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Unas cuantas preguntas

Por Claudia Gaitán

Hace una semana recibí en mi correo electrónico una cadena que, afortunadamente, no me amenazaba con sabotear mi vida amorosa si no la reenviaba, simplemente invitaba a que la compartiera con todos los salvadoreños, precisamente porque su contenido es de interés especial para nosotros: los salvadoreños. El mensaje era claro: la culpa de la crisis económica, política, cultural y social del país es de los salvadoreños. A la primera lectura que le di me mostré de acuerdo con el anónimo autor de la cadena. Pero luego de leerla un par de veces y reflexionar me sentí muy en desacuerdo y empecé a preguntarme ¿quién tienen realmente la culpa?

En la cadena se plantea que los salvadoreños tenemos la culpa de los males del país porque, entre otras razones, no hay interés por la ecología ni por la lectura, porque no hay conciencia histórica ni política, porque los directivos de las empresas no generan capital humano, porque aquellos que tienen automóviles 4X4 sienten que tienen vía libre en la carretera… Lo interesante es que se exime de toda culpa a nuestros pasados -e incluso futuros- presidentes y por consiguiente, al gobierno. Me pregunto por qué. Si nuestros presidentes son salvadoreños y nuestro gobierno está conformado por salvadoreños, y los salvadoreños tenemos la culpa de los males, por lo tanto, los presidentes y el gobierno también son responsables de dichos males y más aún porque son estos quienes tienen la gran responsabilidad y el deber de velar por la nación.

Cómo es posible que se diga que no hay interés por la ecología si el gobierno jamás se ha preocupado por lanzar campañas que eduquen a la población en este aspecto, a no ser aquella de “arroja una lata en la calle y espantarás a un turista”, lanzada por el Ministerio de Turismo con el único fin de promover el turismo. Cómo es posible que se diga que tampoco hay interés por la lectura, si para comenzar, según datos de la Asociación Intersectorial para el Desarrollo Económico y el Progreso Social (CIDEP), en El Salvador, el 17% de la población es analfabeta, muchas veces porque las familias son tan pobres que no pueden mandar a sus hijos a la escuela… Lo cual al final no es mucha ganancia, porque el sistema educativo nacional es sumamente deficiente.

¿Qué no hay conciencia histórica ni política? ¡Claro! ¿Quién quiere tener conciencia de un pasado violento de doce años de guerra, de masacres como la de los indígenas en 1932, la del Sumpul en 1980, la del Mozote en 1981 y de numerosos crímenes no resueltos? De igual manera, ¿cómo tener conciencia política si durante 20 años ha gobernado el mismo partido político y es el único que tiene vía libre para hacer campaña política?

En cuanto a eso de que los que tienen un 4X4 creen que valen más, yo no lo pongo en duda. Sin embargo, me surge la pregunta ¿quiénes son los que tienen un 4X4? Por supuesto que no es el salvadoreño común y corriente, cuyo mísero salario mínimo no le alcanza ni para pagar una cuota. Los que tienen un 4X4 generalmente son, en mi opinión, aquellos a los que en la cadena se alude como “directivos de las empresas” que “no generan capital humano”, entonces me surge de nuevo otra pregunta ¿y quiénes son esos directivos? Una vocecita me responde que son precisamente aquellos que forman parte de la empresa privada que prácticamente es la mano derecha del gobierno.

Y hablando de las empresas, también se menciona que estas son “papelerías particulares de los empleados deshonestos” ya que estos se abastecen de útiles en sus lugares de trabajo para tener “lo que hace falta para la tarea de sus hijos”. Esto es algo que tampoco niego que hagamos los salvadoreños, y claro que estoy en desacuerdo con ello. Pero nuevamente me pregunto: ¿con un salario mínimo de 174.30 dólares mensuales una familia de cinco personas tendrá suficiente para cubrir los gastos de educación? Veamos… de esos $174.30 al restar el monto del Seguro Social y AFP, quedan $158.12, a esa cantidad, encima de todo, hay que quitarle los $98 que vale la canasta básica para ¡cuatro personas! Entonces solo quedan $60 dólares para pagar educación, salud, vivienda y otros servicios (que por cierto deberían de ser gratuitos y de calidad). Sabiendo esto no me extraña que los empleados de dichas empresas tomen la papelería necesaria ni que en el país se compren los certificados médicos… ¿Y cómo no, si una consulta cuesta los $60 que quedan de mi salario mínimo?

stoy de acuerdo en que El Salvador tiene serios problemas económicos, políticos, sociales y culturales, pero no estoy de acuerdo con que los salvadoreños mismos tengamos la culpa de ello cuando, gracias al gobierno, son solo unos pocos apellidos los dueños del capital; cuando es un gobierno cuya campaña política es desprestigiar a otros partidos; cuando es un gobierno que a la menor oportunidad se toma tres días de puente; cuando permite que los diputados ganen más de 2000 dólares mensuales, mientras que una madre soltera que tiene tres bocas que alimentar no gane ni siquiera $100 al mes… Ahora me vuelvo a preguntar ¿quién tiene la culpa?