Caserío el Río, herencia del Huilapa
Por
Nelson Arévalo
Periodista
Todo comenzó por el rumor de que del lago de Ilopango se extrae agua para venderla a diferentes comunidades o colonias para uso doméstico. Eulalia Bonilla , quien residió en Apulo durante 7 años, aseguró que las pipas que salen del lugar llevan el vital líquido hacia diferentes zonas de San Martín y sus alrededores.
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Foto: Nelson Arévalo |
Por este lugar pasó lo que un día fue el río Huilapa |
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"Los cipotes, a veces compran el camión cuando se quedan sin agua," aseguró Lita, como la conocen sus vecinos. "Cuando vivía ahí, me acuerdo que los camiones salían desde las 4 de la mañana," siguió.
Pero tal rumor fue desmentido por "Fernando", (nombre ficticio porque no quiso revelar su verdadera identidad), propietario de uno de los tres pozos de la zona, porque el agua no procede del lago sino de un río que hacía tiempo regaba el cantón Dolores de Apulo. Se trataba del río Huilapa, uno de los brazos acuíferos que otrora se sumergía en las sábanas verdes del antiguo cráter y que desembocaba en la gran poza hoy llamada Lago de Ilopango.
"Nosotros aquí estamos bien vigilados, porque nos supervisa ANDA, ministerio de Medio Ambiente y el de Salud," asegura Fernando que también afirma que el agua extraída del pozo es para usos industriales. Insistió que "cuando comenzamos hace 10 años fue por el mal servicio que prestaba ANDA, ahora nuestros clientes son laboratorios, fábricas, y hasta una empresa de alimentos tenemos."
La razón por la cual se dedican al comercio industrial del H2O, es porque es más rentable para su negocio vender agua a las empresas que vender al detalle.
Por tal motivo, el agua que se obtiene es constantemente verificada en los laboratorios de FUSADES para certificar la calidad de la misma. También, la naturaleza de los clientes no permite que se les ofrezca cualquier cosa.
Surgen preguntas Sin embargo, ¿cómo fue que esos pozos aparecieron de la noche a la mañana en el lugar? es la pregunta inmediata. Fernando nos explica que con la llegada de la empresa textilera IUSA, se necesitaba del agua y por eso mandaron a sembrar árboles de eucalipto justamente en la bocana del río y construyeron bombas de agua. A raíz de eso, quien en vida fue el río Huilapa dejó de ser parte del atractivo de la zona.
Posteriormente, al verificar el recinto donde se encuentran las bombas que se encargan de llevar agua hasta la fábrica IUSA , se puede ver lo extenso del terreno que es de manzana y media, separada por una malla ciclón y por un letrero que dice: "No pasar, propiedad privada. Hay seguridad". La firma no es más que el nombre de la empresa responsable de haber sepultado el río Huilapa más de cuatro metros abajo hace más de treinta años. Además, el conserje dijo que ahí sólo personal técnico se encuentra y no pueden dar información al respecto.
Luego, al entrar por los lugares donde el Huilapa dejó su huella se convierte en una aventura no muy amigable. Si alguien pretende entrar en esta quebrada, lo más recomendable es hacerlo sin haber ingerido alimentos. El paisaje es nada agradable ya que se puede encontrar cualquier tipo de animales muertos como ratas negras, sapos y pájaros, entre otras especies.
Solo recuerdos quedaron del río
En el trayecto, don Candelario Gómez, de 76 años, recordaba con gran añoranza sus días de infancia cuando, como pececillo en el agua, disfrutaba cada tarde juntos a sus amigos los baños y aventuras vespertinas. "Antes, por aquí pasaba un río, pero la construcción de casas y la IUSA hizo que se secara," dijo don Candelario quien agregó: "fíjese que antes no teníamos problemas de inundación cuando llovía, pero ahora como han construido unos grandes tapiales no sabemos a dónde salir corriendo cuando viene la correntada."
Más adentro, en las entrañas secas del río, la niña Chenta, decía, "antes nosotras hacíamos pozetas para retener el agua, ahí lavábamos, y luego dejábamos que la correntada se fuera hasta la laguna." Doña Chenta coincide también que el acueducto natural se secó por la llegada de IUSA al lugar y por la tala indiscriminada de árboles. "Como quitaron la palazón allá arriba tuvo que secarse, y como la IUSA puso sus bombas ahí ya no tenemos río," comentó.
Posterior a eso, los colonos tenían que ocupar el agua del lago para fines domésticos y uso diario, pero ahora ese problema ya fue superado porque ANDA les presta servicio.
La niña Chenta comenta que el Huilapa no sólo tenía usos domésticos, sino también para fines comestibles, "antes uno miraba que los chimbolitos subían contra la corriente y los cipotes los agarraban para comérselos fritos con tortillas."
Sin duda el otrora caudaloso río, ahora parece una ilusión, un cuento, una leyenda, o simplemente, un invento de viejitos. Pero lo cierto, es que al parecer el río como los habitantes del lugar han sido olvidados por quienes se encargaron de borrar del mapa a esa fuente de vida. "¡Qué!, si a ellos (IUSA), los pobres les valemos riata, nunca se han acercado a nosotros para explicarnos por qué hicieron eso, y tampoco no han venido un día para ver lo que ha pasado con nosotros," aseguró don Candelario Gómez.
Finalmente, el trayecto por la quebrada del caserío el río (nombre actual del cause original del Huilapa), se hace más difícil. Sus caminos se hacen cada vez más inaccesibles. En medio de los bordos que los habitantes han hecho para que baje la correntada, se puede observar la erosión, la fragilidad y debilidad de un suelo cada vez más expuesto a las inclemencias del tiempo y de la mano del hombre que en su afán de emprender industria, comercio y/o cualquier actividad que le genere riqueza, no les importa llevarse de paso lo que esté a su camino, aún siendo un río que a los vecinos del lugar les daba vida, color y un ambiente natural que hoy no lo tienen. |
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Según habitantes de la zona, el recorrido por la quebrada desde la bocana hasta la planta de IUSA es de media hora.
En invierno, la correntada que baja por la quebrada ahora es mayor debido a la deforestación de la zona en la parte superior, en donde han construido complejos habitacionales.
Hasta la fecha la empresa IUSA no ha tenido un acercamiento con los pobladores de la zona para realizar obras de responsabilidad social
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