Ayudar a sobrevivir o matar
Por
Erika Domínguez
Periodista
Todos decimos amar la naturaleza y apreciar a los animales silvestres, pero pocas son las personas que están para apoyar organizaciones sin fines de lucro, como los altruistas y personas de gran corazón que brindan ayuda en la Fundación Zoológica de El Salvador (FUNZEL). La colaboración puede ser desde trabajo humanitario, hasta donativos de alimentos para los huéspedes que se encuentran en el recinto.
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Fotos: Erika González |
Alrededor de unas 5.000 especies de animales están amparadas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) contra la explotación excesiva debido al comercio. |
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Varias especies de nuestro país, como la guara roja y el jaguar, han desaparecido a causa de las cacerías deportivas o capturados para ser vendidos como mascotas y por la destrucción de su hábitat. Falta poco para que otras especies desaparezcan si no se toman las medidas necesarias para contrarrestar esta situación.
Según el Art. 117 de la Constitución de la República, se establece que es deber del Estado proteger los recursos naturales, así como la diversidad e integridad del medio ambiente, y se declara de interés social la protección, conservación, aprovechamiento racional, restauración o sustitución de los recursos naturales en los términos que establezca la ley.
Por tanto; hay leyes que regulan el manejo de los animales amenazados y en peligro de extinción y con el fin de aplicar dichas leyes, muchas organizaciones como FUNZEL con el apoyo del Fondo Iniciativas para las Américas El Salvador (FIAES) han desarrollados programas que justifiquen las medidas relativas a la conservación de las especies silvestres en cautiverio.
En el 2005, FIAES realizó en 6,203 viviendas, de San Salvador un censo, del cual el 97.6% no tienen permiso o registro de las especies silvestres, la mayoría son aves y reptiles, entre ellas están: el 25% son chocoyos, la catalnica (14.2%), y diversas clases de loras (10.9%); la tortuga de bosque (19.8%), y la tortuga candado (10.1%), y el 1.5% de los hogares mantiene iguanas.
Como resultado de este censo se obtuvo que una significativa proporción de viviendas (14.2%) mantiene fauna silvestre cautiva y que las características generales en cuanto a su uso, manejo y cuidados no reflejan las condiciones idóneas que puedan favorecer su debida protección y conservación.
Por lo anterior, es necesario que las autoridades como el Ministerio del Medio Ambiente y recursos Naturales (MARN) promuevan medidas eficaces para generar cambios de actitud en los diferentes sectores de la población.
"Mire usted sabe que esto es prohibido, no me le tome foto a los loros, sólo a las iguanas o a las tortugas", mencionó una vendedora del mercado central, quien manifestaba tener temor por comercializar con estos animales.
El comercio de los animales como las iguanas, loros, pericos, patos silvestres, tortugas, están a la orden del día en el mercado central de San Salvador, sin consideraciones sobre las consecuencias de mantener estos animales fuera de su hábitat.
Las condiciones en las que mantienen en cautiverios a los animales son deplorables, por ejemplo las jaulas pequeñas y oxidadas, el aseo, la desnutrición con la que algunos animales tratan de sobrevivir.
La venta va desde $5 dólares por una tortuga hasta de $20 dólares o más por aquellas especies más raras como las loras o iguanas de tamaño grande. Las vendedoras comentan que en algunos casos pueden ser compradas para mascotas, pero en otros como las ratas y perros pueden ser comprados para realizar experimentos.
Las comerciantes piden que no se tome fotos a las iguanas, pero dejan que le tomen a unos patos porque según ellas no habían problemas, sin darse por enterada que estos patos silvestres de pico rojo se encuentran en peligro de extinción.
Eva García, Voluntaria de FUNZEL y estudiante de veterinaria de la universidad nacional manifestó "Muchas personas vienen a dejar sus mascotas aquí por que se aburren de ellas o porque se las han encontrado debido a que se les escapan a sus dueños" además agregó que lo común es que están maltratadas y por eso les curan y luego los liberan.
Uno de los que sobreviven en la Fundación es un mono capuchino, el cual asegura García es la especie que sale en la película que actualmente es muy popular "Piratas del Caribe".
No corrieron igual suerte los animales que hoy se encuentran en el mercado central, puesto que estas se encuentran presos para comercializarse y pueden ser destinadas para matarse y no para cuidarlas y dejarlas libres después en su hábitat natural. |