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Universitarios con mejores oportunidad para iniciar empresas propias

Por Alejandro Labrador
Periodista

Centro Emprendedor, financiado por la empresa privada y organismos no gubernamentales, fomenta la participación de universitarios y universitarias en proyectos empresariales novedosos que puedan significar desarrollo para el país y para sí mismos. La meta principal, a corto plazo, es ampliar sus alcances.

Foto: Alejandro Labrador

Jóvenes del Instituto Técnico Ricaldone trabajan en un proyecto de la Feria de Ciencias que harán en su colegio y que a la vez les servirá para proponerlo en el Centro Emprendedor, cuando ingresen a la universidad.

En junio, el Centro Emprendedor ha redireccionado su trabajo a través de una estrategia que permitirá potenciar el alcance e impacto de las empresas impulsadas desde dicha institución. "Si no somos capaces de mantenernos a la par de las exigencias de la realiad, el CP pierde sentido de exististencia. Tenemos que ser capaces de responder a la sociedad", sostuvo Juan Carlos Ibañez, coordinador ejecutivo del proyecto.

La reingeniería presentada en el documento "Estrategia y Acción 2007" es un giro al tipo de funcionamiento que había mantenido la entidad hasta ahora. Durante toda su existencia (desde 1997), la institución no había actualizado su gestión operativa, aunque reconocían que el alcance del proyecto era muy reducido.

La iniciativa surgió por un grupo de jóvenes estudiantes graduados de la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN), en Santa Tecla, La Libertad, que participaron en un seminario internacional de Liderazgo Juvenil y decidieron poner en marcha lo aprendido. Con la ayuda del Centro de Estudiantes de la ESEN, hicieron gestiones con diferentes empresas y lograron el presupuesto para iniciar: alrededor de $17 mil.

La principal razón de fundación, según Claudia Herrera, una de las fundadoras del Centro Emprendedor, fue la necesidad de abrir espacios para que los educandos tuvieran la oportunidad de poner en práctica, antes de graduarse, los conocimientos teóricos adquiridos durante los años de carrera. "A la hora del trabajo de verdad, las cosas se verían con mayor tranquilidad y desde una perspectiva hasta cierto punto más madura", comentó.

Uno de los ejes principales del nuevo plan estratégico es ampliar el alcance de las políticas de apoyo técnico y financiero a las empresas incipientes. "Hasta ahora nos hemos centrado en la población de nuestra escuela, pero estamos conscientes que otros estudiantes de otras universidades también tienen inquietudes y grandes ideas", sostuvo Alejandra Turcios, directora de comunicaciones del Centro Emprendedor.

Las porristas de la fiesta

Hasta hoy, 31 jóvenes han sido apoyados para instaurar sus respectivas iniciativas de manera permanente. Según los funcionarios, es común que los beneficiarios solo mantengan la idea por un año o dos, y luego tengan que dejarlo por otras prioridades. Sin embargo, insisten que la experiencia es lo más importante. "Sabemos que van a salir ganando algo de todo esto", dijo Turcios.

Centros de distribución de correspondencia, cafés cibernéticos, porristas y animadores de fiestas son algunos de los conceptos que por su diseño novedoso y fácil de ubicar en el mercado han merecido el apoyo de la institución. Estos han tenido un financiamiento promedio de 3 mil 500 dólares para los primeros seis meses. Con ese dinero, los emprendedores deben buscar la manera para optimizar las ganancias, a través de estrategias efectivas de mercadeo y posicionamiento de marca. Los suministros a utilizar son otra variable que deben saber manejar con el mínimo de gastos.

Puesto que los 3 mil dólares iniciales son una cantidad ajustada, Ibañez mencionó que con el nuevo plan estratégico contarán con una inyección presupuestaria que les permitirá cumplir ventajosamente las metas trazadas. "Podremos apoyar de manera más sólida las ideas que nos propongan, y a la vez expandirnos más en función de toda la comunidad salvadoreña, no solo la universitaria", enfatizó.

El público meta de la oficina ha sido en un 60% de estudiantes de ESEN. El resto son alumnos de universidades de la capital, como la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", Tecnológica y Don Bosco.

Un espacio necesario

Mario Guevara, estudiante de cuarto año de Derecho en la ESEN, se enteró del proyecto hace dos años y medio a través de unas charlas a las que asisitió. Es uno de los ejemplos del tipo de trabajo que desarrolla el Centro Emprendedor.

Guevara, después de un par de reuniones, encontró el apoyo necesario para iniciar su propia oficina consultora en sistemas informáticos. El ofrece servicios a oficinas y despachos jurídicos: "Adquirí un préstamo para poder comenzar y posicionarme como oficina consultora. Después de eso, viene el momento de iniciar el pago de la deuda y de seguir creciendo empresarialmente."

Según Turcios, la idea de fomentar la capacidad creativa de los jóvenes es por la necesidad de introducirlos a una estructura social que muchas veces los deja fuera o no les da entrada con facilidad. La experiencia en estos 10 años de trabajo dice que los jóvenes, aunque no terminen con empresas rotundamente exitosas, sí adquieren conocimientos que les dan ventaja sobre otros de su misma edad.

"Cuando un joven es capaz de proponer un producto, crear un mercado o sumarse a la competencia de uno ya existente, se está abriendo puertas para emprender por sí mismo las expectativas de vida que tenga. Está ganando las herramientas necesarias para ser lo que quiere ser", reconoció la directora de Comunicaciones.

Este tipo de iniciativas son una de las claves para estimular la capacidad productiva del país. "El reto de cualquier nación es crear, producir, inventar. Estas instancias es justamente lo que hacen, promover las ideas y a través e ellas el crecimiento económico", opinó Raúl Melara Morán, uno de los directores ejecutivos de la Asosiación Nacional de la Empresa Privada.

 

 

 

 

 

Oportunidades a la mano

 

Pasos para echar a andar una idea de negocio en el Centro Emprendedor

Elaboración de un Plan de Negocios. Es la definición conceptual y mercadológica del proyecto. Tiene que contemplar los motivos del porqué se considera una buena idea esa iniciativa y en qué radica su novedad.

Ordenamiento y sistematización de la elaboración del proyecto. Establecimiento del tipo de público meta, el tipo de publicitantes que podrían estar interesados y la manera en que se irán actualizándose en un periodo no menor a dos años.

Evaluación de su factibilidad. Este punto se refiere, sobretodo, a las razones que podrían dar certeza de que el negocio subsistirá en el tiempo y en el gusto de la gente.

Búsqueda de financiamiento. Consiste en el plan concreto de venta y gestión de publicidad, donativos y colaboraciones que alimentarán el funcionamiento de la empresa.

Discusión de acabados del proyecto. Es el momento para valorar todos aquellos puntos que no han sido atendidos hasta el momento, y que pueden significar un obstáculo en el arranque de la empresa.

   
 
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