Portada Multimedia Edición actual    
 
 
Portada / Noticias

 

 
 

De pensionados a limosneros

Por Manuel Ramírez
Periodista

En El Salvador, la actual crisis económica ha traído consecuencias difíciles de superar para toda la población, pero el sector más vulnerable ante tales efectos monetarios es el de pensionados. De los 110 mil jubilados en el país 59 mil reciben una pensión mínima de 100 a 199 dólares.

Foto: Manuel Ramírez

Faena infinita. Luego de su jubilación, Santiago Cardona, tiene que dedicarse a la venta de billetes de lotería para poder sobrevivir.

Lilian Vega, jefe del departamento de economía en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), opinó que la situación en la que se encuentran los pensionados por vejez es grave, ya que es una población inactiva que muy poco puede hacer para enfrentarse a las dificultades económicas que sufre el país. El alza en los precios de la canasta básica, en el transporte público y en otros servicios crea en los jubilados una situación insostenible porque pierden su capacidad adquisitiva.

Juan Parada, de 83 años de edad, camina por las calles de Sonsonate con un costal en sus hombros, dentro del saco lleva lo único que le quedó de una vida laboral de 38 años en el sector agrícola. Con una pensión de 110 dólares y con el abandono de su familia lo único que le queda es andar de casa en casa tocando las puertas para recibir una limosna para poder sobrevivir.

“Con la pensión que recibo solo me alcanza para vivir unos cuantos diítas. Cuando cae la noche regreso al mesón donde vivo y ahí la tristeza y la soledad inundan mi cuarto. Yo no trabajé tanto tiempo para mendigar, ahora lo único que espero es la muerte para descansar”, detalló Parada mientras secaba sus lágrimas que se abrían camino por la tez arrugada y requemada.

Asimismo, Alberto Rodríguez de 82 años, denunció: “Yo trabajé 42 años de ordenanza en una institución educativa, siempre cumplí de manera correcta y responsable mis labores. Sin embargo, no he recibido lo mismo por parte del Gobierno; hasta la fecha no he recibido un aumento de sueldo justo. El pago que tengo (150 dólares) es una limosna que no suple mis necesidades y no puedo trabajar porque estoy muy enfermo”. Además, agregó que no se explica por qué el Estado los ha olvidado si ellos fueron parte del crecimiento del país.

Vega, que fue jefe de Normas e Investigación en la Superintendencia de Pensiones, explicó que para que un aumento de sueldo se de en el sector jubilado depende del Estado y para ello tiene que haber dos principios: voluntad política y capacidad financiera. Según la economista, estas condiciones son difíciles que se efectúen, ya que el Gobierno no tiene dinero y no está en sus prioridades beneficiar el nivel de vida de los pensionados.

La Asociación de Trabajadores Jubilados y Pensionados de El Salvador (ASOTRAJUPDES) notificó que para que un pensionado viva dignamente debe tener un salario mayor a 200 dólares, que se le exonere del Impuesto al Valor Agregado(IVA) y que se le proporcionen los medicamentos necesarios.

Santiago Lázaro Cardona de 77 años de edad se pensionó en 1990 con 14 años de trabajo, antes ya había sido trabajador del sector informal. Luego de su jubilación su actividad laboral no terminó ahí y volvió a trabajar vendiendo billetes de lotería hasta la actualidad. “Trabajo porque la vida está cara, la pensioncita de 182 dólares no alcanza para pagar pasajes, agua, luz, comida y en ocasiones medicinas que no tiene el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS)”.

PEA sin futuro

Por otra parte, la Población Económicamente Activa (PEA) se encuentra en un escenario inseguro para su futuro, ya que, según datos de la Superintendecia de Pensiones de 2.9 millones de personas activas, solo 1 millón 594 mil 798 son cotizantes de las aseguradoras de pensiones.

Rodrigo Francia, de 23 años de edad, explicó que actualmente trabaja en una empresa privada que lo contrata por temporada y por un sueldo mensual de 300 dólares. “El único problema que tenemos los empleados transitorios es que no estamos asegurados y no podemos cotizar, por lo que nuestro futuro es inseguro”.

Existen tres razones por las cuales muchas personas no cotizan, la primera porque no tienen trabajo, porque pertenecen al sector informal y la última es porque hay empresas que no pagan a sus trabajadores la cotización.

Francia expresó que su preocupación es porque no quiere terminar como su padre con una pensión de 70 dólares al mes y con problemas de salud por los años que trabajó para salir de la pobreza. “Aquí en el país los únicos que tiene un retiro digno son los ricos. El que nace pobre debe morir pobre, esto es injusto”, añadió.

Muchos trabajadores ven su futuro reflejado en los viejos pensionados de hoy, sin esperanza de vida, sin una jubilación digna y con la única salida de morir trabajando o tocando las puertas que se abren solo para dar una limosna.

 

 

 

 

 

Cifras injustas
 
En El Salvador, los pensionados de más de 55 años de edad representan el 90% del total equivalente a 95 mil 153 afiliados, es decir que de cada 100 personas beneficiarias 90 son mayores de 55 años.
 

El Sistema de Ahorro para Pensiones señala tres formas de poder pensionarse:

 

Cumplir con 60 años de edad para los hombres y 55 para las mujeres.

 

Contar con 25 años o más de cotización.

 

Contar con un saldo individual igual o superioral 60% del salario básico regulador, que a la vez sea igual o superior al 160% del monto de la pensión mínima.

 

De los 31 mil 360pensionados por vejez en Instituto Nacional de Pensiones de los Empleado Público (INPEP), 10 mil 407 reciben una pensión de100 a 199 dólares al mes.

 

Fuente: INPEP