Portada Multimedia Edición actual    
 
 
Portada / Noticias

 

 
 

El agua, problema vital

Por John Quintero
Periodista

Los niveles de contaminación, producto del poco empeño humano para cuidar el medio ambiente salvadoreño, ha incrementado la desmejora de la calidad del agua. Además, el tratamiento de las aguas negras es insuficiente para sanar al escaso vital líquido.

Foto: John Quintero

La basura del Lago de Ilopnago es uno de los contaminantes del preciado líquido.

El Salvador posee 10 mil 255 kilómetros de ríos; pero la mayoría están contaminados, especialmente en zonas cerca de poblaciones. La cifra es preocupante. “El 95% de las aguas superficiales del país están contaminadas”, dijo el coordinador de la cátedra de Evaluación de Impacto Ambiental de la Universidad de El Salvador (UES), Nicolás Jiménez.

Las tres fuentes fundamentales de contaminación son por causa de las aguas negras de las ciudades; las aguas residuales industriales, que contaminan con compuestos de cobre, plata, cromo, mercurio y plomo; y también, las aguas de origen agrícolas porque contienen fertilizantes, herbicidas y plaguicidas que causan la muerte de plantas y animales acuáticos.

Jiménez enumeró a tres ríos como los más contaminados y que llevan desechos químicos, orgánicos e industriales al Embalse Cerrón Grande, convirtiéndolo en la cloaca del país. “En primer lugar está el Río Acelhuate, en San Salvador, que es el más contaminado; luego al Río Sucio, en el valle de Zapotitán y el Río Suquiapa, en Santa Ana”, dijo el biólogo.

El doctor Marvin Colorado manifestó que no es recomendable ingerir agua cruda de ningún río del país. “La ingesta de agua contaminada, por ejemplo con desechos fecales, puede ocasionar disentería, que es una infección que produce diarrea y malestar general”, explicó el especialista.

Protección

Desde 1987 está activa una normativa que obliga el análisis del agua cruda que se va a potabilizar. El instrumento denominado Índice de Calidad de Agua (ICA), fue desarrollado por La Fundación de Sanidad Nacional de Estados Unidos. Al momento, es utilizado por el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) y por la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA).

El ICA permite medir los cambios que se producen en el fluido natural. Por eso, se califica la calidad del agua del 0 al 100. Además, se ubica al agua en categorías de excelente, buena, regular, mala y pésima, cuando el recurso presenta problemas abundantes y no sería considerado para las actividades que implican el contacto directo con ella, como la natación.

De igual forma, hay 12 parámetros para la evaluación de la capacidad de uso de las aguas superficiales. En el examen se obtienen datos del oxigeno disuelto, las bacterias fecales, materiales sólidos y pH, que es la medida de acidez de una solución y debe estar en 7 puntos para una condición neutral. Cuando alguno de los parámetros está defectuoso, la fuente de agua cruda no puede ser potabilizada.

Reforma y saneamiento

Desde hace cinco años, por medio de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, ANDA ejecuta el Programa de Reforma del Sector Hídrico y del Subsector Agua Potable y Saneamiento. Entre los objetivos está promover la conservación y el uso eficiente del recurso hídrico.

Mediante este proyecto, ANDA recolecta cada mes muestras de distintos nacimientos del país para someterlo a un estudio de calidad de agua. Este proceso provee datos del nivel de tratamiento que se le tiene que hacer al agua, dependiendo de su contaminación.

La coordinadora de Gestión Hídrica del programa de Reforma del Sector Hídrico, Edmidlia Guzmán, confirmó que los nacimientos de agua de El Salvador están calificados en rango de regulares a buenas. Entre tanto, en San Isidro, Cabañas y en Nueva Concepción, Chalatenango los nacimientos están en excelente nivel.

Guzmán aseguró que el agua llega a las casas, a través de las tuberías, en buenas condiciones. La ingeniera manifestó que en algunos casos el agua se contamina pero es debido al rompimiento de las tuberías.

Tratamiento insuficiente

El 98% de las aguas residuales se descarga sin tratamiento alguno en los ríos, quebradas y otras fuentes de agua de todo el país. El Inventario de la Situación Actual de las Aguas Residuales Domésticas en El Salvador, elaborado por ANDA en 2003, muestra que de 243 ciudades con red de alcantarillado, sólo en tres se hacía tratamiento de agua residual.

El artículo 7 del Reglamento Especial de Aguas Residuales dice: “Toda persona natural o jurídica, pública o privada, titular de una obra, proyecto o actividad responsable de producir o administrar aguas residuales y de su vertido en un medio receptor, en lo sucesivo denominada el titular, deberá instalar y operar sistemas de tratamiento para que sus aguas residuales cumplan con las disposiciones de la legislación pertinente y este Reglamento”.

En consiguiente, Nicolás Jiménez afirmó que se debe hacer un manejo íntegro de los desechos. “No hay tratamiento físico, ni químico, sólo hay un tratamiento biológico, para atacar bacterias”, expresó. Como consecuencia de la concentración de metales en las aguas, las personas pueden producir cánceres o malformaciones en las futuras generaciones.

Las fotos de los satélites demuestran que vivimos en el planeta azul. La tierra tiene alrededor de mil 400 millones de kilómetros cúbicos de agua, pero el 97.27% es agua salada, otra parte está congelada en los polos, y queda sólo el 0,73% de agua dulce, lo que convierte al recurso en un problema de vida o muerte.

 

 

 

 

 

Artículos reguladores
 
 

Art. 117, inciso primero de la Constitución, es de interés social la protección, restauración, desarrollo y aprovechamiento de los recursos naturales.

 

Art. 70, de la Ley del Medio Ambiente, compete al Presidente de la República, a propuesta del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la emisión de los reglamentos que sean necesarios para la gestión, uso, protección y manejo de las aguas y ecosistemas, en los que deberán incluirse las medidas para la protección del recurso hídrico de los efectos de la contaminación.