Un año más sin consenso
Por Margarita Moreno
Periodista
Para unos la inexistencia de consenso en la Asamblea es más evidente que nunca. Así lo expresaron los diputados del partido Cambio Democrático (CD) al hacer una evaluación del trabajo legislativo.
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Foto:Margarita Moreno |
El fenomeno de "no diálogo" se traslada ocasionalmente a las fueras del recinto legislativo en donde ninguna de las partes cede. |
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Durante la mayor parte del año de la actual Asamblea Legislativa, los diputados se han encontrado atrapados en temas como el de los préstamos y las reformas electorales.
Cambio Democrático critica fuertemente al órgano legislativo y sobre todo a las posturas radicales de algunos sectores políticos y aseguran que la mayoría de decisiones no se toman en el Salón Azul, como debería de ser, sino fuera de este.
“Cuando hay alguna cosa que interesa a la derecha ni siquiera funcionan las comisiones, se consiguen las firmas fuera…. de hecho yo diría que la Asamblea deja mucho que desear para convertirse en un verdadero parlamento”, apunta Héctor Dada Hirezi, diputado del CD.
Y es que los intereses políticos y partidarios son los principales obstáculos a la hora de tomar decisiones en la Asamblea. Lo que sucede entonces, tal y como lo que explicó Oscar Kattan, también diputado del CD, es que cualquier esfuerzo que se haga para introducir una pieza de correspondencia sobre alguna ley o decreto se ve truncado porque todo se politiza.
Los partidos de las extremas parecen ser concientes de esta situación. Norman Quijano, secretario de la Junta Directiva y diputado de ARENA, asegura que efectivamente existen “fuerzas radicales y ortodoxas” que perjudican el trabajo en la Asamblea y que, como ARENA, “esperaríamos que estas posiciones radicales puedan cambiar para el beneficio e interés de la población en general para que no se siga privilegiando el interés partidario por sobre el interés colectivo…”.
Mientras, el legislador efemelenista Benito Lara comenta que se está haciendo un esfuerzo por generar un debate fuerte y serio pero admite que: “Cada una de las fuerzas representamos diferentes intereses sociales, sin lugar a duda”.
Esta actitud de “imponer sin ninguna discusión”, como lo califica Dada Hirezi, y el hecho de que las decisiones en el órgano legislativo sean tomadas siguiendo lineamientos partidarios es una muestra clara de la inexistencia de un parlamento es decir, de un aparato de Estado que discuta, argumente, llegue a consensos y dialogue para aprobar leyes que beneficien a la ciudadanía. Miguel Peñailillo, Master en Gerencia y Políticas Públicas, asegura que con la politización también se afecta la gobernabilidad en un país.
Con consenso o sin él lo cierto es que la actual Asamblea Legislativa, en su primer año de trabajo, lleva ya cerca de 50 sesiones plenarias ordinarias, ha aprobado 89 leyes, realizado 4 elecciones de funcionarios, 34 ratificaciones de convenios y 14 condecoraciones.
La duda es si estos datos reflejan los intereses partidarios de unos o si realmente se han decidido a través de un debate profundo para beneficiar a las mayorías.
Mientras el presidente del órgano legislativo daba su informe anual, centenares de vendedores informales exigían, en las afueras, una solución a la situación de reubicación de sus puestos y negocios.
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