá en ellos alteración alguna”. Así reza el artículo 74 de la Ley de Medio Ambiente, aprobada por la Asamblea Legislativa en marzo de 1998.

Foto: Cortesía de

En la red de centros penales, a nivel nacional, la población asciende a 12,869 privados de libertad, a quienes se les está beneficiando con este programa.

Pese a esta disposición, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) aprobó este año el estudio de impacto ambiental presentado para el proyecto “Club de Golf y Villas Las Veraneras”, conocido también como “Embarcadero de Lanchas”, a construirse en la playa Los Cóbanos, Sonsonate, donde se encuentra uno de los arrecifes rocosos más importantes del país y de la costa del Pacífico.

La playa de Los Cóbanos se encuentra ubicada a 11 kilómetros al oriente del Puerto de Acajutla y su Área Natural Protegida abarca 157 kilómetros cuadrados de mar frente a la playa.

Fue el pasado 26 de febrero que, en el periódico La Prensa Gráfica, apareció la tercera publicación de la licitación pública para la aprobación final de la construcción de este embarcadero de lanchas, en un área marina de 28 mil 340 metros cuadrados, con una capacidad inicial para 50 embarcaciones.

El proyecto sería realizado por la empresa Jordan S.A. de C.V., cuyo representante legal es Jorge Emilio Zedán, ex propietario y luego accionista del canal 12 de televisión.

Los riesgos del proyecto

El problema con esta construcción, han comenzado a señalar ya algunos expertos en materia ambiental, es que podría implicar la pérdida de todo el sistema arrecifal rocoso que se encuentra en esta área marina.

De acuerdo con la investigadora adjunta del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de El Salvador (ICMARES), Olga Tejada, “existe una gran probabilidad de que, de ser ejecutado este proyecto, el sistema arrecifal moriría y con él también el refugio para diferentes clases de especies marinas de alto valor comercial, tales como pargos, macarelas, langostas, ostras y caracoles”.

El sistema arrecifal consiste en un ecosistema caracterizado por proveer una serie de estructuras que actúan en forma de refugios para la vida marina y es por ello que se les considera centros de una gran biodiversidad. En el caso de Los Cóbanos, las estructuras que resguardan la vida marina en el sistema rocoso son en su mayoría generadas por las cabezas de corales.

Según Tejada, además de la amenaza que representa la posible construcción de este muelle, otra dificultad que actualmente enfrenta la playa Los Cóbanos es que está siendo saturada por diferentes descargas de aguas servidas provenientes de empresas camaroneras, tales como El Zope y Enterprise, pequeños negocios y residencias.

A la luz del proyecto del embarcadero, el ICMARES, en conjunto con la Fundación Arrecife (FUNDARRECIFE), interpuso un recurso de amparo para que esta propuesta de construcción no se ejecutara, avocándose al artículo 25 de la Ley de Medio Ambiente. Este da derecho a que cualquier persona natural o jurídica que se considere afectada presente sus opiniones y observaciones al proyecto, en un plazo de diez días después de la tercera publicación de la licitación pública.

Para poder iniciar la ejecución del proyecto, además de sortear ahora el recurso interpuesto por el ICMARES, a la empresa Jordan S.A. de C.V. le resta aún obtener el permiso de la alcaldía de Acajutla, gobernada por el partido Cambio Democrático (CD).

Jesús Ernesto Romero, coordinador del Departamento de Proyectos y Desarrollo Urbano de esta comuna, detalló que Jordan S.A. de C.V. no ha consultado sobre el proyecto que pretende impulsar. “Lo único que sabemos acá es por parte de la Asociación de Desarrollo Comunal (ADESCO) de la zona, que planean la construcción de un muelle”, dijo Romero.

Según datos de la alcaldía de Acajutla, en la zona de impacto de la construcción resultarían afectadas además ocho mil personas, residentes de siete caseríos, siendo el llamado Punta Remedios el más afectado. Se contempla también que 741 pescadores artesanales perderían su fuente de ingresos.

Comunica intentó conocer la versión de la empresa constructora, pero su representante, Jorge Zedán, se negó a dar declaraciones, argumentando que la persona indicada para darlas era Andrea de Parker, directora de el “Club de Golf y Villas Las Veraneras”. Se solicitó una cita, pero esta indicó que no estaba autorizada para hablar al respecto y dijo que era Zedán quien darías las declaraciones. Al cierre de esta edición, aún no había respuesta de ninguno.

En el MARN se solicitó también una entrevista con el Director de Sistemas Ambientales, Francisco Perdomo, pero la petición tampoco fue atendida.

Las deficiencias del estudio de impacto

Según Mártir Guzmán, presidente de FUNDARRECIFE, este proyecto posee deficiencias en la metodología utilizada para la realización del estudio de impacto ambiental presentado al MARN.

Entre las fallas que Guzmán señala está que las personas responsables del estudio de no eran las indicadas. “El estudio lo hicieron un ingeniero agrónomo, una ingeniero químico y un economista. Se necesitaban oceanógrafos, biólogos con maestría en ecología marina”, explicó.

En el recurso de amparo presentado también se señala que los impactos ecológicos negativos y socioeconómicos han sido subestimados, puesto que en el estudio no se contempla que gran parte del ecosistema sería destruido.

Además, dice Guzmán, no presentaron mapas de riesgo o de los posibles efectos de las corrientes marinas al chocar con el muelle.

Pero más allá de estas deficiencias, de acuerdo con FUNDARRECIFE, la más grande que tiene el estudio es el plan de mitigación de riesgos ambientales, el cual se asegura se hará con reforestación. “Es un plan ilógico, el daño es marino y no se puede compensar con la siembra de árboles”, dijo Guzmán.