La capital no tiene ninguna pasarela para discapacitados
Rose Mary Castellón
Redacción
La creación de elevadores o pasarelas especiales para las personas discapacitadas es una opción nula dentro de los futuros proyectos de la Alcaldía Municipal de San Salvador. De 84 pasarelas ubicadas en el área metropolitana ninguna cuenta con acceso para personas con limitaciones físicas o adultos mayores.
 |
Foto: Archivo |
| El 27 de abril de 2000 la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad. |
|
Según Ligia Cerna, jefa de la Gerencia de Ordenamiento Territorial de la municipalidad, la construcción de una pasarela común cuesta entre 45 y 60 mil dólares. Hasta 1999 cada mobiliario de este tipo fue construido con fondos de la alcaldía. Sin embargo, después de ese año, la construcción ha sido financiada por empresas relacionadas con la publicidad.
Para llevar a cabo dicho proceso existe una normativa dentro de la Ordenanza Reguladora de la Publicidad, pues las pasarelas están consideradas como un mueble urbano. De esta forma, el área de Planificación y Control Urbanístico establece ciertas reglas que el donante tiene que cumplir. Entre ellas está el mantenimiento y pago de servicios, así como otros trámites implantados por la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador.
Rentabilidad vrs. servicio
Ninguno de los requisitos para la construcción de pasarelas exige que el mueble urbano posea algunas características esenciales para facilitar el acceso a discapacitados y adultos mayores. Cerna afirma que la demanda por parte de las empresas para que se les otorgue el permiso de construcción de una pasarela es grande; sin embargo, todo esto tiene fines comerciales. “La forma en que las empresas recuperan su inversión y obtienen rentabilidad es a través de la publicidad”, puntualizó.
El derecho de usufructo tiene una validez de hasta 15 años cuando se trata de estructuras nuevas, y de cinco cuando son construcciones remodeladas. La renovación y revocación de este derecho depende del cumplimiento de las normas establecidas.
Debido al alto costo de las pasarelas, la alcaldía capitalina ha adoptado esta metodología para minimizar los gastos que se tenían anteriormente. No obstante, dentro de los proyectos de ordenamiento territorial no se contempla ninguna posibilidad de diseñar estructuras o crear vías que faciliten la movilización de personas discapacitadas. “Hasta el momento lo más que podemos hacer por estas personas es que la estructura de la pasarela no obstruya su paso”, manifestó la empleada de la alcaldía.
Apoyo para discapacitados
El 27 de abril de 2000 la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad. El artículo 12 de la normativa expresa que las entidades responsables de autorizar planos y proyectos urbanos deben garantizar que no haya ningún impedimento para que las personas discapacitadas tengan acceso a ellos o imposibilite su paso.
A partir de lo anterior, Misael Edgardo Díaz, presidente de la Asociación de Limitados Físicos de El Salvador (ALFES), junto con otras organizaciones encargadas de velar por los derechos de los discapacitados, formaron la Comisión de Estudio de Accesibilidad de los Proyectos Municipales en el que también participa la alcaldía de San Salvador.
“Nosotros como asociación hemos hecho varias propuestas a la alcaldía, sin embargo, es un trabajo que se tiene que manejar en conjunto con el viceministerio de Transporte, lo cual implica más filtros, en los que siempre uno de los inconvenientes es el presupuesto”, indicó.
La comisión se fundó durante el primer periodo del ex alcalde Héctor Silva (1997-2000). Desde entonces, se sostiene una reunión mensual en la que se estudia las propuestas en beneficio de este sector de la población. Las medidas que han sido aprobadas se desarrollan a largo plazo. Un ejemplo es el proyecto de construcción de 700 rampas en las esquinas de ciertas aceras del área metropolitana de las cuales sólo se han fabricado 200. |