La lucha un deporte rudo, pero sin vicios
Por: Loida Carranza
Periodista
A pesar de la dureza y del peligro que implica la lucha libre es practicada por jóvenes, quienes afirman que este deporte les ayuda a alejarse de las drogas y la vagancia.
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Foto: Loida Carranza |
Cada domingo, varios luchadores mantienen viva una tradición casi perdida en El Salvador. |
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En nuestro tiempo, la lucha es considerada como un deporte extremo y muy peligroso, pues cada enfrentamiento en el ring puede traducirse en lesiones, torceduras, quebraduras e incluso la muerte por un mal golpe en la cabeza o una mala caída.
Según Erika Mendoza, de 23 años, es una manera de incentivar a la violencia. Ella asiste junto a su esposo a la Arena El Salvador, en el barrio San Jacinto, en San Salvador, todos los domingos a presenciar la lucha libre. Pero ese ring se está convirtiendo en el “hogar” de 20 jóvenes, entre ellos cinco mujeres. Llegan dos veces por semana para aprender el deporte.
La habilidad de luchador y luchadora se adquiere con bastante entrenamiento, donde la práctica es fundamental. “Yo entreno mucho, levanto pesas, no hago dieta, y me pongo a levantar a mis hermanos en la casa para comprobar cuanta resistencia tengo”, dijo Marlon Guevara, alias El Metálico, de 16 años.
“Cuando un alumno viene y quiere aprender la lucha, me fijo en su flexibilidad y resistencia. Si trae para luchador, se le enseñan técnicas para que las maneje en el ring”, comenta el ex luchador Ernesto Salomón, de 55 años, retirado por una lesión en la espalda, aunque hoy se dedica a ser entrenador y fue conocido como La Sombra.
Hay luchadores de Arena El Salvador que están en condiciones de enseñar, sin embargo necesitan de un local, prestaciones y que el deporte no sea visto como algo falso y que insta a la violencia. El Nazi, Alejandro Hernández, de 50 años, también amante del ring asegura que la lucha libre aleja a la juventud de los vicios, “y eso es beneficioso”.
Para Marcos Vidal, Electroman Junior, de 20 años, un joven aprendiz explicó que lo “mantiene sano de las droga, los vicios y es muy especial. Parece una locura, pero sirve para quitarse el estrés, se olvida de los problemas, se da todo”.
Y por supuesto los riesgos abundan. “Sólo quien tiene la pasión aguanta”, confesó Arturo Mártir, La Roca, de 25 años. “Se puede vivir de la lucha si hay apoyo y disciplina. Peleo, porque me gusta la violencia y la animación del público.”
Sus ídolos son leyendas como “Mil Máscaras”, “Santo”, “Blue Demon”, ... Guevara es uno de sus fanáticos y acepta el giro que tomó su vida con la lucha, “soy una persona ocupada y he aprendido a ser responsable porque la lucha lo exige”.
El alumnado del ring tampoco olvida la importancia de estudiar. Ernesto Godoy, “The Rayman”, 33 años de luchar, además de poner en su currículum que personificó al hijo de “El Santo” en una producción cinematográfica mejicana también menciona que es arquitecto de profesión, serigrafista, publicista, profesor de dibujo y topógrafo. “No tengo vicios, la lectura es mi fascinación y mi sueño: tener mi propia Arena.”
No cualquiera puede dedicarse a la lucha libre dado lo rudo del entrenamiento, lo riesgoso y la poca remuneración. Sin embargo la nueva generación sabe que para despertar sensaciones, gritos y dar un buen espectáculo, necesitan ser personas responsables, estudiosas, sin vicios y hogareños.
“Queremos posicionar y lograr que la lucha libre sea bien reconocida, no es muy bien remunerada, pero aquí se encuentra gente que combina su oficio con el deporte”, expresó Franklin Castillo, gerente de Arena El Salvador. “Hay mecánicos, zapateros, motoristas, comerciantes y empresarios.” |
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Las figuras de Arena El Salvador |
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En el principal ring se dan cita 33 luchadores y luchadoras
“Triple S”, de 30 años.
“La Sombra”, de 55
“Lasy”,25 años.
La Metálica, de 29.
“El Tenebroso”, 40 años.
“Cucuplan”, de 20.
Cada domingo, desde las 5:30 p.m., el público llega a ver los diferentes enfrentamientos. |
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La lucha libre dio sus primeros inicios en el centro de San Salvador
- Cuando el local se volvió ante la afluencia de espectadores, los patrocinadores asociados decidieron invertir y fundar el Coliseo Arena El Salvador, el cual está en la Calle Lara y 10ª. Avenida Sur Nº 1025, barrio San Jacinto, San Salvador. Tiene 12 años de funcionar.
En los ochenta, se fundó la empresa Capitol Sports Promotions. Fue la época de oro y lograban recaudar entre 10 y 32 mil colones. Las peleas eran transmitidas por Canal 4.
La lucha nació en México. Ahí surgieron las leyendas que marcaron a toda una generación de amantes del ring. |
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