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El añil devuelve la esperanza a una familia

Por: Eduardo Hernández
Periodista

Muchas personas, en el municipio de Nahuizalco, aún conservan la tradición madrugadora de ponerse en pie con el canto característico del gallo e iniciar una jornada productiva haciendo alarde del dicho popular de “quien madruga Dios le ayuda”.

Foto: Eduardo Hernández

Mestizo prepara prenda para teñirla.

Cuando el reloj marca las 4 de la mañana Leonel Meztizo, junto a su familia, inician un nuevo día de trabajo confiado en que el color azul que surge del añil les pintará alegrías.

La tarea no es fácil. Disponer de materia prima y preparar la mezcla del añil es un proceso lento. “Mis hermanos y yo nos levantamos temprano para que nos abunde el día, porque obtener el color azul del añil cuesta. Requiere dinero, tiempo, esfuerzo y mucho sacrificios”, comentó Meztizo, un artesano que a sus 27 años conquista el futuro con su promisorio negocio de familia.

Cuando otros ya no le apuestan al colorante natural de la antigua planta, Leonel con agrado relata que llevan tres años consagrados al oficio de dar color a toda prensa de vestir. “Pintar camisas me ha dado de comer; también he logrado pagar los estudios de mis hermanos” explicó.

El añil no sólo se emplea en la industria cosmética, en la química e incluso en la médica, sino también para colorear textiles, tarea que efectúa Meztizo, propietario del taller de teñido en textiles en la ciudad de Nahuizalco, departamento de Sonsonete.

Bajo el nombre de “Talleres añiles Nahuizalqueños”, a diario la familia Meztizo, utiliza la más creativa técnica para atender pedidos que le llegan de otros puntos del país, donde el colorante natural ha vuelto a causar impacto sobre todo en los turistas.

El amor por el añil

Mestizo dice que el negocio inició luego de que recibió un curso en el año 2004 de teñido en añil, en el Centro de Desarrollo Artesanal (CEDART) que tiene su sede en la misma ciudad.

Los centros del CEDART funcionan en cuatro departamentos de El Salvador y brindan a los artesanos, productores y comercializadores, servicios de capacitación y asistencia técnica en diferentes áreas, como son: diseño, mercadeo, gestión empresarial, computación, según explicó el ingeniero Melvin Santos, quien labora en la ciudad de Nahuizalco

El auge del jiquilite o añil inició a mediados del siglo XVIII, ante el creciente consumo europeo. El cultivo sustituyó en importancia al cacao y al bálsamo, que habían predominado desde la venida de los españoles. Fue tanto el auge que tuvo el cultivo que nuestro país se convirtió en el principal exportador de añil entre las colonias de Centroamérica.

La época dorada del añil llegó a su fin a partir de 1880, cuando se descubrió el colorante artificial que lo sustituiría: la anilina. Pero lo productores del añil no se quedaron con los brazos cruzados iniciaron la búsqueda de un sustituto y fue así como se inicio a sembrar el grano del café, el cual se convirtió en el producto de mayor exportación en El Salvador durante muchos años.

El añil se siguió cultivando en el país hasta los años 60´s y se abandonó cuando el dominio del colorante sintético fue abrumador. En la actualidad un grupo de agricultores ha asumido la tarea de revivir el cultivo, dicha tarea que es la esperanza de muchos se basa en la ayuda que la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) esta proporcionando.

Con las esperanzas puestas en el añil, la familia Meztizo, es la única que se dedica

a ese negocio y se constituyen en uno de los pocos ejemplos en el mundo donde para darle color a la ropa no se utilizan químicos.

A pesar de las bondades del añil, los tropiezos han sido constantes en el negocio de la familia Mestizo por cuanto el CEDART ya no volvió a proporcionarles ayuda así que ellos tuvieron que salir adelante por sus propios medios.

Otro de los problemas que afrontan en la actualidad es que no hay instituciones que promuevan el producto a nivel de las grandes empresas.

Confiado en un futuro mejor, Leonel espera el crecimiento del incipiente mercado de la ropa teñida con añil, pero mientras llega ese momento la mayor apuesta es recibir clientes en su tienda en Nahuizalco.

 

 

 

 

 
 
 
 
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