De tierras cultivadas a parques acuáticos
Orquídea Cáceres, Adriana Méndez y Natali González
Redacción
Hace siete años, don Julio Castro, de 58 años, se dedicaba al cultivo del maíz en Rosario de La Paz. Él rentaba la tierra para su siembra, pero los propietarios del terreno decidieron venderlo. Don Julio, entonces, ya no pudo continuar con sus cultivos, porque los nuevos dueños decidieron crear un centro recreativo en el lugar.
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Foto: COMUNICA |
Los toboganes invitan a deslizarse, y darse un baño en las piscinas para aliviar el calor. Este tobogán es de 12 metros de alturas, sólo los más atrevidos gozan de este atractivo. |
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Estos terrenos fueron utilizados para la construcción de centros turísticos acuáticos, que eran antes usados para cosechar diversos cultivos, entre estos algodón, maíz, hortalizas e incluso tabaco.
Don Julio tuvo que buscar una nueva forma de sobrevivir, “como ya no tenía donde sembrar, ahora mejor me dedico al comercio”, comenta el señor.
Según cuentan los lugareños, lo que en la actualidad es “Manantiales de Jiboa” (parque acuático de Rosario de la Paz), antes eran terreros áridos que se utilizaban como sembradío de maíz.
“Estos centros recreativos surgen por la necesidad de nuevas formas de hacer economía en el país”, asegura Carlos García, representante legal del Centro Recreativo Manantiales de Jiboa.
Los cultivos, según García, se dejaron de cosechar para dar paso a estas nuevas opciones de empresa y generar un negocio viable para obtener mayores utilidades y al mismo tiempo lograr que el turismo tenga un mayor desarrollo en el país.
De igual manera, surgieron los centros recreativos acuáticos “Termos del Río” y “Entre Ríos”, que iniciaron sus actividades haces 6 y 4 años respectivamente.
“Aquí se cultivaba tabaco”, cuenta el representante de Termos del Río, Walter López. Mientras que en Entre Ríos se sembraban hortalizas y granos.
Esta transferencia de tierras fértiles a centros turísticos llevó ventajas y desventajas, como todo cambio. El medio ambiente natural y el económico fueron los sectores que más cambios sufrieron.
En el país existen centros turismos nacionales; como Atecozol, Caluco, Ichanmichen, Sihuatehuacán, La Toma de Quezaltepeque, pero que por la falta de mantenimiento y el descuido de las instalaciones el número de visitantes ha disminuido.
Los centros turísticos públicos han sido relegados por los privados. La falta de inversión en estos los parques, los convierten en poco atractivos para el público.
Los parque acuáticos privados tienen una mayor inversión de parte de los propietarios, quienes buscan lo más novedoso para atraer a los visitantes. Termos del río cuenta con quince piscinas; entre ellas, una de olas y la termal, además de toboganes, restaurantes, clínica de salud, caballos, canchas, cabañas, viveros, zonas verdes, tienda de ropa y música en vivo los fines de semana.
En todo el país existen unos 15 parques acuáticos aproximadamente. Aunque el Ministerio de Turismo no cuenta con un dato exacto del número de centros recreativos acuáticos que funcionan.
De ríos a piscinas
Cada uno de los centros recreativos cuenta con diferentes formas de protección a los recursos naturales con los que se mantiene. El agua y la flora son los que reciben mayor cuidado.
En Manantiales de Jiboa, a pesar de estar a menos de medio kilómetro de distancia del río, el agua para suplir las necesidades del centro es tomada de pozos y vertientes de agua natural que se encuentran dentro de las cinco manzanas de terreno que lo constituyen.
Por su parte, la encargada de Entre Ríos, en Sonsonate, Marlene Sunzín, asegura que el agua que contienen las 12 piscinas del centro proviene de vertientes de aguas termales y manantiales naturales. Al agua, incluso, no se le aplica cloro o desinfectantes, pues, cuando las piscinas son lavadas diariamente, el agua expulsada de estas es liberada al río
En este mismo lugar, que cuenta con ocho manzanas abiertas al público, la mayor parte de estas está cubierta de árboles y vegetación. Además, también cuenta con un mini zoológico con un reservorio de algunas especies que antes habitaban libremente, como ardillas y monos, cuando el ahora parque recreativo era una finca de cultivos.
Walter López, de atención al público del Centro Turístico Termos del Río, por su parte, expresa que en el lugar el agua utilizada para las piscinas es reutilizable, pues el parque cuenta con un tratamiento especial de oxigenación y desinfección de las aguas. Este consiste en que diariamente se vacían las piscinas y el agua utilizada es tratada con un mecanismo con el que se clora y desinfecta para volver a llenar las piscinas. De esta manera, el agua puede ser reutilizable hasta por ocho años.
El lugar cuenta con 15 manzanas de terreno, repartidos en piscinas de agua artificial, de aguas termales y canchas para practicar diferentes deportes.
Apoyo de las Instituciones
El Ministerio de Economía, junto con la Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL), ha creado un plan de estrategias para dar trabajo a los agricultores que quedaron sin trabajo cuando se construyeron algunos de los parques recreativos acuáticos más visitados del país. Como Termos del Río.
Cuando se construyo Termos del Río varios agricultores quedaron sin trabajo. Pues trabajan en las siembras en el terreno que ahora ocupa el parque.
El economista de FUNDASAL, Carlos Ponce, comenta que “nosotros recibimos una propuesta de trabajo por parte del Ministerio de Economía. Esta consiste en volver a dar empleo a los agricultores que despidieron cuando se creó el parque recreativo Termos del Río”.
Dicho plan pretende dar empleos a aproximadamente 567 agricultores. El Ministerio de Economía y FUNDASAL han previsto proporcionar empleos para que los agricultores trabajen en las tierras donde están ubicados los parques acuáticos que quisieran cultivar.
Entre los centros recreativos interesados está Termos del Río, manantiales de Jiboa y Entre Ríos. El Único parque que hasta el momento ha firmado para poder contratar a los agricultores es Termos del río. Además es el parque está preparando terreno para la siembra de granos y hortalizas, Otros interesado en el proyecto es el parque acuático La Montaña Acuática park. pero hasta el momento no se ha concretado nada por falta de apoyo económico.
Uno de los agricultores, sin trabajos, que se vería beneficiado con el plan de FUNDASAL con el Ministerio de Economía es Julio castro. “Yo pienso que esta buena la idea de volvernos a dar trabajo a todos los que nos despidieron cuando hicieron el parque Manantiales de Jiboa. Éramos bastantes. Y ojalá que se llegue a concretar esta idea” comenta Castro.
Mejores ganancias para los dueños
La economía de los dueños de los terrenos que ahora son centros turísticos ha mejorado considerablemente, pues con los cultivos las ganancias eran mínimas, si se toma en cuenta el número de visitantes que ingresa, sea semanal o mensualmente a cada uno de los centros.
Manantiales de Jiboa, que cuenta con casi tres años de existencia, recibe en sus instalaciones, cada semana, un aproximado de 250 personas, entre niños y adultos. Si cada adulto cancela en su entrada tres dólares y un menor dos, la ganancia monetaria recibida, sólo en este rubro, es de casi de $2800 mensuales. A este total se le tiene que agregar el consumo en restaurantes, canchas de diversión y parqueo, que son cobrados aparte.
Sin embargo, en Termos del Río, con ocho años de estar ofreciendo sus atractivos turísticos, la afluencia de bañistas es mucho mayor. Así lo afirma el responsable de atención al cliente, Walter López: “en fines de semana vienen cerca de tres mil personas”.
En este centro recreativo, entonces, la entrada monetaria es mucho mayor, pues los precios son de tres y cuatro dólares para niños y adultos respectivamente. Esta cifra representa un estimado de once mil dólares semanales.
Es evidente que con la creación de los parques acuáticos, la economía en el turismo, ha aumentado considerablemente en los últimos seis años. |