Enfermería: Una carrera dedicada al paciente
Ximena Carreño
Periodista
Es una profesión llena de sacrificios, que se lleva en el anonimato, aun cuando su apoyo es valioso. A pesar de todo, todavía hay jóvenes que quieren dedicar su vida al servicio de un trabajo que requiere de vocación.
Victoria tiene 23 años, actualmente está terminando sus estudios universitarios en la Universidad Nacional, su profesión: Licenciatura en Enfermería. Está viviendo la etapa más emocionante de su carrera, donde tiene la oportunidad de experimentar lo que significa en realidad ser enfermera. Esto implica cumplir con los cansados horarios de trabajo, tener contacto directo con pacientes y ser testigo de “accidentes laborales” por exceso de trabajo.
Su servicio social lo está realizando en el Hospital de Maternidad, en el área de Neonatología. Cumple con los horarios rotativos como cualquier otro empleado, pero sin goce de sueldo. En su rutina diaria debe hacer turnos de hasta catorce horas, día (de 6 a.m a 6 p.m), noche (de 5 p.m a 7 a.m), fines de semana y hasta vacaciones. Además de eso, también está trabajando en su tesis sobre la Calidad de Atención de Enfermería en el programa FOSALUD.
Su vida debe girar en torno a sus horarios de trabajo, pues con la característica de ser rotativos estos pueden variar fácilmente. Cada 15 días le arman su horario. Lo demás debe ajustarse a eso, como las actividades que realiza en el Ministerio de Jóvenes de su Parroquia. Por no abandonar nada, ‘Vicky' ha pasado 24 horas sin dormir. Una vez hizo el turno de la tarde, pero al día siguiente a las 8:00 de la mañana tenía que irse directo a un convivio de jóvenes de su iglesia pudo dormir hasta las 10:00 de la noche.
Fisioterapia había sido su primera opción en la universidad. Estaba cursando su tercer ciclo cuando decidió hacer el cambió de carrera. Rumores que había escuchado sobre enfermería fueron los causantes uno de los pasos más importantes de su vida.
“Enfermería es una carrera de tiempo completo, dedicada al paciente, en la que hay más contacto directo”, dice ‘Vicky', como le llaman cariñosamente sus allegados. No hay arrepentimiento en su decisión. Le gusta la cercanía que puede entablar con los pacientes, aunque admite que el trabajo es pesado y muchas veces hasta sobrecargado.
Por eso mismo, ‘Vicky', de cierta forma, justifica los casos de mala praxis. A veces se designa una sola enfermera para 20 pacientes, muchos de ellos requieren de atención especial, pero debido al elevado nivel de trabajo y el estrés, algunos no reciben la calidad de atención que solicitan. El personal no da abasto esto puede incrementar el número de accidentes laborales.
Nunca le ha pasado personalmente, pero ha sido testigo de varios casos que, aunque parezcan insólitos, ella los ha llegado a asimilar como gajes del oficio. Por ejemplo: ha visto varios casos de fracturas en recién nacidos por la presión que se ejerce sobre el delicado cuerpo de un bebé al tratarlo de sacarlo del vientre materno. Asistió una cesárea en la que el bisturí llegó a tal profundidad que el bebé sufrió heridas en su frente. A veces se realizan hasta 25 cesáreas en una noche con poco personal de enfermería.
Con todo lo que implica para su vida la carrera de Enfermería, esta joven está convencida que hace lo que hace por vocación. Ella disfruta de su carrera y le gusta estar al servicio de los demás. |