Biblioteca Central de la UES podría desechar 600 libros a final de año
Por
Alejandro Labrador
Periodista
La colección universitaria, la más antigua del país, se encuentra en deterioro sistemático a causa de las limitantes de infraestructura y del personal técnico, especializado en la conservación y preservación de libros. En los dos últimos meses, han botado 100 ejemplares, entre ellos muestras únicas e históricas por daños irreparables. Igual destino puede correr el resto de obras.
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Foto: Alejandro Labrador |
Héctor Chacón, subdirector de la Biblioteca Central de la UES, señala que la falta de presupuesto y las limitaciones en personal técnico son las principales amenazas |
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De los 53 mil libros que actualmente administra el sistema bibliotecario de la Universidad de El Salvador (UES), existen alrededor de 2 mil libros que se encuentran en estado grave de avería por no contar con la temperatura ni la ubicación adecuada, o porque han sufrido a causa de goteras y polvo. "Es material que no podemos mantener. Tristemente, tenemos que echarlos a la basura o, en el mejor de los casos, donarlos para que otra institución les dé el mantenimiento que necesitan", aseguró Héctor Chacón, subdirector de la Biblioteca Central de la UES (BCUES).
Si la tendencia se mantiene hasta el final del año, la colección del Alma Máter habrá eliminado alrededor de 600 ejemplares, incluyendo periódicos y diarios oficiales antiguos, porque no hay personal técnico requerido para su buen cuidado, ni espacio suficiente para su almacenamiento. En marzo, tuvieron que transformar una sala de lectura en bodega de documentos que ya no cabían en los espacios asignados.
La saturación de documentos se debe a que anualmente reciben 3 mil tesis al final de cada módulo académico. También acogen donaciones de instituciones extranjeras y nacionales que ya no ocupan. Las adquisiciones que hacen por cuenta propia, aunque no son de gran envergadura (no más de 500) sobrepasan las capacidades de infraestructura de la BCUES.
Manos que no dan a basto
El edificio central de la Biblioteca cuenta con 32 empleados, entre ordenanzas, catalogadores, atención al estudiante y administrativos. De ellos, solo una persona trabaja, a medio turno, en la tarea de digitalización. Según Chacón, dadas las exigencias del archivo universitario, el número ideal de trabajadores solo para el área de preservación y conservación de materiales sería de 12 personas a tiempo completo.
La única forma que han encontrado de llevar a cabo esta labor de protección es turnándose las asignaciones, y colaborando en las necesidades más urgentes de las diferentes secciones. Por el momento, todas las carestías tienen que ver con el cuidado de los materiales.
Uno de los casos más emblemáticos son los libros pertenecientes a la Colección Especial de Arqueología, cuyo salón tiene arruinado el sistema de aire acondicionado desde hace tres meses y medio y no ha sido reparado. "El problema es que el trabajo de conservación y remodelación no es solo de cambiarle la pasta al documento. Eso lo hace un empastador. Pero aquí, su contenido y valor estético deben conservarse al máximo", explicó Rigoberto Baires, encargado de la Colección Especial que posee unos 5 mil ejemplares.
El tipo de elementos que ahí se encuentran, por razones de antigüedad, necesitan condiciones de conservación que no permitan el exceso de humedad o resequedad. Sin el aire acondicionado, los libros agotan más rápido su vida útil. Además, la llegada del invierno también ha agudizado los desperfectos del edificio. Las goteras en las paredes y la falta de ventanas, en los días que llueve casi a diario, son una amenaza constante a los materiales que se encuentran guardados.
Sin desarrollo integral
El Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA) tiene dentro de los lineamientos que regulan el desarrollo bibliotecario de las universidades públicas de la región, normas e indicadores específicos en diferentes áreas. El tipo de estructura organizacional, recursos financieros, personal, colección, servicio y evaluación son algunos de los elementos que deben garantizar la oferta y mantenimiento integral de dicho archivo.
Héctor Chacón, subdirector de la Biblioteca Central, informó que han contado en los últimos cinco años con un presupuesto regular de 200 mil dólares, "el esfuerzo por lograr equipararla con las colecciones de otros países sigue siendo incipiente".
La instalación de un sistema automatizado de búsqueda y consulta de libros dentro del edificio, la instalación de aire acondicionado, la catalogación y conservación digital son algunas de las líneas de acción tomadas en los últimos tiempos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos salvadoreños, Costa Rica es el único país centroamericano avalado por el CSUCA en materia de documentación.
Para la directora de la Biblioteca Central, Ana del Carmen Benítez, la colección universitaria podrá alcanzar los estándares centroamericanos en la medida que su asignación presupuestaria supere el 5% del fondo asignado actualmente a la UES. Dicho porcentaje representaría cerca de 1 millón de dólares.
El monto actual (200 mil dólares), según detalló Benítez, solo les permite funcionar "con lo básico" y apoyar muy poco a las unidades de documentación de cada facultad que son 13 en total. Trabajar con un financiamiento limitado significa restringirse a la atención de estudiantes, cuando tienen alguna consulta específica sobre algún contenido y hacer adquisiciones de lotes de libros mínimas.
Bajo este esquema, no puede pensarse, por ejemplo, en un mantenimiento integral de contenido de los materiales, en una digitalización completa y profesional que no pusiera en peligro el valor histórico o documental del material. Tampoco en ofrecer seminarios, cursos, exposiciones, etc. "Sin presupuesto suficiente se cae en una sub-utilización", puntualizó Benítez.
Estudiantes como Miguel Cruz, representante de la Facultad de Jurisprudencia ante la Asamblea General Universitarua (AGU), el ente rector máximo de la institución, opina que la importancia dada a la Biblioteca es una muestra del tipo de cultura académica del país. Por lo mismo, no puede esperarse que los libros ocupen un lugar importante en los planes de gobierno y desde ahí puede explicarse su abandono.
Antonieta Alvarado, de Psicología de tercer año, es un poco menos pesimista y piensa que si la demanda fuera mayor y hubiera más interés en los estudiantes de ocupar todos los recursos documentales del centro de estudios, las autoridades ya habrían tomado cartas en el asunto.
Problema presupuestario generalizado
El titular de vice-rectoría académica Joaquín Machuca, encargado del desarrollo bibliotecario, por su parte señaló que el presupuesto del Alma Máter no solo está limitado en el desarrollo de las diferentes colecciones de libros. En general, explicó, el 4% asignado a la UES desde el fondo general de la Nación no es suficiente. De hecho, universidades públicas en Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Guatemala cuentan con un porcentaje que va desde el 6% hasta el 14%.
Las limitantes económicas en el caso de El Salvador son tales que el recorte de presupuesto en las diferentes unidades, departamentos y facultades, tal como sucedió en 2006, es muy usual. En ese año, por una serie de protestas que inició del sindicato de trabajadores administrativos por el pago de un aumento, tuvo que recortarse las asignaciones financieras a distintos rubros.
"Mientras no contemos con el dinero, los libros van a seguir deteriorándose por mucho que tengamos recomendaciones técnicas y esfuerzos esporádicos para evitarlo. También nos vamos a mantener al margen de lo que son los bibliotecarios en esta nueva etapa del mundo globalizado", recalcó. |
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Sistema bibliotecario a medias |
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A pesar de las limitantes, la Universidad ha logrado consolidar tres tipos de servicios para la comunidad académica. Los estándares centroamericanos, sin embargo, están aún lejos.
El Sistema Bibliotecario UES (SBUES) ofrece servicios de información a todos los miembros de la comunidad universitaria (estudiantes, docentes e investigadores), así como a investigadores nacionales y extranjeros de instituciones públicas y privadas de acuerdo.
Unidad Bibliotecaria Central , donde se encuentran los organismos de dirección y administración del SBUES, y los departamentos de servicios al público, sistemas y procesos técnicos. La Unidad Bibliotecaria Central se encarga de dictar las normas y políticas en lo referente a los procesos técnicos y los servicios a los usuarios.
Unidades Bibliotecarias Especializadas por áreas. Hasta la fecha, están distribuidas de acuerdo a los siguientes ámbitos: salud, ingenierías y humanidades. Se encargan de brindar atención de primera mano a los estudiantes de cada facultad para que el tipo de uso que le den a los libros sea de mayor rendimiento para ellos y ellas.
Unidades Bibliotecarias de las Facultades Multidisciplinarias . Son centros de documentación que cuentan con referentes compartidos por diferentes carreras o áreas de estudio e investigación. El tipo de trámite también está diseñado para hacer más accesible el tipo de contenidos que los estudiantes de dichas asignaciones necesitan. |
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A pesar de las limitantes, la Universidad ha logrado consolidar tres tipos de servicios para la comunidad académica. Los estándares centroamericanos, sin embargo, están aún lejos.
El Sistema Bibliotecario UES (SBUES) ofrece servicios de información a todos los miembros de la comunidad universitaria (estudiantes, docentes e investigadores), así como a investigadores nacionales y extranjeros de instituciones públicas y privadas de acuerdo.
Unidad Bibliotecaria Central , donde se encuentran los organismos de dirección y administración del SBUES, y los departamentos de servicios al público, sistemas y procesos técnicos. La Unidad Bibliotecaria Central se encarga de dictar las normas y políticas en lo referente a los procesos técnicos y los servicios a los usuarios.
Unidades Bibliotecarias Especializadas por áreas. Hasta la fecha, están distribuidas de acuerdo a los siguientes ámbitos: salud, ingenierías y humanidades. Se encargan de brindar atención de primera mano a los estudiantes de cada facultad para que el tipo de uso que le den a los libros sea de mayor rendimiento para ellos y ellas.
Unidades Bibliotecarias de las Facultades Multidisciplinarias . Son centros de documentación que cuentan con referentes compartidos por diferentes carreras o áreas de estudio e investigación. El tipo de trámite también está diseñado para hacer más accesible el tipo de contenidos que los estudiantes de dichas asignaciones necesitan. |
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