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Call centers pactan congelamiento de plazas para evitar aumentos en sus costos

Mariella Ortez
Redacción

Las empresas de centros de llamadas que operan en El Salvador acordaron a finales del año pasado limitar sus contrataciones de personal, a fin de evitar que la competencia entre sí suponga al mediano plazo elevar demasiado sus costos.

Si el candidato trabaja o ha trabajado en un centro de llamadas en el último mes no puede ser contratado, según confirmaron representantes de estas compañías.

En materia comercial, las leyes de la oferta y la demanda crean una dinámica en la que cuando la demanda supera por mucho a la oferta, los precios suben. Eso, precisamente, es lo que está sucediendo en este momento con el mercado laboral de los call centers.

Los centros de llamadas, que requieren empleados bilingües, enfrentan escasez de personal. Esto ha provocado entonces que los pocos que manejan el idioma inglés migren constantemente hacia empresas que ofrecen salarios más altos. Por lo general, alguien que se inicia en una de estas compañías percibe sueldos de alrededor de 400 dólares por una jornada de tiempo completo, según sea la empresa contratante.

Adelantándose a una situación que podría llevarlos a una guerra de aumento de salarios, fue que empresas como Dell, Teleperformance, Sykes y otras cuatro dedicadas a este rubro, pactaron la medida. Esto para que la escasez de personal los afectara, al menos, de manera equitativa.

“A ninguna empresa le conviene que se disparen los sueldos o, en todo caso, quedarse sin personal”, explica Pedro Sánchez, director de Relaciones Públicas de la compañía estadounidense Dell. “Nosotros, como empresa seria, lo sabemos. Esta situación no nos conviene, por eso respetamos el acuerdo (con las empresas de la competencia)”, asegura.

Similar postura asume Gabriel Tozcana, gerente de la filial salvadoreña de la multinacional Teleperformance, quien dice que su empresa ha sufrido “en carne propia” la escasez de personal. “Eso es bien delicado para nosotros debido a que pone en peligro las campañas de nuestros clientes”, razona.

Con el aval del gobierno

El acuerdo que restringe las contrataciones en los call centers tiene además el visto bueno del gobierno. Así lo aseguró a este medio la directora ejecutiva de Agencia Nacional para la Promoción de las Inversiones (PROESA), Patricia Figueroa. “Lo que se busca evitar es que el país pierda competitividad”, dijo.

La funcionaria estima que si los sueldos comenzaran a subir desmedidamente, esto beneficiaría solo a unos pocos, pero causaría al mismo tiempo un daño a la economía salvadoreña, pues las empresas migrarían hacia países que tengan costos más bajos.

Figueroa asegura que si bien se está limitando la competencia, eso no es contradictorio con la doctrina de libre mercado que profesa el gobierno, ya que el acuerdo “protege un bien mayor”: la disponibilidad de empleos. Y esta condición, insiste, depende de que las empresas encuentren en El Salvador mejores condiciones para funcionar que en otros países.

Moviendo piezas de respaldo

Pero el gobierno no se ha limitado únicamente a expresar una posición a favor de la medida, sino que también ha asumido un papel activo en el respaldo de este acuerdo. PROESA decidió también no promover la llegada de más empresas de centros de llamadas hasta que haya una mayor oferta de personal bilingüe en el país, que permita satisfacer la demanda actual de empleados de las siete empresas de call centers que funcionan en El Salvador.

“Si nosotros traemos más empresas lograríamos el mismo efecto que si los call centers comienzan a competir entre ellos por los empleados”, justificó Figueroa, señalando además que tampoco es muy atractivo para un empresa venir y tener que competir desde un inicio con los sueldos del personal que necesitan.

Con el beneplácito gubernamental y el convenio de las empresas, los únicos que por hoy parece que se verán afectados son los empleados que trabajan en este sector, ya que con la medida ven reducidas sus posibilidades de mejorar sus condiciones salariales.

“Yo me cambié de Sykes a Dell el año pasado justamente porque me ofrecían un mejor sueldo. Si hubiera oportunidad de cambiarme de nuevo a otro lugar en el que me den mejor sueldo, mejores condiciones, por supuesto que lo haría. No es justo que estén llegando a esos acuerdos”, dijo a Comunica Carlos T., sorprendido al conocer de la medida.

Sin embargo, la directora ejecutiva de PROESA aseguró que la Superintendecia de Competencia no ha investigado aún esta situación porque esa instancia solo actúa a partir de denuncias y, hasta ahora, nadie se ha mostrado afectado.