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Negocios juegan al ritmo del fútbol

Rosali Iraheta
Redacción

El Mundial Alemania 2006, que comenzó el pasado 9 de junio, ya deja beneficios en el sector de venta de televisores y de comida rápida.

Foto: Rosali Iraheta

El deporte rey ha generado ganancias millonarias a los comerciantes del país.

Las tiendas de ropa Speed Limit sacaron, para la población salvadoreña, imitaciones de camisas con los logotipos y el color de cada equipo presente en la contienda futbolística. Karla Mejía, vendedora del almacén, asegura que la más vendida es la de la selección de Brasil. Este diseño cuesta ordinariamente $11.95; en promoción, 2 por $15.

Thelma Ramírez, de 24 años, afirmó: “Yo, para la final, ya tengo lista mi camisa de Brasil, para apoyar a mi equipo favorito”.

El almacén Dorian's también ha aprovechado la fiebre del consumo. En el negocio se han vendido alrededor de 300 televisores. ¿La estrategia? El descuento del 15 y 30 por ciento, sólo para la temporada de Alemania 2006.

El deporte rey ha generado ganancias millonarias a los comerciantes del país. Los puestos de ventas más sencillos venden objetos alusivos al evento. Los vendedores ambulantes no se quedan atrás: estos empresarios informales ofrecen pulseras con el nombre de las selecciones a $0.50. Remberto Reyes, en su faena, vocifera: “A dos coras, a dos coras llévese su pulsera”.

Los negocios de comida también se las ingeniaron. El restaurante Pizza Hut, para mantener su clientela, mandó a colocar televisores en los locales días antes del comienzo de los encuentros futbolísticos. La realidad se impone: donde no hay pantallas para ver los partidos, las y los aficionados no llegan. La empleada Sonia Castillo comentó: “Antes sólo en la sala de espera estaba el televisor, ahora hay uno en cada esquina”.

Los televisores son el artículo favorito de los hinchas. Como seduce la propaganda: “¿Qué mejor que disfrutar de los partidos en una gran pantalla plana y en la comodidad de su casa?”

En El Salvador, el salario mínimo no pasa de los $149; no obstante, sí hay dinero hay para adquirir un televisor. Jaime Zelaya, empleado de La Curacao, explicó que el modelo más solicitado por los compradores es el pantalla plana. El modelo pequeño de 21” cuesta $835; el grande de 35”, $2,560. Se han vendido aproximadamente 250 unidades hechas con plasma en lo que va del mes.

Sin duda, la “locura” del mundial ha afectado los bolsillos de los salvadoreños y salvadoreñas. Pero también es cierto que ha dejado ganancias para quienes se aprovechan del consumismo generado cada cuatro años por el deporte rey.