Portada Multimedia Edición actual    
Ayuda
 
Portada / Noticias

 

 
 

"Angeles de la paz se quedó como una idea a largo plazo"

Marvin Sotelo
Redacción

Hace 15 años, Daniel Carzana dejó su Francia natal. En 1992, después de la firma de los Acuerdos de Paz, El Salvador se convirtió en su principal escenario. Su participación en la campaña de destrucción de explosivos en el país, y su posterior desempeño en el departamento de la familia de la Policía Nacional Civil (PNC) le facilitaron el trabajo con los Ángeles de la Paz

El movimiento Ángeles de la Paz nació en el año 2002. Fue creado como parte de una campaña que impulsó el Programa Nacional de las Naciones Unidas (PNUD) en el marco de la construcción de una sociedad sin violencia. El trabajo se hizo de manera conjunta con diferentes instituciones: El Ministerio de Educación, El Museo Tin Marín, La Radio UPA y la PNC

Daniel Carzana ha sido testigo del crecimiento de esta experiencia. Durante tres años se ha dado cuenta que esa iniciativa ha valido la pena y cree mucho en el potencial de los niños. Se calcula que más de 3,500 niños de diferentes Centros Educativos han participado en múltiples acciones para sensibilizar y movilizar a la opinión pública sobre los riesgos de la proliferación de armas de fuego en manos de civiles. Los niños dejaron sus armas de juguete para dar ejemplo a los adultos.

Para este funcionario del PNUD que se viste de forma casual y que ya pasa los 40 años, el movimiento Ángeles de la Paz seguirá adelante aunque no cuente con financiamiento para la ejecución de sus actividades. Su mayor satisfacción es haber contribuido a que los niños caminen solos para conseguir una sociedad sin violencia.

¿Por qué escogieron el nombre Ángeles de la Paz?

Nosotros no hemos seleccionado ese nombre. Cuando se hizo la campaña se le preguntó a los niños como querían llamarse, se les presentaron varias propuestas y ellos seleccionaron: Ángeles de la Paz.

¿De qué concepto de paz estamos hablando?

Es una paz más bien de convivencia, no tanto de seguridad nacional, que va con los Acuerdos de paz. Aquí es de convivencia, de confiar en el otro, de cómo construir una cultura ciudadana.

¿Por qué se ha pensado en los niños como protagonistas para sensibilizar a la opinión pública sobre el desarme?

El tema de las armas es un tema complicado, difícil. La idea era trabajar desde el concepto del niño. Los que más compran armas son padres de familia, gente de 30, 35 años. Entonces para llegar a ellos, era más fácil a través de sus hijos. Hay que demostrar que la opinión de los niños vale.

¿Qué tipo de seguimiento le dan a los niños que se agregan a esta iniciativa?

Desde 2002 hubo una progresión. La primera estrategia fue una estrategia de campaña, de un año. Organizar grupos, apoyar la opinión pública. Fueron como 12 municipios en la zona urbana.

En el 2003, El Ministerio se dio cuenta que en los niños de 7 a 13 años había como un potencial, y que era interesante prevenir desde temprana edad. Se abrió un camino. Aquí apoyamos, más que todo, la resolución de conflictos dentro de la escuela.

En el 2004 se ha seguido esta estrategia y se ha profundizado. En algunos casos, se logró institucionalizarla en las escuelas. Entonces Ángeles de la Paz se quedó, no como una campaña, sino como una idea a largo plazo.

¿Podemos decir que los Ángeles de la Paz lograron su objetivo?

En la última encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública de la UCA (IUDOP), el 62% de la población no quiere portar las armas. En 2002, era el 54%. Hay un margen mucho más alto de la población civil que no quiere utilizar las armas. También el lema “Armas ni de juguete” se quedó también en muchas mentes. Fue una contribución para cambiar un poquito la mentalidad .

¿Cuáles son las principales dificultades que han encontrado?

Primero, la falta de una logística grande. Segundo, la movilidad de los adultos, maestros y directores, también dificulta la permanencia de este tipo de escuelas sin el respaldo de un proyecto. Y tercero, una dificultad cultural que impide la participación de los niños. Todavía hay dificultad para ver que los niños pueden resolver los conflictos entre ellos, que no siempre requieren de un adulto para hacerlo.

¿Qué piensan hacer para que se modifique la actual ley de Armas que todavía permite la portación de armas en muchos sitios públicos?

Los Angeles de la Paz hicieron varias cosas, por ejemplo, las esculturas, misa para las víctimas, El año pasado presentaron 40,000 firmas a la Asamblea Legislativa. Esa corriente ya hizo todo el trabajo que podía hacer en términos de opinión.

Según Mauricio Gaborit, El Salvador es el séptimo país que más compra armas a los Estados Unidos. ¿Qué acciones van a realizar para evitar esta situación?

Los Ángeles de la Paz pueden incidir en la demanda, que la gente no compre armas. La idea clave era: “las armas no te protegen, comprarlas es un peligro”.

El alcance de ellos es sensibilizar. El reto para todos estos grupos es como quitar la portación de armas. Es un reto complicado y difícil. Me parece que solo Brasil ya logró quitar la portación de armas.

¿Cómo ve el futuro de Ángeles de la Paz?

Dependerá de cada escuela. Es probable que desparezca el grupo de hoy, porque no hay tanta fuerza, faltan recursos y están más solos.

¿Por qué no hay financiamiento para este tipo de programas?

Los proyectos son para abrir ventanas, construir experiencia. Algunos se logran institucionalizar, otros no. En el caso de Ángeles de la Paz, con el Ministerio de Educación se ha elaborado, pero no sé si van a seguirlo. En el caso de la PNC, ellos van a seguir.

¿Qué es lo que a usted más le satisface de este trabajo?

La chispa de los niños. Ellos se atreven a tomar la palabra, y eso contribuye a crear una oportunidad.

¿Recuerda alguna experiencia muy significativa que haya tenido en su trabajo con Ángeles de la Paz?

Cuando fuimos a la Asamblea. Yo vi cómo los niños se expresaban con tanta seguridad. Eso me extrañó. Yo, cuando era niño no hablaba de esa forma.

 
 

 

 

 

 

 
 

vínculos

Sociedad sin violencia (PNUD)