“Como salvadoreños, tenemos que darle la oportunidad a nuestra propia gente”: Edwin Arévalo
Marcelo Reyes
Redacción
Edwin Arévalo es un cineasta salvadoreño, oriundo de San Juan Opico, La Libertad. Emigró hacia los Estados Unidos hace 11 años y, entre bromas, recuerda que en El Salvador nunca vio una buena película. “En el cine de mi ciudad sólo Rambo pasaban”, cuenta.
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Foto: Marcelo Reyes |
Arévalo calibra su cámara antes de comenzar a grabar dentro de la Iglesia El Rosario, otra de las locaciones donde lleva a cabo el rodaje de su segundo largometraje. |
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Arévalo confiesa que para él hacer cine es peor que las drogas: solo quiere pasar rodando. “Caminas por la calle y ves una señora jalando un costal y comienzas a armar tu historia. ¿Qué traerá la señora en el costal? ¿El cuerpo desmembrado de su esposo? ¿O simplemente gallinas que lleva al mercado a vender?”, ejemplifica.
En Estados Unidos, el director trabaja como programador de sistemas de computadoras y asegura que no ha tenido ninguna formación académica formal en el arte del celuloide. No obstante, ya dirigió su primera película, titulada “La sangre en el cuerpo” y rodada en El Salvador durante 2005. Para este año planea dirigir su segundo trabajo, bajo el nombre “Tres Caminos”, por lo que visitó el país durante el mes de mayo.
¿Cómo nace la idea de filmar una película en El Salvador?
En un principio tenía la idea de hacer un corto. Pero la preparación para hacer un corto es casi igual a la de un largometraje, así que decidí que haría una película, sería un largometraje. Entonces comencé a escribir el guión, titulado “The blood in the body”, para rodarlo en Los Ángeles con actores americanos. Aunque me sale más barato filmar en Los Ángeles, quiero ayudar a impulsar la producción de cine en El Salvador; por eso hago el esfuerzo extra, para hacer algo en el terruño.
¿Cuál es el apoyo que ha recibido acá en el país?
A pesar de que no conocía a mucha gente en el medio antes de rodar “La sangre en el cuerpo”, hubo mucha gente que me apoyó. El consulado de El Salvador y Concultura (Consejo Nacional para la Cultura y el Arte) gestionaron mi entrada al país con mi equipo sin pagar impuestos. La UTEC (Universidad Tecnológica de El Salvador) me ayudó con espacio para hacer casting. También me colaboraron varios grupos de teatro locales y Grupo Roble me ayudó con el local del Teatro Luis Poma, donde se exhibió por primera vez la película.
Teniendo en cuenta las dos únicas presentaciones que se han hecho de “La Sangre en El Cuerpo”, ¿cómo diría que ha sido la aceptación que ha tenido en el público salvadoreño?
Cuando presentamos la película por primera vez, en noviembre de 2005, por problemas de logística no tuvimos tanto público. Pero se escucharon bastantes comentarios buenos, así como también críticas. Vale la pena recalcar que la versión que exhibimos en El Poma no era la versión final, y, claro, los problemas técnicos estaban ahí.
¿Qué tantas modificaciones ha sufrido la película desde ese día?
Quité escenas que no aportaban mucho a la historia, el sonido ha sido remasterizado. Aunque hay cosas que no se pueden arreglar, el sonido es mucho mejor en la versión final.
¿Y en la segunda presentación qué pasó?
En marzo se presentó en el Festival Artístico Chalateco y tuvo una aceptación mayor. Ahí fue exhibida la versión final de la película, con la nueva banda sonora.
¿Cuáles son las mayores dificultades que planteó el rodaje de la película?
Locaciones, locaciones y locaciones. Teníamos todo listo y, como suele pasar, mucha gente nos canceló para último minuto. Sin embargo, tuvimos la suerte de encontrar nuevos lugares; pero, desgraciadamente, no pude controlar el ambiente ruidoso, entre otras cosas.
¿Por qué decidió que el elenco artístico (actores) de su primer trabajo fuera exclusivamente salvadoreño?
Porque nosotros, como salvadoreños, tenemos que darle la oportunidad a nuestra propia gente. Claro, ¡si Nicole Kidman quiere salir en mi tercera película, con todo gusto! Pero prefiero trabajar con gente local. En lo particular, encontré gente con un talento extraordinario, con ellos quiero seguir trabajando hasta que se aburran de mí.
¿Por qué el director de cámara no fue también salvadoreño?
Para comenzar, porque no conocía a nadie en el medio que hiciera cámara. Ahora conozco varios.
¿Salvadoreños?
Sí, salvadoreños. Tanto residentes en el país, como en los Estados Unidos.
¿Entonces?
Bueno, con Antonio Bunt (cineasta mexicano) ya había coproducido un documental. Entonces, el trato era que yo coproducía y hacía cámara en su película, y a cambio el haría cámara en mi primer largometraje. Pero eso sí, los siguientes dos proyectos están planteados con talento cien por ciento salvadoreño.
¿Qué representa la participación de la actriz salvadoreña Isabel Campos en su próxima película, “Tres Caminos”?
Isabel Campos es alguien con quien quiero trabajar por el resto de mis días. Tuve una magnífica experiencia en la última película, tanto así que decidí escribir el personaje de “Tres Caminos” específicamente para ella.
¿En qué papeles actuará Campos?
En la primera película fue una prostituta, en la segunda es la novia y luego esposa de un alcohólico en progreso. Y en la tercera… es una sorpresa.
¿Cuál es la idea del título de “Tres Caminos” en su nueva producción?
Tres países, tres personas que son la misma persona. Cada uno tiene su propio camino, pero el destino es el mismo. La idea de la película nació de la frase “tres caminos, un destino”.
Ha dicho que “La Sangre en El Cuerpo” y “Tres Caminos” son parte de una trilogía, ¿Cuál es el eje temático de esta trilogía?
Los problemas que azotan diariamente a la sociedad salvadoreña y la del mundo.
¿Aun en países del primer mundo?
La prostitución infantil, el Sida, el alcoholismo, drogadicción son problemas que están por todos lados del mundo. ¡Hasta en Suiza existen esos problemas! Las historias que narro se encuentran tanto en Irán como en Perú. Aunque la versión de La sangre en el cuerpo en Irán sería censurada (Ríe a carcajadas).
Ha dicho en otras ocasiones que sus películas pertenecen al movimiento Cine pobre, algunas personas opinan que cine pobre es cine de mala calidad ¿Es lo mismo Cine pobre que cine de mala calidad?
En realidad hay cine pobre de mala calidad y cine pobre de buena calidad. El camino a recorrer entre el cine pobre de mala calidad al de buena calidad es muy grande, y no es algo que va a pasar de la noche a la mañana.
Entonces, ¿qué o quién nos dice cuál es de buena calidad?
Eso depende a quién le preguntes. Si me preguntas a mí, la calidad de una película está primeramente en la historia, luego en la actuación y en tercer lugar, lo técnico de la película.
Lo técnico es lo que siempre cuesta más dinero.
Sí. No voy a comparar a Harry Potter con mis películas, porque eso es ridículo. Nuestro cine tiene que medirse con nuestra propia vara, no con la de otras industrias cinematográficas.
Cuando me dice que hay que medir con la misma vara, supongo que se refiere al mismo nivel de presupuesto.
Sí, me refiero a películas hechas por cineastas amateurs que han apostado hasta la camisa, claro, unos con más suerte que otros.
Algunos críticos de arte salvadoreños consideran que lo que usted y otros tantos compatriotas hacen no es cine porque no filman en formato de 16 o 35 mm . ¿Cuál es su posición al respecto?
Ahí entra de nuevo la comparacion de mis películas con Harry Potter: ¿quién tiene la plata para rodar en 16 o 35mm? Como dice el dicho: Si Dios te da limones, hacé limonada.
Jorge Dalton dice que hizo su última producción con retazos sobrantes de películas de 16 mm.
El proyecto de Jorge Dalton es algo muy ingenioso: sus recursos estaban limitados, y esa limitación te lleva a buscar otras maneras de hacer cine. Jorge Dalton es un buen ejemplo de lo que se puede hacer con recursos limitados. Pero, regresando de nuevo a los críticos de arte. De ellos debería de haber un poco más de apoyo a la gente local que suda la gota para llevar sus proyectos a cabo. El cristiano que vendió su última vaca para filmar, lo último que quiere oír es que su proyecto no es considerado cine. Ingmar Bergman filmó su última película en vídeo. Claro, no se comparan nuestras obras a las del maestro, pero cine no es el medio en el que filmas, sino el contenido. |