Clases de pintura en el mercado ex cuartel
Por
Loyda Salazar
Periodista
La Escuela de Pintura Artesanal, ubicada desde el año pasado en la colonia La Rábida, ha llevado sus formas de producir arte hasta las instalaciones del mercado ex cuartel, afincado en el centro de San Salvador, para ofrecer clases de pintura con técnica básica y de fácil aplicación a los turistas nacionales y extranjeros.
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Foto: Loyda Salazar |
En un nivel un nivel más avanzado del curso se logran pintar los típicos paisajes que adornan las artesanías, y siempre en trozos de madera. |
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Jorge Peña, fundador y dirigente de la academia, explicó que la propuesta surge a raíz del interés mostrado por varios visitantes, quienes además de adquirir recuerdos típicos deseaban aprender a elaborar modelos que de forma sencilla imiten a las producciones nacionales y brinden la experiencia de ser un artesano salvadoreño.
“La gente pedía que les mostráramos cómo hacer trazos básicos de este tipo de arte nacional. Todo porque nos veían en el puesto retocando las pinturas y artesanías que elaboramos en el taller de la escuela y que luego vendemos”, manifestó Arturo Cañas, maestro de pintura responsable de las clases impartidas en el Ex cuartel.
Hasta hoy, unos 250 turistas han recibido el curso básico, que tiene una duración aproximada de media hora, y que con la ayuda de moldes permite hacer diseños caracterizados por figuras de la naturaleza adornadas con vivaces colores. Los más avanzados incluso aprenden a desarrollar modelos más sofisticados, como paisajes.
La guatemalteca Nora Eliza Sánchez, de 32 años, recibió el curso y al finalizar la clase opinó: “La enseñanza es básica y sencilla, pero uno aprende a hacer figuras y a combinar los colores de una forma llamativa”.
“Lo más bonito es que uno hace su recuerdo y se lo lleva a casa. Es una forma muy ingeniosa de compartir el arte nacional. No le he visto en otro país”, señaló, por su parte, Kate Marion, una turista de 23 años procedente de Canadá.
Otros alumnos más frecuentes, como Gerardo Paz, de 15 años, consideraron que es importante conocer cómo se fabrican los recuerdos típicos que caracterizan a El Salvador, y que, además, “este trabajo no debe quedar fuera de la categoría de arte, porque en realidad sí lo es, y tiene gran relevancia para la cultura tradicional salvadoreña”.
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Foto: Loyda Salazar |
El taller de la Escuela Artesanal de Pintura está ubicado en uno de los locales de recuerdos típicos del mercado Ex cuartel. La mesa con los utensilios atrae a los visitantes. |
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Nuevos alcances
Según comentan los vendedores ubicados en las cercanías del puesto que da albergue a la instalación de la academia en el mercado ex cuartel, incluso ellos se han visto beneficiados con la modalidad de clases impartidas a los turistas.
Clara Hernández y Jesús García tienen su tienda en el local contiguo al taller y aseguraron que “es como miel para las abejas” porque llama la atención de los turistas, y eso incrementa las posibilidades de vender sus productos.
De acuerdo con Peña, la iniciativa ha sido aplaudida tanto por los comerciantes del mercado de artesanías como por casas de la cultura y otras organizaciones que se focalizan en promover la importancia del arte autóctono.
Por lo anterior, la Escuela de Pintura Artesanal se encuentra elaborando una pieza de correspondencia dirigida a la alcaldesa de San Salvador y al Ministerio de Turismo para que, a través de alguna de sus comitivas internas, den luz verde al proyecto para que pueda ser ejecutado en una escala que tenga más alcance.
“Ya estamos averiguando de qué forma las entidades de Gobierno local o nacional nos pueden ayudar, porque este tipo de iniciativas benefician a toda la población. Además, fomentan el turismo y dan a conocer el quehacer y forma de ganarse la vida de muchos salvadoreños”, expresó Laura de Barrera, profesora de pintura artesanal y encargada de gestionar la implementación del proyecto en otras áreas de promoción cultural.
Pero por ahora, la escuela sólo mantiene acercamientos con proyectos locales. “Algunas casas de la cultura nos han invitado a darle charlas a productores y vendedores de artesanías de sus localidades para que de alguna forma comiencen a impartir clases rápidas y básicas a los turistas o interesados”, manifestó Peña.
“Es una manera de complementar el trabajo que ejercemos como escultores o pintores artesanales, así compartimos el conocimiento que tenemos y la gente aprecia más nuestra labor”, agregó, por su parte, de Barrera. |