Salvadoreños prefieren microempresas a empleo formal
Por
Yizack Montoya
Periodista
La desesperanza financiera que dejaron los terremotos de 2001 y el desilucionante salario mínimo del empleo formal ha permitido que cada vez sean más salvadoreños los que se decidan por fundar su propia microempresa.
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Foto: Yizack Montoya |
Las mujeres son una de las poblaciones que optan por los negocios informales. |
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La microempresa en El Salvador tiene una incidencia enorme para la economía del país, sobre todo por el papel preponderante que desempeña en la generación de empleo. A falta de este rubro formal, cada vez son más salvadoreños que prefieren tener su propio negocio.
Luego de los terremotos de 2001, que dejaron sin empleo y esperanza a miles de personas, en nuestro país existen, actualmente, cerca de millón y medio de microempresas, de acuerdo a la Alianza para el Desarrollo de la Microempresa (ALPIMES).
“El sector de la microempresa ha cobrado gran empuje en los últimos cinco años, gracias al mayor número de negocios y de créditos financiados después de los terremotos”, comenta el consultor de economía para ALPIMES, David Carranza.
De acuerdo a ALPIMES, la actividad microempresarial se concentra fundamentalmente en la zona urbana. Según datos evaluados entre diciembre y mayo de 2006 y 2007, a través del sistema de Encuestas de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), más de las dos terceras partes de los micronegocios están ubicados en los mercados urbanos. “La gente busca poblaciones dispersas, aunque vivan lejos de ella. Los negocios personales se encuentran en todas partes, pero céntricos; hay algunas personas que prefieren viajar desde lejos para ponerlos”, explica Carranza.
Según una investigación de 2006 de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), existe un predominio de mujeres al frente de los negocios: como dueños aparece un 64% de mujeres frente a un 36% de hombres.
“Las mujeres son las que toman la decisión de fundar una microempresa, principalmente porque saben que en un empleo formal –si es que lo encuentran- ganarán menos”, aduce Saúl Avilés, directivo de CONAMYPE.
De acuerdo al Ministerio del Trabajo, la microempresa aumentó un 6,3% en el primer trimestre de 2007 con respecto al mismo período de 2006.
El empleo formal aumentó un 5,8% en el primer trimestre de este año respecto del último trimestre de 2006.
"Los datos muestran que en el país sólo el que no quiere no trabaja. El empleo formal y la microempresa continúan creciendo por el bien de la economía", expresa Manuel Cruz, administrativo del Ministerio del Trabajo.
Les va mejor
En nuestro país el salario mínimo es de $140 mensual, pero para los empleados de clase media baja alcanza unos $250. En contraparte, un buen fin de semana en una pupusería popular dejaría al propietario alrededor de $300 ó $400. “Yo era secretaria y me pagaban $225 mensual; eso no me alcanzaba ni para una semana y media; gracias a Dios, tomé la decisión de poner esta pupusería, y me resultó. Hoy gano mucho más”, comenta Susana de Hernández, propietaria de la pupusería “La Finita”, en San Antonio Abad.
Misma percepción comparte Alfonso Martínez, propietario del taller de estructuras “El Éxito”, en San Ramón. “Laboré dos años poniendo alumbrado eléctrico en CAESS, y me pagaban $350, que no me alcanzaba para mis responsabilidades familiares. Con el taller gano, mensual, mínimo $500 cuando va mal”, relata.
Los microempresarios, por lo general, se han tipificado como dueños de talleres de mecánica y estructuras; carpintería, comercio en pequeño, pupuserías, salas de belleza y comedores.
Los que se deciden a fundar su propia micronegocio cuentan con muchas facilidades para pedir préstamos financieros. “Existen 115 instituciones las que financian al sector de microempresas, entre cajas de crédito, cooperativas de ahorro, financieras no bancarias, ONG, bancos de los trabajadores y dos bancos comerciales”, destaca Avilés.
Según CONAMYPE, en 2005 la cifra de microcréditos registró los 123 mil préstamos; al cierre de 2006 éstos subieron a los 380 mil, y se estima que a finales de 2007 la cartera microempresarial será de 540 mil créditos.
Una microempresa es aquella que no tiene más de diez empleados, y cuyas ventas anuales no superan los $68,571.43.
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Este es un porcentaje estimado de cada rubro de la microempresa, según CONAMYPE.
LA MICROEMPRESA |
2006 |
Establecimientos |
Millón y medio |
Porcentaje de Participación |
99.1% |
Industria |
51.9 % |
Construcción |
8.79 % |
Comercio |
84.76 % |
Servicios personales |
20.41 % |
Restaurantes y comedores |
30.77 % |
Servicios financieros |
2.28 % |
Servicios a otras personas |
3.57 % |
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“Prefiero tener esta chilatería y vivir de ella, a que me estén explotando en un trabajo que el sueldo da pena”, Nora Gómez, propietaria.
“Los salvadoreños se dan cuenta de que en una microempresa ganarán mucho más que laborando formalmente. Además, ellos son sus propios jefes en su negocio”, David Carranza, CONAMYPE.
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