Piratería de medicamentos, un daño para la salud
Por: Marcela González
Periodista
La falsificación de medicinas se ha convertido en un dolor de cabeza para los fabricantes y consumidores, pero se ensaña sin ninguna compasión contra los más pobres, los que, en la “rebusca” de precios bajos para aliviar sus dolencias compran, sin saberlo, medicamentos falsos, los que, en vez de curarlos, atentan contra su salud y malgastan su dinero.
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Foto:Marcela González |
La falsificación de medicinas causa trastornos intestinales, y grandes pérdidas a los diferentes laboratorios. |
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A diario, es común observar por las calles a vendedores con carretillas, canastos y en autobuses del transporte colectivo, ofreciendo medicinas de dudosa procedencia, a precios tan rebajados, pero que no todas las personas confían en comprar algunos de ellos.
A pesar de la duda, algunos se animan a comprarlos confiando que son de la misma calidad que los de una farmacia, en donde si son originales y reúnen todas las características necesarias para su consumo.
En enero y febrero de este año, a pesar que la Policía y la Fiscalía dieron fuertes golpes a los falsificadores de medicinas, el problema aún existe en los contornos de los mercados Central y Sagrado Corazón, en el centro de la capital , en ciudades del gran San Salvador, mercados de Santa Ana y San Miguel, así como en algunas farmacias y puestos de venta autorizados en pueblos del interior del país.
Con la piratería pierden laboratorios y consumidores
“El daño que produce la piratería de los medicamentos se traduce en una perdida para los laboratorios que utilizan las formulas originales sin adulterarlas, y mucho menos atentar contra la vida de las personas que los consumen que creen que por ser más baratos son eficaces”, explicó la gerente de labotarorios Combisa, Carmen Martínez.
Ese laboratorio –Combisa- en los últimos dos años dejó de percibir alrededor de $550,000.00 a raíz de la falsificación de cuatro de sus medicamentos”, recordó Martínez.
Uno de los ejemplos más claros del golpe que sufren los laboratorios es “Comilón jarabe”, del cual se estima que durante el año pasado fueron falsificados 150 mil frascos, además de 250 mil viales bebibles de Neurofosfatón.
En esos dos productos, los elementos que los vendedores de seudo-medicinas utilizaron fue agua, colorantes y saborizantes artificiales, imitando a las formulas originales.
Utilizan además pequeñas cantidades de hierro, carbonato de calcio y almidón de maíz, estos son algunos de los componentes con los que se elaboran grageas y tabletas, que se venden normalmente en el mercado informal y que son puestas a la venta en algunas aceras de San Salvador como productos “naturales” a un precio de $25.00 a $29.00 al público.
Polvo de orégano, laurel, hierba buena y otras hierbas son la base de cápsulas transparentes, recomendadas para toda clase de enfermedades y potenciar en algunos casos la función sexual y se venden a un costo que oscila entre $15.00 y $30.00 por frasco de 50 o 100 cápsulas.
El gerente de Gamma laboratorios, Roberto Rivas, advierte el peligro que representan para la salud el consumo falsos medicamentos.
“Estos medicamentos no hacen nada ya que solo son una burla para las personas que los compran y los vendedores que los engañan ofreciéndoles un producto que en vez de beneficiarlos los puede perjudicar en su salud”, argumentó Rivas.
Por su parte, la licenciada en química y farmacia, Esmeralda Morán afirmó que: “la piratería afecta a todos, a médicos, distribuidores, farmacéuticos es un problema difícil de controlar ya que por ahorita las personas están dejando de comprar medicina en una farmacia, debido a los costos de estas y consumen solo las que encuentran a un bajo costo en la calle y que no les aportan ningún beneficio”.
Los “medicamentos” en cápsulas de gelatina blanda, contienen aceite de soya, carbonato de calcio y sulfato de hierro son los más comercializados en el mercado y se ofrecen en diferentes presentaciones y contra todo tipo de enfermedades, incluidas las sexuales que son muy buscadas aunque no hagan lo que prometen. En total la industria químico farmacéutico honesta pierde alrededor de 40 millones de dólares anuales a causa de la piratería, contrabando y robo de medicamentos de marcas reconocidas tanto nacionales como extranjeras.
Peligros irreversibles para la salud
El peligro que corren las personas que padecen de hipertensión al consumir estos medicamentos es, que pueden desarrollar la enfermedad llamada retinopatía, que produce complicaciones a nivel ocular, renal y en las extremidades.
Otro caso es el de un paciente diabético que este tomando fármacos para bajar el nivel de azúcar y toma uno falso, este no controlará su problema y traerá graves consecuencias.
El Consejo Superior de Salud Pública (CSSP), en su último comunicado dio a conocer que para la piratería y falsificación de medicamentos hace falta mayor inspección por parte de las autoridades policiales, a la vez se hizo énfasis en los medicamentos que no cuentan con un registro sanitario, ya que son los que se prestan a la falsificación.
La policía, ante cualquier denuncia sobre estos productos realiza inspecciones y los retira del mercado, si se comprueba que son de dudosa procedencia sin embargo, los vendedores se mantienen siempre activos y engañando a las personas.
Las sanciones impuestas por el CSSP pueden ir desde una amonestación verbal hasta una multa de 114.29 dólares hasta la multa mayor de 11 mil 428.57 dólares. El derecho de apertura de una farmacia en el país cuesta 165 dólares para que esté legalizada por el CSSP.
Según Luís Enrique Gómez, agente de la División de Finanzas de la Policía Nacional Civil (PNC), “La piratería se reduciría con un control más efectivo sobre laboratorios, exigiendo la autoridad sanitaria, un listado de los productos que se fabrican y obligándolos a que manden una muestra del producto elaborado al Laboratorio del Ministerio de Salud, para que ellos realicen una inspección adecuada del medicamento si este contiene lo necesario y si es recomendado su consumo sin atentar contra la salud de las personas”.
Hoy por hoy la venta de medicamentos adulterados sigue sin que se le informe a la población el peligro que representa su consumo. La falta de supervisión por parte de las autoridades hacen que la gente los busque y los compre sin saber que no ayudaran en nada. |