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Papel, plástico y latas de Santa Tecla

Por Daniel Panameño
Periodista

Miércoles por la mañana. Eran alrededor de las ocho. Los alumnos de Instituto Damián Villacorta de Santa Tecla esperan al promotor ambiental de la Alcaldía de dicho municipio con el fin de recolectar materiales en la colonia Utila.

Foto: Daniel Panameño

El año pasado se recolectaron 45 toneladas de material reciclado. Este año se espera que sea mejor.

“La alcaldía de Santa Tecla viene realizando desde el 2003 esfuerzo con el tema de los deshechos sólidos, en el área de la sensibilización y educación ambiental hacia la población”, dijo el promotor ambiental de la Alcaldía de Santa Tecla Luis Amilcar Delgado.

La jornada da inicio cinco minutos después de la hora correspondiente. Y es que los alumnos se ponen de acuerdo con Amilcar para ver las zonas a cubrir.

- ¡Tío! Ya es tarde ¿a que horas vamos a comenzar?, dicen los alumnos al promotor, a quien le apodan “tío”.

- ¡Ahorita!… respondió Delgado.

Un grupo de estudiantes empieza a organizarse en parejas para iniciar la recolección.

El programa Brigadas Ambientalistas Santa Tecla por la Vida surgió en 2003 como un proyecto municipal para involucrar a la ciudadanía en el respeto al medio ambiente.

Cuando empezó el proyecto, la municipalidad recibió ayuda de instituciones como Salvanatura, organización defensora del medio ambiente, para capacitarlos sobre el manejo de los deshechos sólidos, el reciclaje y diversos tópicos sobre el medio ambiente.

También se ha recibido del apoyo de la Asociación de Proyectos Comunales de El salvador (PROCOMES), Fundación CESSA, Bingo Club entre otras instituciones que velan por el medio ambiente.

La recolección de materiales

Un total de 22 estudiantes iniciaron su camino hacia los pasajes. Estos no cargan con bolsas ni cajas para recoger los materiales. Por eso, les piden a los ciudadanos que las pongan ellos y depositen el papel, plástico y latas mezclado dentro.

- Algunas personas nos salen amables y otras no, pero siempre nos atienden, dijo uno de los estudiantes del Instituto Damián Villacorta, Luis Alonso Patríz al sentir rechazo por algunos habitantes que se muestran indiferentes ante la actividad.

Contraria a esta actitud hay quienes recolectan con anticipación el material para entregarlo a los jóvenes. “Yo espero que vengan cada ocho días por el material. Siempre les tengo algo. En esta semana hasta les conseguí latas” comentó la ciudadana de la colonia Utila, Laura Méndez, de 38 años. Los recolectores, la esperaron fuera de la casa mientras ella buscaba más materiales.
Foto: Daniel Panameño

Durante el proceso de separación laslatas son aplastados por las alumnas para ahorrar espacio es su carga y en su bodega.

Momento de separar el material

Eran alrededor de las nueve de la mañana en el punto de reunión. El proceso de recolección llegó a su fin. Era el momento de separar el material por material.

Primero esperaron que llegara todo lo reciclable. Se veía venir alumnos de los pasajes cargados con cajas llenas de papel y bolsas. Y las colocaban en la esquina de la calle. En ese momento algunos se daban su “relax” y tomaban chocolate que compraron en la tienda.

La separación dio inicio. Una de las estudiantes habría las bolsas y les pasaba las botellas a las compañeras quines se encargaban de pararse en el material para aplastarlo. Los varones solo ordenaban el papel para cargarlo.

- Las señoritas somos las encargadas de separar los plásticos y latas. Mientras los varones apilan los periódicos y el papel de oficina, comentó la estudiante Celina Jazmín Portillo de 16 años.

Luego de la separación los materiales que no se utilizan son apartados y luego echados al cesto de la basura. Cada grupo de “separación” es responsable de dejar la zona, que utilizaron como acopio, limpia en su totalidad y así “demostrar que son un grupo ambientalista”, aseguró el promotor.

Caminito a la escuela…

A medida que el tiempo pasa el trabajo se hace más intenso. Los jóvenes cargan todo el material hasta la institución, en este caso el centro escolar queda a cinco cuadras de la zona. En fila, los alumnos caminan con cajas y bolsas apiladas con los deshechos en sus brazos.

Al filo de las 10 de la mañana los alumnos llegan al instituto cansados y se disponen a guardar en una bodega todo el material. Según Amilcar los deshechos son llevados posteriormente a un centro de reciclaje a donde es vendido.

El grupo de jóvenes de la mañana, posteriormente entran a estudiar por la tarde. Descansan en la institución mientras les llega la hora.

- Creo que estamos haciendo una buena labor, además de ayudar al medio ambiente nos estamos ayudando a nosotros mismos y el futuro de nuestros hijos por que estamos evitando que se contamine el medio ambiente con lo que estamos reciclando, concluyo con la jornada la alumna del instituto Damián Villacorta, Dyana Rivera Martínez.

 

 

 

 

 

Un proyecto sin fines de lucro
 
Son seis instituciones de bachillerato las que participan en las Brigadas Ambientalistas Santa Tecla por la Vida.
 

Son 12 colonias las que se cubren en el Centro Histórico de Santa Tecla.

 

El costo del proyecto por año ronda los 15 mil dólares. el único fin del proyecto es solo ambiental, no tiene fines de lucro. Lo recolectado sirve para premiar a las instituciones que mas material reciclaron en el año.

   
 
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Video:

Reciclaje de papel, plástico y latas en Santa Tecla.