La cultura del miedo en El Salvador
Fany Cortez
Periodista
Los medios a través de su discurso generan conductas de miedo en la población. El sector extranjero explica que hay una brecha entre la violencia real y la inseguridad ciudadana.
El acompañante invisible
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Foto: Fany Cortez |
| El alemán Niels Brieschewscolin tiene dos años y siete meses de vivir en el país. Asegura que ha podido caminar a las cuatro de la mañana en la zona de la metrópolis sur sin que le haya pasado nada. |
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“Es importante que compres un carro para movilizarte por la noche”, “El transporte público es espantoso, y es peor de noche”, “Hay peligro en muchos lugares, sobretodo para una mujer sola…”Esas y otro tipo de recomendaciones fueron las que recibió Sofía Mata antes de venir a El Salvador.
Sofía es de nacionalidad española. Es encargada del departamento de comunicaciones en el Centro Cultural España de la zona Rosa (Uno de los espacios considerados de alto riesgo y peligro por las historias de robo y secuestro que han tenido lugar en los bares y discotecas de la zona).
Además del relato oral o del intercambio de historias entre las personas, la percepción pública acerca del crimen y la inseguridad depende mucho del tratamiento que dan los medios de comunicación a estos temas.
Hace un par de meses, representantes de los periódicos del Grupo Dutriz (La Prensa Gráfica y El Gráfico); el periódico El Mundo y el Co Latino; las radios agrupadas en la Asociación de Radiodifusores (ASDER), las televisiones TCS, Tecnovisión, Megavisión y Canal 12 lanzaron la campaña MEUNO (Medios Unidos por la Paz).
MEUNO, es una campaña estratégicamente elaborada desde la agencia de publicidad APEX y sus colaboradores para dar un nuevo enfoque y tratamiento a los hechos relacionados con la violencia en El Salvador. Hasta hoy se ha dividido en tres etapas:
La primera fue la publicación de una bandera gigante como imagen de la campaña, la segunda fase a tenido la colaboración de artistas salvadoreños para lanzar un himno por la paz que se ha escuchado en radios y cuya letra ha sido publicada en los periódicos.
La antesala a una tercera fase ha sido la proyección de contenidos informativos de debate sobre el combate a la delincuencia. Gabriel Trillos de laprensagràfica.com considera que aumentará la promoción de grandes esfuerzos de organizaciones diversas por contribuir a la paz, de ciudadanos ejemplares, por alejar a los jóvenes de la delincuencia y más.
Sin embargo, caben diversas preguntas: ¿Los medios asociados están llevando a cabalidad este compromiso con los salvadoreños a través de dicha campaña? ¿Qué están haciendo los otros medios de comunicación y otras instituciones del estado, que no están asociados a esta campaña para erradicar el temor de los salvadoreños ante los hechos de violencia en el país?
El asesinato de los tres diputados salvadoreños del parlacen y su conductor en el mes de febrero y la participación de policías en dicho suceso ha generado un tipo de resultado: El temor y la desconfianza en los organismos de seguridad ciudadana.
“Cuando la confianza falta, la cultura del miedo crece” asegura Niels Brieschewscolin, un programador técnico de computadoras alemán. Tiene dos años y siete meses de vivir en el país. Desde su experiencia, asegura que los salvadoreños están siempre a la expectativa de que algo malo les va a pasar.
Del peligro real a la inseguridad irracional
Los medios hacen aportes relevantes a la manera como la población significa su propia seguridad o inseguridad. Existen aspectos objetivos de inseguridad (las estadísticas de delitos y los hechos de violencia) y aspectos subjetivos (el miedo de las personas).
Según cifras aportadas por el Instituto de Medicina Legal, la Fiscalía y la Policía Nacional Civil (PNC), El Salvador ha registrado un total de 593 homicidios en los dos primeros meses del año. En enero último los asesinatos ascendieron a 322. Eso da un promedio de 10.05 crímenes diarios en este año.
En 2006 se registraron un total de 3.928 homicidios, lo que representa un promedio de 10,8 asesinatos por día. Del total de homicidios en 2006 un 79,27 por ciento fue cometido con armas de fuego.
Según datos del medio electrónico www.hoyinternet.com , la inseguridad y el panorama económico son causa del pesimismo que reina entre la mayoría de los 6.9 millones de salvadoreños. Así lo pone de manifiesto una encuesta publicada por el matutino Prensa Gráfica de este mes, según la cual, el 70.2 por ciento de los salvadoreños asegura que la situación del país se encuentra "mal o muy mal", contra un 12.3 por ciento que opina que el panorama es "bueno o muy bueno".
Aunque no haya una relación directa entre la criminalidad e inseguridad, el lenguaje juega un papel muy importante en la construcción del miedo.
Amparo Marroquín, master en la carrera de comunicación social explica que independientemente de que exista un tipo de violencia real, existe una percepción de esta y diferentes niveles de inseguridad. “Si el 30% de los ciudadanos han sido agredidos, el 90% siente haber sido agredidos”.
Según Marroquín, no solo los medios generan esa sensación o percepción del miedo. “Cómo percibimos la ciudad y cómo nosotros hacemos nuestros propios mapas del miedo. Hay ciertas zonas consideradas como inseguras. Hay un imaginario que se transmite oralmente, los consejos concebidos acerca de la inseguridad en estos espacios”.
Construcción de “Los malos”
Las personas adoptan sus puntos de vista sobre la criminalidad a los estereotipos que muestran los medios de comunicación.
Ernesto López Portillo, en su texto “Medios y seguridad: Reflexiones sobre la construcción de realidades” nos dice que los medios y el estado se retroalimentan en un circuito que determina lo desviado, al desviado y al castigo.
El lenguaje, la comunicación y el poder son los que construyen la representación de “los demonios populares”. El ejemplo de esto en la imagen del salvadoreño son los grupos pandilleros o maras.
Eduard Ponces es de nacionalidad española. Tiene un año y medio de trabajar como fotoperiodista en El Salvador. Él considera que a partir del tema de las maras surge esa visión de los malos y la idea de morir o matar.
“Desde el gobierno y su campaña, se da la sensación de que el otro ser humano (el marero) no es racional, que no tiene justificación para las cosas que hace y por lo mismo hay que matar”. “En los medios, decir que alguien es malo, es sinónimo de ser inhumano” expresó Ponces
Turismo vrs. Cultura del miedo
¿Es posible llamar la atención de un sector extranjero para visitar espacios en El Salvador, cuando las campañas del Ministerio de Turismo MITUR muestran como zonas recreativas únicamente las plazas y hoteles?
Se considera que a mayor privatización, existe una mayor seguridad. Sin embargo, el extranjero no viene con esa sensación de inseguridad del salvadoreño, viene con la idea de conocer una cultura. Visitar hoteles y plazas se puede hacer en cualquier parte del mundo.
Es probable que exista una mayor afluencia extranjera en el futuro, en la medida que el escenario social se muestre seguro, donde el clima que impere en las calles no sea el temor y se le pueda decir a las personas que todos los lugares son accesibles. |