Portada Multimedia Edición actual    
 
 
Portada / Noticias

 

 
 

Una aventura empresarial que nace por la pasión al fútbol

Por Johnny Benítez
Periodista

Cuando niños, Cristian Cuéllar y Rodolfo Góchez se juntaban para patear el balón en su natal Santa Ana. Ahora, sustituyendo los uniformes deportivos por las camisas manga larga y los pantalones formales, se reencuentran para transpirar de forma diferente su afición a la "redonda" con el lanzamiento de una revista capaz de satisfacer a cualquier clase de hincha.

Foto: Johnny Benítez

La primera edición de El Futbolero tiene en portada al portero de la selección nacional Juan José Gómez. Este proyecto nace de la afición y el entusiasmo de dos amigos por este deporte.

La puerta de vidrio tiene un rótulo que marca territorio: "zona de jugadores de fútbol". Y es eso lo que precisamente se respira en cada metro de la nueva oficina de la redacción de "El futbolero": fotos de Maradona, Ronaldinho, Roberto Carlos y Kaká; camisolas del Boca y Brasil, entre otros artículos que reproducen todo el colorido de la tribuna más encendida del estadio.

Desde la última semana de mayo, se encuentra en el mercado la nueva revista que abordará de forma diferente el deporte de las mayorías. Rodolfo Góchez, de 29 años, administrador de empresas y director ejecutivo de la publicación, recuerda que desde muy pequeño, en su casa de Santa Ana, estuvo muy influenciado por el fútbol: "Mi formación fue, desde chiquito, fútbol y fútbol; quizás por ser un pueblo lo vivís así. Yo jugaba en el colegio y con la mara que era buena.mara que literalmente vivía en una champa, mara calle, pero buenísimos. Esa formación es la que nunca tendrán los periodistas que no jugaron como nosotros, porque eso lo mamas desde pequeño."

Foto: Johnny Benítez

Rodolfo Góchez, director de la revista, habla sobre sus orígenes y sus proyecciones con esta publicación. La marca El Futbolero está por todos los rincones de su oficina.

Su compañero de aventura editorial, Cristian Cuéllar, de 27 años, egresado de ingeniería agrónoma y co - responsable de los contenidos de El Futbolero, agrega que el inicio de esta relación se dio cuando ambos llegaron a las escuelas de fútbol, en la Finca Modelo, de Santa Ana. "En esa época, Rodolfo jugaba de cinco y yo de volante derecho. Fue entonces cuando esta amistad comenzó", recuerda.

Góchez cree que esta particular formación es un círculo que cada vez se hace más grande con el paso de las generaciones, pues en su caso recibió la afición de su abuelo Rodolfo Góchez y su papá Rafael Góchez, a quienes califica de "futboleros". Pero su hermano menor Rodolfo, ahora cuenta con la influencia de toda la generación de parientes amantes del fútbol.

Entre todas las anécdotas, Góchez trae a la memoria un personaje conocido como "Chocolate", sin poder recordar su verdadero nombre, a quien reconocían por sus amplias habilidades con el balón y su origen humilde, cuyos padres eran los encargados de cuidar la finca donde jugaban. A este tipo de experiencias le atribuyen el diferenciador principal en su perspectiva sobre su trabajo periodístico: "Te aseguro que nos ponemos a platicar con un periodista que nunca haya jugado, y van haber palabras que no las va entender."

Enfermos y locos contando historias

La idea de una revista especializada en fútbol surgió, porque lo que los medios locales mostraban era lo mismo que se podía ver en Internet y ya todo daba lo mismo, según Góchez. Además, viendo publicaciones como "El Gráfico" de Argentina "te das cuenta de un montón de historias chivas que podes contar, y podemos hacerlo en relación a nuestra propia realidad," asegura el director.

Por su parte, Cuéllar ve la necesidad de hacer cosas distintas sobre el tema. "La diferencia es que nosotros vayamos donde el personaje y contemos cómo reaccionó, que gestos tuvo o que cara puso, y no sólo preguntemos por lo que hizo o dejó de hacer," sentencia el ex futbolista. Góchez añade que una de sus mayores satisfacciones es que en las entrevistas haya logrado conmover a sus invitados hasta el punto de hacerlos llorar.

Este es el mayor reto que se plantean a la hora de trabajar sus notas, poder trasladar las emociones y los detalles menos conocidos de cada tema con la experiencia de alguien que no sólo es aficionado al deporte, sino también lo respeta porque es parte fundamental de su vida.

Ambos se definen como "locos fútbol", y Góchez reconoce que con Cuéllar encontró otro "más enfermo".

"Si vos me pedís una edición para mañana, te aseguro que tenemos tantas cosas que contar que con seguridad la hacemos. Es increíble como la gente que le gusta este deporte se enamora del proyecto, incluso con los clientes lo menos que hablamos es de precios, hablamos de fútbol," declara el director.

Los desafíos de esta empresa son grandes. Góchez, antes administrador del complejo deportivo Gambeta, en Santa Tecla, La Libertad, y dueño de la tienda de ropa deportiva Dr Fut, en San Salvador, ahora se dedica a tiempo completo al trabajo de la publicación. Mientras Cuéllar sigue como gerente de ventas del complejo recreativo Los Parques, en Santa Ana, y buscando horas extras para incorporarse al proyecto.

Apenas cuentan con una revista, pero, como en el juego, fue producto de colaboración y trabajo en equipo. "Sergio Castellanos es un argentino que daba clases de fútbol en la Escuela Americana, donde yo también era profesor de fútbol," cuenta Góchez. "Yo lo contacté por otros negocios, y después le comenté lo de la revista y desde entonces está súper enchufado con el trabajo. Nos consigue entrevistas y contactos desde Argentina que tienen otro nivel, así hemos hallado gente que nos ayuda simplemente porque les gusta el fútbol."

Los creadores de "El Futbolero" admiten que están haciendo periodismo sin ser periodistas. Dentro de las principales críticas recibidas en su primera edición, por parte de algunos que trabajan en las secciones de deporte de los medios de comunicación está dedicar más espacio a la imagen que al texto.

Para Salvador Melgar, de 33 años, egresado de la carrera de Comunicaciones de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", la revista es un producto interesante que tiene muchas posibilidades de triunfar. Sin embargo, Mauricio Martínez, de 39 años, locutor deportivo radial, cree que la revista tiene buenos temas, pero aún es necesario mejorar la forma en que son presentados.

Una revista de aire, donde hay letras que al soplarlas salen volando, es lo último que buscan los "cerebros" del proyecto. El intento es hacer un medio alternativo que logre reflejar el impulso que lo llevó a nacer: la pasión por el fútbol.

 

 

 

 

 

Más sobre El Futbolero

 

La primera edición salió al mercado en la última semana de mayo, y se caracteriza por ser un medio 100% de fútbol. De principio a fin.

-Su costo es de un dólar y tienen proyectado sacarla mensualmente.

-Actualmente se puede adquirir en: Kiosco Liga Manía de Plaza Merliot, en Santa Tecla, La Libertad; Kiosco Dr Fut de Plaza Mundo, Soyapango, San Salvador; tienda Wanako en Metrocentro, San Salvador.

- Tambièn a través de repartidores de periódico en la Ceiba de Guadalupe, Antiguo Cuscatlán; semáforos de la colonia Zacamil, en San Salvador; en las entradas de las universidades José Matías Delgado y José Simeón Cañas (UCA), de Antiguo Cuscatlán, en La Libertad.

- Próximamente estará disponible gasolineras y supermercados de todo el país.

-Su primer ejemplar consta de 46 páginas y cuentan con 11 anunciantes.

-Los temas de su número inaugural son: "El avión Casadei, la verdadera historia de la culebrita macheteada", "Norberto, un pajarito de Huezo fino", "Juan José Gómez, sólo y su red, apuesta al proceso", "Entrevista con Francis Cornejo, el descubridor de Maradona".

- Tiene secciones como "Sudando la camiseta" que habla sobre condición física y "Doctor Fútbol", en la que se aborda lo relacionado a lesiones deportivas.

- Posee la colaboración del caricaturista Ruz y una columna de opinión escrita por el periodista salvadoreño Fernando Palomo, de la cadena internacional ESPN.

-Muy pronto se podrán hacer suscripciones anuales por un valor de $10.

-Tienen planeado sacar una página web con información complementaria a la publicada.