Faltó comunicación en la semana del comunicador
Javier Cuéllar
Redacción
Los estudiantes de Comunicación Social realizaron, del 6 al 10 de junio, la acostumbrada semana del comunicador. Una tradicional festividad que busca abrir espacios de participación para los estudiantes de dicha carrera, además de ofrecer una amplia programación artístico-cultural.
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Foto: Lyl Älverez |
| Jóvenes participantes afinan sus instrumentos mientras esperan la inauguración de la semana del comunicador. |
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“Mirá, Escuchá y Proponé “ fue el lema con el cual distinguieron a “la semana del comunicador 2005”. En ella se programaron diversas actividades que ayudarían al esparcimiento de los estudiantes y a reforzar sus propuestas como futuros comunicadores. Sin embargo, como todos los años, se dejaron notar problemas en la organización. Actividades retrazadas y eventos suspendidos fue la tónica de la semana.
Manuel Cubías, ex jefe del Departamento de Letras asegura que "cada año se les ha ofrecido apoyo a los muchachos para realizar este evento". Sin embargo, el catedrático aclaró que la organización de la actividad, así como la celebración es de exclusiva responsabilidad de los estudiantes. “El departamento apoya y anima, pero es responsabilidad de los estudiantes y siempre ha sido así. Parece una ironía pero considero que faltó comunicación en esta semana.”, expresó.
Esta semana se ha visto con varias limitantes en su contra y una de estas según Cubías, fue que el evento se comenzó a organizar tarde. “En un inicio se pensó que el evento diera inicio en mayo pero luego vimos que era más sensato pasarlo para las primeras semanas de junio.”
Para el catedrático la semana del comunicador es un evento donde toda la facultad debería estar involucrada y enfatiza que uno de los elementos que se ha venido perdiendo en los últimos años es el sentido de pertenencia por parte de los estudiantes de la carrera. “Yo creo que mucha gente no siente que la semana del comunicador les pertenece. Hay una especie de apatía.”
Walter López,coordinador general del evento, dijo que uno de sus más grandes fallos fue la poca publicidad. “Comenzamos con la propaganda de las actividades una semana antes, entonces como podés ver, el tiempo nos comió. Hicimos lo posible por cubrir pero sí sentimos que nos quedó un vacío en esa área.”
La semana del comunicador 2005 se pensó con una agenda de actividades y temas que competen en una u otra medida a la carrera de Comunicación Social. Este año, según López, surgieron muchos inesperados para que se concretaran algunos de las actividades programadas. “En ocasiones teníamos algo ya hecho, pero salía un imprevisto que nos tiraba el evento. Como por ejemplo la inauguración que comenzó más tarde de lo planeado porque se arruinó el carro que traía los instrumentos de la batucada, o el día que cancelamos los eventos por que creímos que llovería”.
Para López uno de los puntos débiles que pueden destacarse dentro de la organización fue que hubo mucha gente involucrada. “Entre menos gente mejor, es decir, si son pocos pero conocés bien a tu gente sabés con lo que te pueden cumplir y sabés qué les podés delegar y qué no.”
Gabriel Labrador, estudiante de quinto año de comunicaciones, asegura que se ha visto un descenso en la calidad del evento con el pasar de los años. “Lo que pasa es que se ve poca organización y por eso a muchos no les interesa el tema.” Labrador expresó que la desmotivación afectó el éxito de las diferentes actividades.
Departamento y estudiantes tienen una año para replantearse la organización del evento, valdrá la pena redefinir el involucramiento de los diferentes actores para ofrecer, desde la universidad, un espacio propositivo que contribuya a la preparación de los alumnos de la carrera de comunicación social.
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